Informe de OIT indica que en América Latina y el Caribe se mantiene el desempleo y que en 2002 crecerá

De cada 100 nuevos empleos en la región, 88 pasan al sector informal

La información brindada por la Oficina de OIT para Argentina, Paraguay y Uruguay indica que en términos globales la tasa de desempleo promedio se mantiene como resultado de la caída de las tasas de participación (varía de 56.8% a 56%) en una proporción mayor que la reducción de la tasa de ocupación (disminuye de 52% a 51.5%) entre 2000 y 2001, respectivamente.

Se agrega que, sin embargo, la desocupación aumentó en todos los países, excepto en Brasil y Ecuador. Lo que explica por qué la tasa promedio de la región se mantuvo inalterada. Los datos muestran, por un lado, una reducción de la tasa de desempleo en Brasil (1.0 punto porcentual) y Ecuador (3.9 puntos porcentuales) durante esos dos años y, por otro lado, un aumento de la tasa de desocupación en la mayoría de los países analizados: Argentina 1.0 %; Chile 0.1%; Colombia 1.5%; México 0.2%; Perú 2.1%; y Uruguay 2.0%. En estas condiciones, el hecho de que se mantenga el desempleo regional se debió, básicamente, a la reducción de la tasa de desocupación en Brasil.

A continuación se señala que la evolución de la tasa de desocupación por sexo fue diferente entre los países. En Argentina, Colombia, Perú y Uruguay las tasas de desempleo masculina y femenina aumentaron, siendo el incremento de la tasa de las mujeres muy superior a la de los hombres. En Chile y México también aumentaron dichas tasas, siendo mayor el incremento de la tasa de desocupación masculina. En Brasil y Venezuela las tasas de desempleo por sexo cayeron. Brasil registra un descenso significativamente mayor en el desempleo de las mujeres que en el de los hombres.

¿Recesión mundial?

En el material del organismo internacional se adelanta que las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) latinoamericano para 2001 bajaron del 4.5% en el mes de octubre de 2000 al 0.9% en el mismo mes de 2001. Esto implicó que la tasa de crecimiento económico estimada para este año se redujera prácticamente a la quinta parte de lo esperado inicialmente.

Las expectativas de crecimiento disminuyen fundamentalmente por la desaceleración del crecimiento económico global, así como por el impacto de los recientes atentados terroristas en los Estados Unidos. El proceso de ajuste económico provocó que, entre 2000 y 2001, Estados Unidos, Japón y los países de la Unión Europea redujeran su crecimiento. Esto llevaría a que, según diversos organismos internacionales especializados, la tasa de crecimiento de la economía global alcance sólo a 1.5% para 2001, lo que colocaría al mundo en el umbral de una recesión.

Se estima que la incertidumbre financiera generará una reducción de las inversiones en la región. El aumento del «riesgo país» en Argentina y de los socios comerciales del Mercosur, unido a la posibilidad de una devaluación generalizada en la subregión, han influido en la disminución de flujos hacia América Latina. A la coyuntura externa se añaden factores propios de los países: Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay redujeron considerablemente sus expectativas de crecimiento; indica el informe de OIT.

El documento presentado en Lima señala que la estructura del empleo se privatiza: 95 de cada 100 nuevos empleos son generados por el sector privado. También continúan los procesos de tercerización y de informalización. De cada 100 nuevos empleos 66 se generan en el sector de servicios, disminuyendo la participación de los sectores productores de bienes en la creación de empleo.

Igualmente, de cada 100 nuevos empleos, 88 son informales, lo que representa un importante incremento de la participación de este sector en la creación de nuevos puestos de trabajo. La tendencia de mediano plazo indica que el sector informal contribuye con 60 de cada 100 nuevas plazas a la creación de empleo.

En el informe de OIT se sostiene que pese al escenario internacional y regional de desaceleración económica, no se aprecia un deterioro generalizado del mercado laboral en América Latina entre 2000 y 2001. En cinco de los catorce países incorporados al análisis (Barbados, Brasil, Chile, Ecuador y Trinidad y Tobago) se aprecia un avance caracterizado por el mantenimiento del nivel de desempleo y de la informalidad, un aumento en términos reales de los salarios industrial y mínimo, así como un incremento de la productividad en algunos de ellos.

En otros cinco se mantuvo el nivel de progreso laboral del año pasado, producto de las compensaciones entre el deterioro de la situación del empleo y el mejoramiento de los salarios. Finalmente, la situación laboral de los cinco países restantes empeoró, como lo indican el aumento del desempleo y la informalidad, así como la caída del salario real de la industria.

Más desempleo

Finalmente el informe señala que para el próximo año se prevé un crecimiento del producto regional de 1.5%; esto es 0.6 puntos porcentuales más que el crecimiento estimado para el presente año.

A pesar del aumento de este indicador, se estima que la tasa de desempleo para 2002 será de 8.8%, lo que equivale a un incremento del 0.5 puntos porcentuales de la tasa de desocupación estimada para 2001. *

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