Dieciocho dÃas, o mejor, 432 horas en la historia contemporánea del paÃs desataron el miércoles pasado una áspera polémica de principios y ética polÃtica entre dos legisladores del Partido Nacional, integrantes de la Comisión de Constitución y Códigos de la Cámara baja: Alvaro Alonso y Alvaro Lorenzo.
Es que las referidas no son 432 horas más en la historia de éste paÃs, sino los últimos dieciocho dÃas de vigencia de la pasada dictadura militar.
El miércoles 17 pasado se aprobó en aquella Comisión el proyecto de ley Nº 14.458 presentado por el diputado del Frente Amplio (Nuevo Espacio) Diego Cánepa que propone eliminar la posibilidad de honras fúnebres magistrales a aquellas figuras que en los próximos tiempos dejen este mundo y que hayan detentado el poder durante los años de la dictadura cÃvico-militar.
El proyecto original de Cánepa establecÃa a tales efectos el perÃodo de tiempo comprendido entre el 27 de junio de 1973 y el 11 de febrero de 1985. Dieciocho dÃas después, el 1º de Marzo de aquél año, las autoridades democráticamente electas asumirÃan sus funciones.
¿Por qué el proyecto no abarcaba hasta el 1º de Marzo?. Porque el entonces dictador Gregorio Alvarez habÃa renunciado el 11 de febrero de 1985 entregando la banda al entonces Presidente de la Suprema Corte de Justicia Rafael Addiego Bruno siendo éste quien deberÃa hacerlo luego al mandatario electo Julio MarÃa Sanguinetti.
Addiego Bruno no estaba contemplado en el proyecto de Cánepa, elemento que sà advirtió el diputado blanco Alvaro Lorenzo, que cuestionó el papel desempeñado por Addiego Bruno al frente del máximo órgano judicial del paÃs en los años del terrorismo de Estado.
Pero esa apreciación no fue para nada compartida por el también diputado blanco Alvaro Alonso que reivindicó la instrucción judicial de Addiego. Ambos puntos de vista se confrontaron siendo laudado unos minutos más tarde por Cánepa, promotor del proyecto, que incluyó los cuatro últimos dÃas de la dictadura en su articulado y, por añadidura al magistrado Rafael Addiego Bruno, como no merecedor de honras fúnebres de Estado, el dÃa que fenezca.
Como antecedente se destaca que en 1987 falleció Aparicio Méndez, dictador de extracción blanca que ejerció la presidencia del paÃs durante los años 1976 y 1981, siendo sepultado con honores de Estado durante la primera presidencia del colorado Julio MarÃa Sanguinetti. *
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