El gobierno se ahorró en salario público 3.000 millones de dólares
El economista Daniel Olesker, director de investigación del Instituto Cuesta-Duarte, señaló que este estudio tiene como «objetivo» el análisis de lo que han sido los presupuestos elaborados por las tres administraciones democráticas luego de la dictadura. De este trabajo, agregó, sacamos «seis conclusiones básicas»; de las cuales se detecta claramente una continuidad, ya que no existen grandes cambios. Los pocos que hubo se dieron en el primer año con la reducción del gasto militar y la restitución de funcionarios públicos. O sea que prácticamente desde el 86 para acá tenemos una tendencia casi igualitaria.
Y las seis conclusiones que sacamos son en primer lugar que existe una facilidad fiscal a las grandes riquezas. El 70% de la recaudación de lo que el Estado tiene para realizar su gasto proviene de los impuestos al consumo y casi el 10% del impuesto a los sueldos. Quiere decir que de 4/5 partes de todo lo que recauda el Estado, lo hace del consumo o de los trabajadores, que son en gran parte los consumidores».
«Al mismo tiempo, las rentas a los ingresos no salariales están exentos de todo gravamen y las grandes fortunas, o sea el impuesto al patrimonio, recauda menos que el impuesto a los sueldos».
«Entonces está claro que hay una estructura tributaria que castiga sobre todo a los consumidores, a los trabajadores y a los pequeños y medianos productores y de alguna manera le da una fuerte facilidad fiscal, a las grandes riquezas y a las grandes fortunas».
Gasto en política social
La segunda conclusión –señalo Olesker– es que a lo largo de todos estos años, el «gasto de política social» ha crecido levemente; siendo el gasto educativo el que más lo ha hecho.
Y entre este, más vivienda y salud, o sea entre los tres el gasto oscila en torno al 6% de PBI o sea unos 1.300 millones de dólares aproximadamente. Lo cual es una cifra escasamente significativa para un país con déficit habitacional de 160.000 viviendas o con una salud pública que atiende a la mitad de la población pero en cambio tiene sólo la cuarta parte del gasto total de salud del país».
Como tercera cuestión debemos preguntarnos ¿cuál ha sido la variable de ajuste y qué es lo que ha permitido que este presupuesto funcione? Porque el presupuesto no ha caído y sigue siendo entre un 20 y 22% del PBI.
La respuesta es que la variable de ajuste ha sido el salario público, el cual ha caído en un 20% si lo comparamos con 1984. Y, según nuestros cálculos, si el salario público se hubiera mantenido constante, el ahorro que tuvo el gobierno por la reducción es de 3.000 millones de dólares, o sea que en quince años se ahorraron tres de salarios.
La cuarta conclusión a la que arribamos es que el Presupuesto no es utilizado como «instrumento de reactivación productiva» y los tres ministerios cuyos gastos van a la producción como Ganadería, Industria y Turismo, «en total no llegan al 6% del Presupuesto total». Por lo que gastan la mitad, por ejemplo, de lo que se gasta en seguridad, entre Defensa e Interior».
Incluso el Ministerio de Turismo gasta menos que el recientemente creado de Deporte, cuando se dice que el turismo es el camino que debe seguir el país y se invierten uno o dos millones de dólares en promoción de turismo, lo que es algo muy grave».
El salario es la variable
Como quinta conclusión, señaló el economista, está el hecho de que se vuelve a tomar el salario como la variable de ajuste y, además, se prevé una congelación del salario público.
Sin embargo, como están previstos aumentos para algunos sectores como la Policía o la educación, para que el promedio se mantenga, la mayoría de la masa de funcionarios tiene que caer».
La otra conclusión, que consideramos «grave», es que se baja la inversión pública. Se autoriza a gastar en viviendas 480 millones de dólares pero se dice que se va a recaudar por impuestos a los sueldos 700 millones de dólares. O sea que hay 200 millones de dólares que teóricamente deberían ir a viviendas porque ese era el destino, pero nadie sabe en realidad en definitiva hacia dónde van».
Finalmente, Olesker señaló que este estudio de 15 años lo que hace es «confirmar» todos los análisis que hemos venido realizando durante todo este tiempo. Aunque, queremos mostrarlos en un trabajo largo y detallado para que los técnicos –si así lo desean–, pueden analizarlo.
Además, con esto se muestra que el gobierno «sólo le interesa recaudar. Si tenemos en cuenta que un presupuesto debe tener tres grandes objetivos: recaudar, orientar la producción y ayudar a que la distribución del ingreso mejore».
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