Estimación del gobierno indica más desempleo y mayor rebaja salarial
En el material se recuerda que la crisis del sistema financiero y la grave situación fiscal fueron los hechos más destacables del período. Dos ajustes fiscales, la modificación de la política cambiaria dejando flotar el dólar, la intervención del Banco Galicia, la suspensión de las actividades de los Bancos Comercial, Montevideo, La Caja Obrera, de Crédito y de la cooperativa Caycu, un cambio de ministro de Economía y la aprobación de la Rendición de Cuentas con reducción de gastos corrientes y de inversión, incentivo de retiro para los funcionarios públicos y una nueva modalidad de contratación de personal cuyo impacto futuro puede ser significativo, fueron las principales medidas económicas adoptadas por el gobierno.
Ante este panorama se señala que el nivel de actividad siguió cayendo (en el primer semestre el PBI se contrajo un 7.8%), el desempleo llegó al 17.2% en el trimestre junio-agosto y el salario real medio cayó un 16.1% entre enero y agosto.
La conflictividad laboral global, en tanto, se duplicó respecto a igual período del año anterior, pero además la sensación térmica fue superior a la reflejada en las cifras, por cuanto se produjeron movilizaciones de desocupados, de ahorristas perjudicados por el cierre de instituciones bancarias, de estudiantes liceales y universitarios que ocuparon locales estudiantiles, y de empresarios afectados por la crisis, que no se cuantifican en el índice de conflictividad.
Más paros que en 1995
Sostiene el informe que el principal ascenso de la conflictividad fue que en los nueve primeros meses del año 2002 se registraron 10 paros generales. Por lo que se superó el guarismo de 1995, que había sido el año de mayor conflictividad desde que se elabora el índice. Si se consideran solamente los conflictos sectoriales, la conflictividad también fue alta y mostró un aumento sistemático mes a mes.
Dentro de los sectores, el público fue el más conflictivo y representó el 76% de la conflictividad sectorial. Siendo el conflicto en la Universidad de la República el que tuvo mayor peso, seguido de diversas medidas adoptadas por funcionarios de Salud Pública. En el sector privado el transporte, la salud y la construcción fueron los que registraron mas medidas y movilizaciones.
El rechazo a la política económica, en sus diversas expresiones, fue la causa preponderante, representando más del 60% de la conflictividad global y estando presente en las plataformas de varios de los paros generales y de movilizaciones puntuales en diversos sectores de actividad. Le siguió la causa empleo (21%), punto central en la plataforma de algún paro general, así como de movilizaciones realizadas en la salud privada, en la industria, la construcción y el transporte de pasajeros.
Una reivindicación que ahora viene siendo reclamada, como la negociación colectiva, estuvo prácticamente ausente, disminuyendo el 40% en relación a igual período del año anterior (se registraron 33 convenios colectivos). El nivel predominante fue el de empresa (87%), manteniéndose la preocupación de los actores centrada en el tema salarial y predominando los convenios de moderación salarial que constituyeron el 52% de los negociados. Estos convenios usaron como herramientas: abatir salarios entre un cinco y un 20%, reducir los salarios con paralela reducción de la jornada, pagar parte del salario en tiques alimentación o reducir o suprimir beneficios.
Las menciones de flexibilidad numérica se mantuvieron constantes, continuando la utilización del seguro de paro como herramienta para readecuar el número de trabajadores a las necesidades de los ciclos productivos.
El informe revela que el hecho más destacado de este período fue el notorio crecimiento de acuerdos se multiplicaron dos veces y media. De los 78 documentos registrados en el MTSS (involucrando a 1.397 trabajadores) el 90% son acuerdos de moderación salarial.
Se indica que aunque algunos sectores como el agro comenzó a reactivarse, no lo ha hecho la industria y el comercio; donde la ausencia de financiamiento y la contracción de el mercado interno son las causas principales. Las estimaciones oficiales son de mantención de la recesión hasta el año siguiente (11% en 2002 y 3.5% en 2003), con lo que habrá más desempleo y reducción de los salarios reales, dado que también la inflación retomará este año cifras elevadas (40% y 50% en el 2003).
Crece la conflictividad
El nivel de actividad continúa cayendo (en el primer semestre del año el PBI se contrajo un 7.8%) y el desempleo aumentando, llegando en el trimestre junio-agosto al 17.2%. A su vez comienza a aumentar la inflación, principalmente luego que se modificó la pauta cambiaria, y entre enero y setiembre el IPC acumuló una variación de 22.66%. La consecuencia obvia en los salarios, dado que la mayoría de los mismos no se han ajustados, es la contracción del poder de compra: entre enero y agosto el salario real medio cayó un 16.1% (16.2% el privado y 15.98% el público).
La conflictividad seguramente seguirá siendo elevada y habrán nuevos paros generales, en algunos casos con el apoyo de sectores empresariales, a lo que se suman los sectores en mayores dificultades (financiero, construcción, salud, transporte). Y probablemente también habrá conflictividad atípica por los nuevos sectores que tuvieron pérdidas significativas, como los deudores en dólares, indica el informe. *
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