Federación Ancap propuso medidas para enfrentar la crisis energética
Ante la grave crisis energética que atraviesa el país y la posibilidad de que este lunes se concrete un nuevo incremento en el precio de los combustibles, la Federación Anca dio a conocer ayer una síntesis del documento presentado el jueves al Directorio de Ancap, con cuatro propuestas para enfrentar la referida problemática.
En este contexto, se expresa que en la crisis energética que atraviesa Uruguay están influyendo factores externos o no controlables por el país, tales como el alza internacional en los precios del petróleo y la falta de lluvias, que no permiten un nivel adecuado de generación a la represa de Salto Grande.
No obstante, el gremio advierte que otras de las causas que influyen en la referida situación obedecen a «las decisiones que se tomaron, o no se tomaron, a lo largo de los últimos diez años, bajo diferentes gobiernos».
Se agrega que una de la decisiones nefastas adoptada por el Ejecutivo fue colocar a Uruguay «bajo la total dependencia de Argentina, de sus suministros de electricidad y gas natural, sabiendo que las decisiones energéticas de ese país quedaron totalmente a cargo de empresas privadas –principalmente transnacionales– cuya finalidad principal es la rentabilidad. La falta de inversiones de estas empresas en líneas de transporte (eléctrico y de gas) y en producción, son la causa última de la actual crisis argentina, que nos está golpeando a los uruguayos».
El Directorio de Ancap no respondió al gremio
El documento de marras establece cuatro medidas que, hasta el momento, no fueron contestadas por el Directorio de la empresa pública.
La primera propuesta elaborada por los trabajadores es no aumentar ninguno de los combustibles, absorbiendo la suba en el costo del petróleo mediante una rebaja de los impuestos que gravan los combustibles.
En segundo lugar se establece eliminar transitoriamente el IVA al supergás, lo cual «permitiría reducir 70 pesos el precio de la garrafa de combustible». Según la Federación Ancap el impacto fiscal de esta medida sería mínimo y se mejorarían «las condiciones de vida de la población más humilde que debe enfrentar en condiciones muy difíciles la actual crisis energética del país».
De igual modo, se propone eliminar transitoriamente el Imesi al queroseno, lo que redundaría en una rebaja de tres pesos por litro del combustible.
La cuarta y última propuesta es reducir el precio del combustible que se vende a UTE, tanto el gasoil como el fuel oil, para las centrales térmicas de generación eléctrica, «de modo de contribuir a amortiguar el impacto de la crisis energética sobre los precios a los consumidores».
El secretario general de Fancap, Hugo de Mello, recordó que el gremio ya había hecho pública su posición cuando, desde hace varias semanas, se comenzó a anunciar desde el gobierno un nuevo incremento en el precio de los combustibles.
«Ahora lo que hicimos fue analizar la situación y además elaborar una propuesta de cómo podría no procesarse un aumento de combustibles, por lo menos en términos inmediatos», manifestó el gremialista.
De Mello sostuvo que para no concretarse el referido incremento se tomaron en cuenta dos elementos.
«En su momento Ancap no compró al precio máximo de mercado, sino que compró por debajo de los treinta y seis dólares el barril de petróleo. Pero la paramétrica se tomó por encima de esa cifra. Esto supone que, durante todo este período, se ha hecho un colchón que a nuestro juicio podrá permitirnos un tiempo para analizar cuál es la perspectiva que va a tener el precio del crudo. No necesariamente tenemos que considerar que esta situación se va a mantener. Los países productores ya han comenzado a tomar alguna medida que pueda resultar en que el producto baje», señaló el secretario general de Fancap a LA REPUBLICA.
Señaló que probablemente Ancap deba comprar petróleo en las próximas semanas a un valor aproximado de U$S 40 el barril. «Pero si mañana el precio del barril desciende ¿Ancap va a bajar el precio de los combustibles? No es lo que ha ocurrido hasta ahora», subrayó De Mello.
Al Parlamento
El presidente de la Federación Ancap, Juan Gómez, complementó lo expresado por De Mello, al señalar que el gremio considera vital la rebaja del precio del supergás y el queroseno, máxime teniendo en cuenta la época del año, y que en el caso del queroseno es uno de los combustibles más requeridos por el sector más carenciado de la sociedad.
«La propuesta se la presentamos al Directorio de Ancap y al ministro de Industria y Energía, José Villar, quien se comprometió a estudiar por lo menos algunas de las cuatro medidas que estamos proponiendo. Específicamente en lo que tiene que ver con la posibilidad de exoneración del IVA al supergás», manifestó el sindicalista.
Gómez sostuvo que las cuatro medidas presentadas para amortiguar la crisis energética implican un costo para el Estado, pero «creemos que el Estado está en condiciones de soportarlo. Es más, sería interesantísimo que colaboraran en esto las empresas Acodike y Riogas que durante la última década se han visto más que beneficiadas y han tenido ganancias extraordinarias a través de la venta y envasado del supergás. Entendemos que estas empresas también tienen que colaborar en este sentido».
En cuanto a que el Estado está en condiciones de absorber el costo que implicaría este paquete de medidas, el sindicalista sostuvo que «nos basamos justamente en lo que dijo el propio gobierno, cuando afirmó que se ha incrementado la recaudación fiscal. De hecho, en abril de este año en comparación a 2003, la recaudación fiscal aumentó un sesenta y ocho por ciento. En términos promedio, en los últimos cinco meses, comparado con el año pasado, el aumento es de no menos del veinticinco por ciento», manifestó Gómez.
Por último, informó que en caso de que el titular de Industria y Energía y el Directorio de Ancap no contesten la propuesta, el gremio comenzará a partir de la semana entrante una ronda política, con legisladores de todos los partidos para que el tema sea tratado a nivel parlamentario. *
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