Trabajadores de Ancap cuestionan empresa licitada para reparar caño submarino de boya petrolera en José Ignacio

La Federación de trabajadores de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Fancap) denunció ayer aparentes incumplimientos y perjuicios ocasionados por SEA, la empresa que resultara adjudicataria de una licitación para reparar el caño submarino de la Boya petrolera ubicada frente al balneario San Ignacio, en el departamento de Maldonado.

La denuncia provino de los trabajadores que se desempeñan en los barcos estatales de la Terminal del Este, que operan la boya que está sumergida por seis anclas a 23 metros de profundidad y tiene una parte superior giratoria con 200 metros de manguerotes flotantes. Se mantiene conectada mediante un caño submarino a la Terminal José Ignacio, donde están los tanques de almacenamiento de petróleo crudo. La empresa adjudicataria de la licitación, señalaron los sindicalistas de Fancap, debía sustituir mil metros del caño submarino que está enterrado en el lecho marino. «Desde el primer momento», acusaron, la empresa «demostró no estar capacitada para esta tarea».

«Para realizar los trabajos», recordaron, la empresa trajo «las embarcaciones ‘Cruz del Sur’, un antiguo remolcador, una plataforma llamada ‘Rossana’ para excavar el lecho marino y un desecho (barco) del año 1928, llamado ‘Dolores de Urquiza’, que no puede flotar en ningún lugar del mundo».

Los trabajos de la empresa comenzaron en agosto de 2002, pero la firma se retiró en abril de 2003 «sin lograr su cometido». Durante el período, «la línea flotantes se fue a la costa, rompiéndose». El sindicato explicó que «el valor de los nuevos manguerones supera aproximadamente un millón de dólares».

«Además», añadieron, «la chata ‘Dolores de Urquiza’ se fue a la costa encallando en la playa de la Terminal en José Ignacio, a sólo 4 metros del caño que vinieron a reparar». La chata «se está desguazando a pedazos», al tiempo que «la plataforma ‘Rossana’ no pudo excavar el fondo».

«A pesar de su demostrada incapacidad», señalaron los sindicalistas, la empresa fue encargada «nuevamente» por Ancap de realizar los trabajos, en octubre de 2003. «Ahora traen al ‘Yaktemi’, antiguo remolcador que estuvo hundido 2 años en Argentina y se reflotó para traerlo aquí, y el ‘Maersk Boulder’, moderno remolcador que no sabemos quién financia y lleva al día de hoy 2 meses en la zona».

La reconexión del manguerote fue finalmente realizada por los trabajadores de Ancap a partir del 4 de enero, a sugerencia del propio Directorio del ente, que estaba presionado por la llegada de un embarque de petróleo previsto para el 7 de enero.

La empresa, «en su intento por lograr la conexión» había dado «tantos golpes a la boya» que terminó acortando «gravemente» su tiempo de vida útil, indicó el sindicato.

El buque petrolero cobró 40 mil dólares diarios por la demora en la descarga del crudo. «¿Quién pagará por esta demora generada por esta empresa privada extranjera?», se preguntaron los sindicalistas. *

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