La construcción se ha convertido en un trabajo muy peligroso
Rodríguez y Ferreira informaron que en los últimos siete años se han registrado cerca de 100 muertes en el sector de la construcción. Recordaron que cuando era ministra de Trabajo Ana Lía Piñeyrúa, en 1995, se realizaron intensas gestiones en procura de que cada obra tuviera un delegado sindical encargado de la seguridad laboral. Finalmente el gobierno accedió a redactar un decreto en el cual se establece que en una obra de más de cinco personas debe existir un delegado sindical encargado de la seguridad. Mientras ello no ocurra la responsabilidad recae en el capataz, se señala.
«Lamentablemente en muchos lugares no se respeta este decreto gubernamental y aquel que reclama su cumplimiento es despedido. Por esta razón es que le reclamamos al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) que lleve adelante inspecciones por iniciativa propia y no sólo ante la denuncia que puedan hacer los trabajadores o el propio sindicato», indicaron los dirigentes del Sunca.
Falta de trabajo y represión
Los sindicalistas informaron que hay cifras que señalan que por año existen unos 8.000 accidentes en el sector. Algunos son leves y otros, por ejemplo, le han costado la pierna a un compañero o ha dejado con serios problemas de columna a muchos. En estos momentos hay tres personas en el CTI. Una de ellas cayó desde una altura de tres metros, a otro se le cayó encima un caño que se le clavó en la espalda y le lastimó un pulmón y el otro sufrió importantes quemaduras.
En muchos casos este tipo de accidentes ocurre porque algunas empresas no sólo ignoran los elementos de seguridad sino que no dejan organizarse a los trabajadores y los «presionan» para que rindan más. Estudios realizados por las facultades de Arquitectura y de Ciencias Económicas, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y el Instituto Cuesta-Duarte indican que en los últimos cuatro años las empresas obtuvieron un 40% más de ganancias. Ello no sólo es producto de la incorporación de tecnología sino de una «mayor explotación de los trabajadores», sostuvieron los gremialistas.
A esto hay que agregarle el hecho de que en algunos casos para «ahorrar» se contrata gente con muy poca experiencia y no reclaman los elementos de seguridad correspondientes. En otros casos llega una persona que estuvo buscando trabajo durante cinco o seis meses y lo consigue en la construcción. Pero, «ante el temor de que lo despidan, no se organiza ni pide la seguridad que le corresponde; incluso acepta las exigencias y presiones de los encargados de las obras».
Existen firmas en las cuales es constante el desconocimiento de los derechos de los trabajadores. A modo de ejemplo recordaron que «en las Torres Náutica, de la empresa Campiglia, no se han podido elegir los delegados sindicales y de seguridad. Ya que cuando en algún momento se designaron sufrieron tantas presiones que debieron renunciar».
Agregaron que los casi 200 trabajadores que están en las Torres Náutica «si se reúnen en asamblea el capataz general los fotografía. Incluso, para que no puedan mantener contacto a la hora del almuerzo con dirigentes del Sunca, se cercó el comedor. Estas irregularidades serán nuevamente denunciadas hoy en el MTSS», indicaron los dirigentes de la construcción.
Finalmente explicaron que la mayoría de los accidentes se registran en las empresas que llevan adelante una sistemática represión hacia la organización sindical. Y el orden de los motivos que provocan las lesiones o las muertes es: caídas de alturas, electrocuciones, caída de objetos, derrumbes.
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