Gremios del Cono Sur se movilizarán . en rechazo a integración con el ALCA
El documento presentado por COFE comienza recordando que el viernes 6 y el sábado 7 de abril del corriente se reunirán en Buenos los ministros de Economía de todo el continente, excepto Cuba, para definir el texto del acuerdo sobre el ALCA; el cual sería aprobado en la reunión de presidentes que se realizará en Quebec en el encuentro que realizarán entre el viernes 20 al domingo 22 de abril.
De esta forma, se sostiene, culminará un proceso de negociación, «secreta en cuanto a sus contenidos», iniciado en 1994, lo que llevará al establecimiento de un área de libre comercio en toda América en 2003 o 2005.
Para los dirigentes sindicales la constitución de este bloque «significará para Estados Unidos alcanzar las metas perseguidas desde el enunciado de la doctrina Monroe a través de múltiples intervenciones políticas y militares en nuestros países y de su penetración económica, financiera y cultural. El ALCA implica una extensión del Nafta –acuerdo de libre comercio entre EEUU, Canadá y México– a todo el continente. Bajo la falacia de libertad comercial, el objetivo es asegurar la libre circulación de capitales y mercancías, generando un espacio de hegemonía de los EEUU que, como economía dominante, tendría respecto a Japón y la Unión Europea un acceso privilegiado a los mercados Latinoamericanos».
«Desaparece la integración»
Subraya COFE que esta propuesta en curso nada tiene que ver con un verdadero proceso de integración.
Este es una asociación entre iguales, destinado a crear las condiciones para la libre circulación de las mercancías, el capital de las personas, en un contexto de igualación de las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales, y de apoyo a las regiones más atrasadas a fin de alcanzar una creciente homogeneización del nuevo espacio económico y sin dejar de conservar y desarrollar sus propias culturas».
«Por el contrario, el planteo del ALCA implica poner en relación países con distinto grado de desarrollo, lo cual contribuye a acentuar las desigualdades y a establecer así una división del trabajo en la que los más atrasados operan simplemente como proveedores de recursos naturales y mano de obra barata.
Con el agravante, en el caso de la propuesta norteamericana, que la potencia de la región se reserva el derecho de conservar los subsidios a los productos agrícolas, así como las cuotas y normas antidumping que permiten deprimir los precios de los productos latinoamericanos y cerrarles su mercado», se indica en el documento.
Proyecto hegemónico
Más adelante se indica en el material dirigido a los ministros de la Economía regional que el ALCA prevé también, más allá de las reglamentaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Y, al igual que el frustrado Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), que cuando la existencia de legislaciones o regulaciones estatales afecten los costos de las empresas y, por lo tanto, sus ganancias, ésta pueden demandar una indemnización directamente a los estados ante tribunales arbitrarios».
«Es decir, constituye un avance en el sometimiento de los estados al interés del gran capital, vulnerando su soberanía. En realidad este proyecto político hegemónico lo venimos sufriendo en los últimos veinticinco años en nuestros países de América Latina con particular violencia. Las dictaduras de la seguridad nacional tuvieron por estrategia la aplicación de la ‘Operación Cóndor’, elaborada en el norte, y cuyo objetivo fue la destrucción de las fuerzas populares y de los procesos de liberación, para imponer la nueva estructura capitalista en América Latina», se señala.
Sometimiento
Para esta organización de los trabajadores del Estado el ALCA no constituye un real proyecto de integración, por el contrario «es un proyecto político de sometimiento y profundización de la hegemonía de los EEUU. Será una zona que va de Alaska a Tierra del Fuego donde los intereses de las corporaciones estarán por sobre las leyes y los intereses de cada uno de nuestros países».
Denuncian que el avance del ALCA ha sido posible, en primer lugar, por el total secreto en el cual se han realizado las negociaciones y la complicidad de los gobiernos. Pero, además, por el cuadro de debilidad que se observa en las experiencias regionales. En lugar de que la integración regional se entendiera como un proceso de agregación de la soberanía de nuestros estados, para –por vía de un papel clave de la regulación pública– afirmarse como bloque regional ante terceros.
Finalmente se sostiene que «revertir este proceso implica una confortación cultural. Recuperar el histórico proyecto de la patria grande latinoamericana sólo será posible si recuperamos el desarrollo de nuestras identidades nacionales y populares, y desde allí construir la integración de nuestro pueblo».
Seminario regional
Le informaron a LA REPUBLICA los representantes de COFE que las centrales sindicales de la región realizarán un seminario sobre «La democracia participativa como instrumento para la integración». Esta actividad, que está organizada por la Confederación Latino Americana de Trabajadores Estatales (Clate), se realizará en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) el miércoles 4 y el jueves 5 de abril.
El viernes 6, en tanto, se participará en la protesta y movilización que la sociedad argentina realizará ante la reunión de ministros de Economía y Comercio de las Américas que promueve la integración en el ALCA.
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