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EL PRESIDENTE DEL BCU PARTICIPA DE LA REUNION DEL BANCO DE PAGOS INTERNACIONALES

Cancela: "Para controlar la inflación se necesitan políticas fiscales y monetarias"

El presidente del Banco Central, Walter Cancela, dijo ayer que para controlar la inflación se necesitan políticas a nivel monetario pero también desde el punto de vista fiscal.

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En un receso de la Asamblea General Anual del Banco de Pagos Internacionales (BPI) que se lleva a cabo en Suiza, Cancela sostuvo ante la prensa que únicamente con una política de tipo monetario no se puede controlar la inflación y que por esta razón se hace necesario también tomar medidas en el frente de la política fiscal. Cancela también indicó que las economías latinoamericanas presentan mayores equilibrios fiscales, producto de una expansión económica debido a factores internos y externos, entre los que se encuentra un abultada liquidez.

Estas declaraciones las efectúa el presidente del BCU en momentos en que en Uruguay se lleva adelante un programa que intenta controlar la inflación, para mantenerla en el rango que espera el gobierno y que se ubica en menos del 7% para este año.

A los instrumentos que maneja el Banco Central, como licitaciones de Letras de Regulación Monetaria en Unidades Indexadas, se piensa sumar ahora depósitos en moneda nacional abiertos a cualquier operador, tanto instituciones como el público en general. El objetivo es el retiro de circulante de plaza.

Al estar colocado el dinero en el Central, de esta manera se asegura que no vuelve a la circulación, lo que no sucede cuando los depósitos se hacen en un banco u otra institución de intermediación, que inmediatamente vuelven a colocarlo en busca de una mayor rentabilidad.

A esto se suma establecer metas, para antes de fin de año, en materia de tasa de interés. Actualmente se intenta regular el circulante y por lo tanto la inflación, controlando el circulante, pero el mismo se expandió tanto en los últimos años, que ahora se dificulta volverlo a un cauce más normal.

De esta manera, en Uruguay se establecerá una tasa directriz como la existente en Colombia, Brasil o Estados Unidos.

Una misión del FMI, que visita en el país, está asesorando en esta materia. Una de las principales dificultades que se podría enfrentar con un instrumento de este tipo, es la atracción de fondos especulativos, como acontece en Brasil o recientemente en Colombia. En ese país, el aumento exagerado en las tasas de interés de los Títulos de Tesorería (TES) que emite el gobierno colombiano para financiar internamente el gasto público, fue atribuido por el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, a factores especulativos.

La llegada masiva de estos fondos afectarían de manera importante el tipo de cambio (valor del dólar) en un momento en que Uruguay, si bien mantiene un equilibrio aceptable, ha perdido competitividad en comparación con un año atrás.

El BPI actúa desde 1930, como el banco de los Bancos Centrales del mundo. Su origen está en el Plan Young de 1929, que estableció una forma de pagos en las reparaciones alemanas tras el final de la Primera Guerra Mundial. A partir de 1931 abandonó su objetivo fundacional y participó, hasta 1939 en operaciones de apoyo a bancos centrales. Después de la Segunda Guerra Mundial pasó a estar ligado a las organizaciones internacionales como el FMI, la OCDE o la Comunidad Económica Europea (actual Unión Europea).

 

La inflación mundial

El Banco de Pagos Internacionales (BPI), en su 77º Informe Anual publicado ayer, califica de extraordinaria la evolución de la economía mundial en los últimos años.

El crecimiento real se ha mantenido en sus niveles más altos del período de posguerra y muchos de los países más pobres han podido gozar de esta creciente prosperidad. La inflación subyacente ha permanecido en general contenida, pese a las significativas perturbaciones al alza en los precios de la mayoría de las materias primas. Las tasas de interés en términos reales y las primas por riesgo se han situado en niveles inusitadamente bajos en toda la gama de instrumentos. Los desequilibrios comerciales récord a escala mundial se han financiado fácilmente y los tipos de cambio han permanecido en general estables. Según el Informe Anual, “la combinación de todo ello es tan extraordinaria que necesariamente suscita interrogantes sobre el origen y, por consiguiente, la sostenibilidad de tan afortunada conjunción”.

Jean-Pierre Roth, presidente del Consejo de Administración del BPI, presidió la Asamblea General Anual del Banco celebrada en la pasada jornada en Basilea (Suiza), a la que asistieron más de 120 bancos centrales y organizaciones internacionales.

El director general del BPI, Malcolm Knight, subrayó en su intervención de ayer las incertidumbres que rodean actualmente a los mercados y las autoridades económicas, como por ejemplo el posible repunte de la inflación mundial, la evolución de los desequilibrios por cuenta corriente y las posibles vulnerabilidades de los mercados y organismos financieros.

También apuntó que todas estas preocupaciones comparten un factor común: unas condiciones financieras muy acomodaticias. Así, pues, podría necesitarse un mayor endurecimiento de la política monetaria, además de medidas para reducir la deuda y los déficit públicos aún altos en muchos países. Las economías que cuentan, en principio, con un régimen de tipo de cambio variable deben permitir que sus monedas se ajusten con mayor libertad. En cuanto a la evolución del sector financiero, tal vez podría existir mayor escepticismo sobre las presuntas ventajas que aportan los nuevos actores, instrumentos y modelos de negocio que persiguen mayor rendimiento a cualquier precio.

A finales de marzo de 2007, el BPI registraba un balance de 270.900 millones de DEG, la moneda del FMI o sea unos U$S 410.000 millones. Las reservas oficiales de divisas depositadas en el BPI rozaron los 222.000 millones de DEG (U$S 336.000 millones), en torno al 6% del total mundial. El Banco anunció un beneficio neto de 639,4 millones de DEG (U$S 968,7 millones) en su último ejercicio. Los 55 bancos centrales que son accionistas del BPI recibirán este año un dividendo de 255 DEG por acción, un 4,1% más que en el ejercicio anterior. *

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