Sindicatos de la región proponen políticas sociales y de desarrollo para el Mercosur
El documento, al que tuvo acceso LA REPUBLICA, y que será presentado por la Ccscs a los cuatro presidentes del Mercosur y al mandatario de Chile, expresa su descontento por la actual estructura del bloque regional, básicamente después de lo resuelto en la Cumbre de Ouro Prêto, en diciembre de 2004.
Según la coordinadora, el balance general hasta la fecha indica «resultados modestos en los temas más sustantivos, visto que no se aprobó prácticamente nada con relación a dos cuestiones que condicionan la posibilidad de profundizar la integración, como el caso de la reforma institucional del Mercosur y de la definición de una política de complementación e integración productiva».
La Ccscs, integrada por ocho centrales sindicales, entiende que la actual estructura del Mercosur está centrada en aspectos comerciales «que impiden avanzar en la construcción de un proyecto orientado a la producción y al desarrollo social».
En este contexto, se expresa que debe implementarse una política de desarrollo productivo que promueva la complementación de cadenas productivas. Asimismo, se reclama la definición de mecanismos y fondos de financiamiento, promoción de políticas de exportación comunes y la incorporación de las medianas y pequeñas empresas en los flujos de comercio.
«De lo contrario», advierte el documento, «los desequilibrios y asimetrías comerciales y productivas seguirán generando conflictos sectoriales, retrasando y distorsionando la marcha de la construcción de la Unión Aduanera.
Parlamento Mercosur con voto directo
El secretario general de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, Javier Silva, sostuvo que los anuncios realizados por los mandatarios sobre coordinación macroeconómica, complementación productiva, moneda única y la creación de un parlamento regional son imposibles de desarrollar con la actual estructura del Mercosur.
«Con la última cumbre en Ouro Prêto nosotros teníamos expectativa, ya que había existido un punto de inflexión durante la cumbre de 1994 en ese mismo lugar. Pensamos que se iba a avanzar hacia un Mercosur productivo y social. Nada de eso hubo. Es una estructura pensada para el Mercosur comercialista», afirmó Silva.
El sindicalista agregó que la actual situación ha llevado a que la Ccscs deba reposicionarse ante la actual coyuntura política.
En este sentido, la coordinadora resolvió en la última reunión realizada en Montevideo, tres ejes programáticos: empleo, integración productiva y fondos estructurales, y reforma institucional.
«En el caso del empleo hubo en Ouro Prêto algo a destacar. Nosotros habíamos propuesto a los presidentes la creación de un comité regional de empleo, con participación de los actores y la potestad de toma de decisiones del más alto nivel, para discutir y construir políticas activas de empleo. Eso no se aceptó. Lo que sí aceptó fue la creación de un grupo de alto nivel para discutir los temas de políticas activas de empleo. En ese grupo podemos trabajar empleadores y trabajadores», explicó Silva.
La Ccscs deberá redactar, antes del 1º de mayo, un documento que contenga una batería de propuestas sobre el tema empleo que será presentado al grupo de alto nivel. Posteriormente al Día Internacional de los Trabajadores, que la coordinadora lo celebrará en la Triple Frontera, se iniciará la ronda de contactos con los mandatarios y cancilleres para entregarles el documento.
En cuanto a la integración productiva, el gremialista sostuvo que es clave discutir entre los países la complementación productiva «pero pensando, desde el punto de vista de los trabajadores, como diseñamos la división del trabajo regional. Una división del trabajo regional donde el trabajo con conocimientos y valor agregado, sea repartido equitativamente entre todas las partes. No queremos ver troncos saliendo del Uruguay y que vuelvan transformados en muebles desde Brasil». La Ccscs propuso además la creación de un ministerio de asuntos productivos, pero no fue atendida durante la reunión de Ouro Prêto.
«Ahora se abrió una puerta para la discusión de los temas productivos, a través de los foros de competitividad, que son mesas de diálogo tripartito, para discutir las cadenas productivas. Al momento, sólo está funcionado una que la del sector madera y muebles. Nosotros habíamos propuesto seis», afirmó Silva.
El último eje propuesto es la reforma institucional con el objetivo de democratizar el Mercosur y que no se transforme es un simple encuentro entre mandatarios, de espalda a los trabajadores y a la sociedad civil.
«Esto pasa necesariamente por la creación de un parlamento del Mercosur, electo por voto directo, que pueda legislar y que pueda hacer seguimiento y control de los procesos de la región. Los propios actores políticos dicen que los parlamentos está deslegitimados. La democracia cuesta plata y trabajo. Hay que tener un parlamento de ese tipo porque se debe discutir, debatir, reflexionar y decidir, desde adentro del proceso. Esto es fundamental para la construcción de la ciudadanía del Mercosur. La resolución que salió de Ouro Prêto sobre el parlamento fue muy timorata», concluyó el representante de la Ccscs. *
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