Trabajadores solicitarán $ 1.000 para sueldos de hasta $ 6.500
Luego de 12 años sin negociación colectiva obligatoria en la actividad privada la última fue en 1992, durante el gobierno de Lacalle el PIT-CNT, cámaras empresariales y el Poder Ejecutivo se reúnen hoy, a partir de las 18.00 horas en la sede del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, para comenzar la ronda de diálogo.
Seis representantes del PIT-CNT, otros seis del sector empresarial y nueve integrantes del gobierno, escucharán las propuestas para, seguramente, responder en próximas reuniones.
Los trabajadores buscarán un aumento inmediato de 1.000 pesos para aquellos salarios de hasta 6.500 (dentro de la denominada cuarta canasta) para después abordar todo lo concerniente a grupos y subgrupos por rama de actividad.
La iniciativa tiene como objetivo aliviar, de manera transitoria, la situación de miles de asalariados que, en su mayoría, no perciben un incremento salarial desde hace años, manifestó anoche Milton Castellanos, responsable de la comisión de seguimiento de la negociación de la central obrera, a LA REPUBLICA.
«Hay trabajadores del sector privado que hace años que no reciben ningún tipo de ajuste. Además, el salario mínimo nacional (2.050) es una cifra irrisoria. Vamos a intentar inmediatamente que se instalen las negociaciones plantear un ajuste salarial de 1.000 pesos a partir del 1º de mayo para los salarios más bajos», afirmó Castellanos.
Si bien aún no se ha manejado qué ingresos salariales estarían comprendidos en el incremento, la central obrera entiende por sumergidos aquellos sueldos de hasta 6.500 pesos.
Dos visiones
En tanto, las gremiales empresariales no han estudiado la posibilidad de un aumento salarial y se disponen, meramente, a escuchar las propuestas de los trabajadores.
El presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Washington Burghi, dijo ayer a LA REPUBLICA que las expectativas pasan por sentarse a dialogar en torno a la clasificación de los grupos.
«Lo de mañana (por hoy) es una preparatoria para el 2 de mayo. El Consejo Superior de Salarios básicamente va a tratar de ver en cuántos grupos y quiénes integran los grupos, para después negociar», señaló el empresario.
Consultado sobre si desde la CIU se había analizado la posibilidad de un petitorio de incremento salarial, el empresario fue tajante. «No, en absoluto. Todavía no tenemos instrumentos como para sentarnos a dialogar sobre el tema. A partir del 2 de mayo, cada uno expondrá sus razones, que serán valederas, como en toda negociación entre dos partes», manifestó Burghi.
Para Castellanos, si bien la crisis de 2002 afectó a todos los asalariados, hubo un sector que sintió más el cimbronazo. «A ese sector hay que atenderlo de manera prioritaria. Naturalmente, también deberá haber un ajuste que contemple a sectores que no estén tan sumergidos, pero que hace mucho tiempo no reciben ningún tipo de corrección.
A diferencia de la actividad pública, hay ramas enteras de la actividad privada que hace más de cinco años que no dan ajuste. Incluso, en muchas de ellas se ha negociado en este tiempo hacia la baja», manifestó el gremialista.
En contraposición, el titular de la CIU señaló que la situación actual del sector dista mucho de ser «floreciente» y «menos después del último aumento de tarifas», en relación al reciente incremento del costo de la energía eléctrica y el anunciado de combustibles.
«Hay que tener en cuenta que esto es netamente aumento de costos que muy difícilmente podamos traspasar a precio.
La gente que viene del exterior a comprar al Uruguay viene en busca de producto y precio.
No le importa si el combustible es más caro o barato. Si subimos los precios, van a comprar a otro lado. A nivel interno, en cualquier góndola de supermercado vemos que tenemos productos importados de todo tipo. Si traspasamos esos costos a los precios, lo que vamos a lograr es tener más productos importados», manifestó.
Ante la interrogante de si la adopción de medidas de corte proteccionista representaría un alivio para el sector, Burghi aclaró que «nosotros no pedimos proteccionismo, sino igualdad de condiciones. Hay provincias en Argentina que incentivan los productos fabricados en el lugar a través de la devolución de IVA. Sabemos que al Estado no le podemos pedir eso porque no tiene recursos, pero si devolvieran el IVA, tiramos cañitas voladoras.
Grupos y subgrupos
La distribución de los grupos por rama de actividad y, dentro de éstos, de los subgrupos es otros de los temas que serán analizados por el organismo tripartito.
El Poder Ejecutivo se mostró partidario de reclasificar en 17 a los 47 grupos por rama de actividad existentes hasta 1992. El PIT-CNT expresó no tener diferencias sustanciales en cuanto a la cantidad de grupos, siempre y cuando no se exceda de veinte, de manera que la negociación sea dinámica y efectiva.
«Creemos que hay que ajustar la clasificación.
Si la negociación colectiva se va a instalar el 2 de mayo, primero hay que ajustar la clasificación, los grupos de actividad que existirán y luego la instrumentación de su instalación», sostuvo el sindicalista.
En cambio, el empresario cree que sería más beneficiosa una mayor cantidad de grupos.
«Es muy difícil negociar en un grupo donde, por ejemplo, están incluidos alimento, bebida y tabaco.
Obviamente, la gente del tabaco es muy difícil compararla con la gente que trabaja en la alimentación.
Creo que tenemos el sector del vidrio con los lavaderos. Me parece que hay mucha mezcla. Habría que abrir los grupos para beneficio de todos», concluyó Burghi. *
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