Salud, "Pepe" D’Elía
Como no podía ser de otra manera, «Pepe», a pesar de encontrarse afectado de un problema de salud desde hace dos meses, hoy, justamente hoy, no podía faltar a la reunión de la dirección del movimiento sindical. Por ello, a pesar de todos los contratiempos, el dirigente de los trabajadores organizados se reunirá una vez más con sus compañeros de lucha para decir, simplemente, «presente».
En este encuentro con el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT mencionará, no en un tono paternal sino como un integrante más del movimiento obrero, que «el sindicato es el segundo hogar de los trabajadores y (que) entre todos debemos solventarlo».
La modestia del militante
A José «Pepe» D’Elía no le gustan los homenajes. Por eso hubo que «presionarlo» y casi «llevarlo» al que el Senado de la República le realizó el primero de diciembre de 1993. A iniciativa del entonces legislador frenteamplista Carlos Bouzas, la Cámara alta recordó la trayectoria del veterano dirigente sindical.
Rodeado de familiares y dirigentes del Frente Amplio (FA) y de la central obrera, el homenajeado escuchó emocionado los elogios y comentarios de Bouzas; Jaime Pérez; Reinaldo Gargano; Carlos Julio Pereya, que habló en representación de la bancada nacionalista; Hugo Batalla; Pablo Millor, que hizo uso de la palabra en nombre del Partido Colorado; Leopoldo Bruera; Danilo Astori; Mariano Arana; José Korzeniak y Juan Andrés Ramírez.
Algunas anécdotas
El 5 de julio de 1993 D’Elía comentó en la sede de la central sindical que antes del golpe de Estado de 1973 en una reunión protocolar conoció a un jerarca militar, de apellido Martínez, con el cual dialogó un buen rato. Cuando ya se había iniciado la dictadura, el aún presidente de la CNT y el integrante de las FFAA se cruzan en la calle. Luego de darse las manos y saludarse, Martínez dice: «Tendríamos que habernos conocido antes». Casi diez años después de culminada la dictadura reflexionó D’Elía diciendo: «En las FFAA hay muchos Martínez».
Viejos dirigentes de la CNT recuerdan que en la primera concentración de trabajadores del comercio que se realizó en London París participó el «Pepe» y fue arrestado por la Policía. En los primeros años de la década del 30 realiza un 1º de mayo su primer discurso sindical en Rocha y en 1942 forma parte de la dirección de la Unión General de Trabajadores (UGT), organización que tuvo su acto inaugural en el teatro del Sodre el 20 de marzo de 1942. Ya creada la CNT, pasa a ser su presidente.
Confesó públicamente D’Elía en 1993: «Creo fervientemente en la lucha de clases, pese a que ahora se sostiene la muerte de las ideologías. Seguramente a mi retiro vendrán otras formas de militancia, no lo niego. Pero, hay cosas que seguirán existiendo y es que las industrias buscan el lucro y si los trabajadores no pelean por lo suyo, están perdidos».
Peligra la unidad
Ayer le decía D’Elía a LA REPUBLICA que la unidad del movimiento obrero fue producto de «una larga paciencia». Sostiene que los hechos que hoy ocurren en la vida interna de la CNT no son los más favorables para mantener una unidad que costó tanto lograr. «Unidad que nos da fuerza para enderezar la política económica, la enseñanza, y el conjunto de los problemas que tienen planteado y afectan a los sectores populares».
De esta forma, el veterano sindicalista se refiere a los últimos actos de agresión que protagonizaron sindicalistas municipales contra periodistas y el episodio del Cerro que tuvo como protagonista de la agresión al dirigente portuario Juan Castillo.
«Calidad humana»
El presidente de la Federación Ancap, Hugo de Mello, le dijo a LA REPUBLICA que conoció a D’Elía cuando ya era un reconocido dirigente, «cuando ya era D’Elía». Reconoció que la idea que tenía del «Pepe» cambió totalmente una vez que lo conoció, ya que «tiene una calidad humana excepcional, una visión política objetiva y una integridad moral a prueba de todo. Desde el punto de vista emotivo y de la formación político-sindical, Pepe es algo muy importante para nosotros».
Más allá de las diferencias que puedan tener muchos, nadie «puede negar la integridad, dignidad e inteligencia que tiene D’Elía. Hoy poca gente es escuchada con tanta atención como se lo escucha a Pepe dentro y fuera del país. Por ello, que pertenezca al movimiento sindical es un orgullo para todos nosotros».
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