guerra en ucrania

Unión Europea acogió una cantidad inesperada de refugiados ucranianos. ¿Qué pasará ahora?

Depende de los Estados miembros lo que pase después con las víctimas de la guerra sangrienta desatada en Ucrania por Vladímir Putin.

Manifestantes agitan banderas de Ucrania en una marcha en Quebec, Canadá, el pasado 10 de mayo de 2022. Foto: UNsplash / Ryunosuke Kikuno
Manifestantes agitan banderas de Ucrania en una marcha en Quebec, Canadá, el pasado 10 de mayo de 2022. Foto: UNsplash / Ryunosuke Kikuno

Irina es optimista y está llena de vida. A pesar de que a sus 28 años, su vida fue devastada y sufrió vuelco en los últimos nueve meses, como otros millones de refugiados ucranianos, está intentando ser resiliente. «Vivo en España desde marzo de 2022. Escapé junto a mi mamá y mi sobrina adolescente cuando aún era posible caminar por Kiev, así que huimos, aunque los bombardeos continuaban. Llegamos a Polonia primero, en donde supimos de una organización voluntaria que ofrecía a los ucranianos irse a España. Y fuimos en un bus sin saber a dónde íbamos ni por cuánto tiempo, porque los refugios en Polonia ya estaban llenos», declaró en entrevista telefónica con Global Voices.

Ahora, Irina vive en un departamento dispuesto por los voluntarios, pero que solo tendrá hasta el Año Nuevo. A pesar de que España determinó que daría ayuda monetaria a los ucranianos que huyeran de la guerra, no ha habido ningún pago hasta el momento, aunque sí ha entregado alojamiento y comida a las personas cuyos arreglos de vivienda los hizo la Cruz Roja.

«Tenía un exitoso pequeño negocio en Ucrania, vendía ropa de deportes y yoga a través de una tienda en línea e Instagram… todo lo fabricaban en Ucrania hasta siete fabricantes locales… ahora solo quedan dos. Obviamente, la tienda apenas funciona», declaró Irina.

El novio y hermano de Irina se unieron al Ejército ucraniano. La madre de Irina y su sobrina, Natsya, volvieron a Kiev en julio. La adolescente no pudo sobrellevar perder a todos sus amigos de Ucrania e ir a una escuela en la que no hablara ninguno de los idiomas usados (en las escuelas en Cataluña se enseña catalán y algo de español). El esposo de la madre de Irina se enfermó gravemente (los hombres en edad de cumplir el servicio militar no pueden salir de Ucrania), así que ella también regresó. Esto sucedió cuando Rusia volvió a bombardear Kiev.

«Allá están sin luz y, a veces, sin agua… pero Natsya está muy feliz», indicó Irina. «No quiere volverse a ir de Kiev». Por otra parte, Irina se quedó en Polonia y está tomando cursos intensivos de español y diseño 3D, y espera encontrar trabajo en España. «Trabajé en un bar por un tiempo, pero entendí que debo aprender español y ser una profesional en vez de gastar tiempo de mi vida trabajando en un bar», afirmó.

Irina no es el único caso de querer vivir su vida en un país que le entregó protección temporal. Otros países de la Unión Europea han aceptado hasta a 4,7 millones de refugiados de Ucrania, según ACNUR.

No existen precedentes en la historia legal de la Unión Europea

En un giro de acontecimientos inesperado, la Unión Europea optó por una Directiva de Protección Temporal que requiere que los Estados miembros de la Unión Europea acepten un flujo alto de refugiados. La directiva se creó durante la guerra en Yugoslavia (2001), pero no se volvió a aplicar hasta marzo de 2022 inmediatamente después de la invasión rusa de Ucrania.

Stephen Phillips, investigador del Instituto por los Derechos Humanos de la universidad Åbo Akademi, explicó en entrevista telefónica con Global Voices que:

El desafío es que esta es la primera vez que se ha implementado esta directiva en toda la Unión Europea. No tenemos muchos casos antiguos de los cuales tomar el ejemplo y es limitada en términos de tiempo, tiene una duración máxima de tres años. Sin embargo, esta Directiva de Protección Temporal dura 12 meses hasta marzo de 2023 y se extendió hasta marzo del 2024. La idea es que se siga evaluando la situación en Ucrania y se decida si siguen existiendo las razones para ofrecer esa protección temporal. Después de esos tres años, no sabemos, porque no sabemos cuánto tiempo continuará el conflicto en Ucrania hasta el punto en que la gente necesite estar fuera de ese país y no tenemos un precedente para llegar a una mejor decisión.

 

Lina es otra refugiada de Ucrania que pudo encontrar trabajo en Finlandia después de esperar cinco meses a que sus documentos estuvieran listos. «Los ucranianos son personas muy esforzadas, económicas y persistentes. Durante los ocho meses de guerra, la gente que pudo se fue asentando poco a poco y encontraron la manera de ganar dinero», expresó.

Lina está estudiando finés y espera quedarse en la Unión Europea. En entrevista telefónica con Global Voices, explica:

 

Yo vine de Járkov y, a pesar de que la situación de la ciudad en la que vivía a fines de marzo fue tensa, decidí irme con la motivación de encontrar una mejor vida en otro lugar, pero obviamente mí prioridad era escapar de la guerra. Mi departamento en Ucrania está intacto, pero ya sé que haré todo lo que pueda para quedarme aquí. La residencia que obtuve por «protección temporal» supuso una oportunidad para buscar formas de obtener algo en Finlandia que no pude adquirir antes. Conseguir un trabajo para cualquiera que no sea parte de la Unión Europea es muy complicado. Además, las tasas para cursar cualquier estudio también están por encima de lo que el ucraniano medio puede pagar.

Pero ¿podrán los refugiados ucranianos quedarse en la Unión Europea después de que termine la directiva? Stephen añade:

 

Eso es algo que debe decidir cada Estado miembro de la Unión Europea. No hay nada que la Directiva de Protección Temporal pueda responder, porque es muy limitada en términos de afluencia masiva con gran número de personas que huyen al mismo tiempo. Sin embargo, es interesante y relevante, no se aplicó en 2015-16, cuando también había muchas personas que llegaban a Europa. Cuando termine la directiva, cada Estado miembro decidirá si desea ofrecer otra forma de residencia. Lo que hace la directiva temporal es dar a quienes huyen de la guerra en Ucrania el acceso a un permiso de residencia y a diversos servicios sanitarios, sociales y educativos. Hay niveles básicos para eso en la directiva, pero luego todos los Estados miembros de la Unión Europea tienen bastante libertad en cómo quieren aplicar esto. Habría que revisar cada uno de los 27 Estados para ver exactamente cómo lo aplican. La directiva no está determinada como medida permanente, está hecha para enfrentar una crisis. La forma en que los Estados trabajen con las personas que deseen quedarse una vez que hayan pasado las condiciones de la Directiva de Protección Temporal, será algo que variará por cada Estado. No hay nada en la directiva que pueda obligar a los Estados a actuar de una manera determinada una vez que el periodo de protección haya terminado.

La incertidumbre de esta situación es alta y todavía no se sabe cómo los Estados de la Unión Europea abordarán el cambio de estatus de las personas bajo protección temporal cuando la directiva y el conflicto terminen. A pesar de esto, es algo que la Unión Europea debe empezar a considerar.

Lina añade que también hay otras categorías para los refugiados ucranianos que la Unión Europea tiene que considerar:

 

La pregunta crítica en estos momentos es cómo los desempleados, sea por cualquier motivo, se quedarán en los países de la Unión Europea cuando la guerra acabe. Por ejemplo, los ancianos y las personas con movilidad limitada, ¿a dónde deberían ir si no hay nada a qué regresar a Ucrania? Además, dentro de uno o dos años, la reagrupación familiar será una situación urgente para la Unión Europea. Dado que mucha gente ya se ha planteado preguntas como «¿volvemos con papá a Ucrania o papá viene con nosotros?», yo creo que muchos de quienes ya han decidido quedarse elegirán la segunda opción.

Los costos de la guerra en Rusia son altos para Ucrania: la tasa de desempleo está cerca del 35 % y la tasa de pobreza puede llegar al 25% en diciembre de este año y al 50% a finales del año que viene. Obviamente, entre los 4,7 millones de refugiados ucranianos, la gran mayoría quiere volver a casa cuando termine la guerra y la Unión Europea necesita considerar qué pasará con quienes no quieren regresar.


 

Artículo de Daria Dergacheva, traducido por Antonia Díaz para Global Voices. 

 

 

 

 

 

 

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