Más vulnerables a la explotación y el abuso  

Hay ciento diez millones de pequeñas trabajadoras

Según un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las niñas son más vulnerables a la explotación y los abusos laborales porque se les niega su derecho a la educación.

Actualmente, existen 110 millones de niñas que están integradas a la actividad económica, cifra que puede ser más alta si se considera el trabajo en el hogar. El total de menores de entre 5 y 14 años que trabajan es de 250 millones.

Por este motivo, el Programa Internacional de la OIT para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) identifica a las niñas trabajadoras como grupo de atención prioritaria.

Las tareas que ellas realizan resultan a menudo “invisibles”, y sus estrategias de sobrevivencia difieren de las de los niños que también están incorporados a la actividad económica.

Las niñas comienzan a trabajar a una edad más temprana que los niños, en particular en las zonas rurales que es donde se localiza la mayor parte del trabajo infantil.

Además, las menores tienen jornadas de trabajo más largas y reciben menor remuneración que los niños, indica el estudio de la OIT, que revela que el 50 por ciento de las niñas empleadas no recibe pago alguno por su trabajo, y cuando lo recibe el 96 por ciento de ellas entrega su salario íntegramente a la familia.

En el caso de los niños, el panorama es muy distinto: sólo 7 por ciento de los que trabajan no recibe dinero, y el 52 por ciento de ellos aporta su salario al hogar.

Otro problema que registró la OIT es que las menores trabajadoras no cuentan con educación básica, es decir que forman parte de los 80 millones que hacen parte de los 130 millones de infantes no escolarizados. Incluso tienen una probabilidad dos veces mayor que los niños de llegar agotadas a la escuela por las tareas domésticas, problemática que desemboca en fracasos escolares y matrimonios en edad temprana en comparación con los niños.

En el Convenio y Recomendaciones sobre las Peores Formas del Trabajo Infantil se propende a poner mayor atención en la situación de las niñas.

Atender los sectores económicos como la prostitución y servicio doméstico donde se encuentran muchas niñas; asegurar que los proyectos destinados a los “niños trabajadores visibles” integren a las niñas, son algunas de las sugerencias.

Entre las acciones que aplica el IPEC está proteger la integridad de las niñas cuando su trabajo es peligroso, por ejemplo en la prostitución. Las retira de esa actividad y las integra nuevamente a la familia, a la que brinda apoyo para el sustento y posibilidades de obtener ingresos. También se considera la ayuda sanitaria y refugios temporales para las menores en peligro de ser inducidas a la prostitución, donde reciben información sobre sus derechos.

El objetivo del IPEC no es solamente liberar a los niños y niñas de los trabajos donde los explotan, sino además conseguir que se impida –eficazmente– a los menores la entrada en el mercado laboral.

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