Discurso crítico de Eduardo Fernández en la 93ª Conferencia Internacional de la OIT
Al inicio de su exposición, Fernández afirmó: «Hemos venido observando como año tras año el deterioro de la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras se profundiza en todo el mundo, por imposición de las políticas neoliberales que sólo buscan la concentración de la riqueza en el capital multinacional». El dirigente sindical dijo que «latinoamérica ha sido un campo de experimentación de estas políticas, y los resultados están a la vista».
Se mostró sorprendido al observar cómo, en la mayoría de los países de Europa, se está aplicando «este perverso e inhumano proyecto», que contradice la manifiesta expresión de la OIT. Sin embargo, marcó su coincidencia con el director general, Juan Somavía, en cuanto a que «por su acción, centrada en los esfuerzos de la gente para ganarse la vida, es la organización más cercana al sentir de nuestras sociedades».
Más adelante, Fernández señaló que «existe un orden injusto en la comunidad internacional, que pretende imponer condiciones iguales para situaciones absolutamente dispares, que hace depender de cuestiones declarativas los esfuerzos de los países pobres por desarrollarse, sometiéndolos en definitiva, al fenómeno más descarnado de la acción del capital transnacional». Coincidió también en que el esfuerzo para impulsar el combate a la pobreza tendrá sus resultados positivos «en la medida en que se intensifiquen los conceptos de democracia y libertad».
Resultados insuficientes
Continuó afirmando que «asistimos en esta conferencia a la adopción de normas incluidas en el proyecto de convenio sobre el sector pesquero, que ubican la edad de admisión, en una ocupación considerada peligrosa, en los 16 años, admitiéndose incluso en determinadas condiciones en 15 años. Estos mecanismos, que implican revisión o adopción de nuevos convenios, como el caso mencionado, configuran en la práctica un retroceso o debilitamiento en la fuerza de la OIT, y en las condiciones de trabajo de jóvenes y adultos, más allá de la buena voluntad expresada».
«Para oponernos a las políticas globalizadoras injustas, debemos seguir buscando afanosamente los caminos que rectifiquen rumbos», aseveró.
En referencia a la situación en la región, el dirigente expresó que el PIT-CNT apostó a una verdadera integración regional que permita seguir avanzando hacia una integración latinoamericana.
«A través de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, hemos impulsado ante los gobiernos del Mercosur la adopción de medidas que efectivicen la declaración relativa a los principios y derechos fundamentales, aunque los resultados no han sido los esperados».
Al referirse a nuestro país, dijo que después de tantos años de quejas y protestas contra las políticas impuestas por los distintos gobiernos, hoy se puede afirmar que «nuestro pueblo ha logrado un importante avance», transitando un camino de esperanza.
La instalación de un gobierno progresista ha permitido, entre otras cosas, recuperar la vigencia efectiva y práctica de mecanismos que impulsan y fomentan importantísimos derechos, tales como la negociación colectiva y la libertad sindical.
«Tras más de una década de incumplimientos por parte de gobiernos anteriores y complacencia de la mayoría de los empleadores, estamos, en el presente, asistiendo a un proceso de respeto de los mismos», aseguró Fernández, resaltando que, por primera vez en nuestra historia, «también se ha convocado a los trabajadores y empleadores del sector rural».
Concluyó su intervención solicitando la ayuda y cooperación de la OIT para poder concretar el proceso de integración que permitirá «sacar al país adelante». *
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