Propuesta para la igualdad de mujeres y hombres en el empleo
La Comisión Tripartita del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social presentó un documento básico para la elaboración de un Plan Nacional de Igualdad en el Empleo. Dieciséis objetivos contemplan los principales problemas de las mujeres para acceder y permanecer en el mercado de trabajo, detallando acciones para superarlos y construir una cultura de equidad en materia laboral.
No es casual que un documento que viene siendo discutido desde hace tres años haya logrado consenso en momentos de toma de decisiones con vistas a la próxima contienda electoral. Por eso mismo, si las ausencias son reveladoras de falta de interés, colorados y blancos resultaron elocuentes al no presentarse a dar la opinión partidaria sobre lo elaborado en la Comisión Tripartita de Igualdad de Oportunidades en el Empleo, asesora permanente del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en la que coinciden representantes de gobierno, empresarios y trabajadores. Tampoco compareció el titular del ramo, quien se hizo representar por la directora general, Rosario Lagarmilla.
El documento desarrolla en propuestas para la acción dieciséis objetivos, que apuntan a equilibrar las oportunidades de mujeres y hombres en el mercado laboral. Acceso y promoción igualitaria, formación profesional equitativa, disminución de la brecha salarial, participación de mujeres en la representación gremial, negociación colectiva y diálogo social; acceso femenino a recursos productivos y desarrollo de capacidad empresarial, incremento de la protección social y disminución de niveles de pobreza a través del empleo, integración regional con enfoque de género, son algunos de esos objetivos.
Destacan la efectiva protección de la maternidad, la distribución equitativa de las responsabilidades familiares y la construcción de una cultura de igualdad aplicada al mundo del trabajo.
Tanto las cámaras empresariales como el PIT-CNT se comprometieron a apoyar la implementación del Plan Nacional de Igualdad en el Empleo que resulte del debate en torno al documento base presentado, en el que se procurará involucrar al espectro social más amplio posible.
La diputada Raquel Barreiro, en nombre del EP-FA-NM, evaluó que el contenido del documento de la Tripartita está recogido en el plan de gobierno de su fuerza política, el centro de cuya propuesta programática es precisamente la creación de trabajo digno y genuino. Lamentó, asimismo, que no estuvieran los esperados voceros de los otros partidos para confrontar opiniones.
Comprometido por la emergencia, el diputado Lucio Cáceres decidió pasar de la platea al estrado, y seguramente buscando convencer de que en Uruguay las cosas no son tan malas como se las pinta, invitó a comparar nuestros problemas con los de Tanganica, por ejemplo. También le adjudicó a la tecnología el mérito de facilitar la inserción de las mujeres en el mercado de trabajo, en tanto marcó el paso del «sudar al pensar». «El cambio tiene que ser para progresar, y no podemos esperar 60 años para hacerlo», le advirtió Alma Fernández , integrante del Departamento de Género del PIT-CNT. La segunda afirmación del legislador provocó que una trabajadora del Correo, cartera más precisamente, reivindicara el derecho y la voluntad de las mujeres de avanzar respecto de todo tipo de trabajo, incluso en el que supone sudor, o músculo, como también ilustró Cáceres. *
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