Ocho centrales sindicales de los seis países del Cono Sur se reúnen desde hoy en Montevideo
«Más allá de la coyuntura política de la región que resulta favorable a la integración entendemos necesario emprender los caminos de una unidad sindical supranacional, porque una integración plena sólo se logrará con la participación y la movilización callejera de los trabajadores», dijo a LA REPUBLICA Javier Silva, secretario técnico de la Coordinadora. La cumbre supranacional acordaría movilizaciones conjuntas en los seis países donde las ocho centrales concretarían en forma mancomunada actos celebratorios del 1o. de Mayo en las fronteras y distintas acciones de protesta contra el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) propuesto por Estados Unidos.
El encuentro, que contará con la presencia de representantes de las centrales sindicales de los seis países del Mercosur más Chile y Bolivia, además de una delegación de la Confederación Europea de Sindicatos, culminará con la entrega a los presidentes de la región de una carta con propuestas del movimiento sindical del Cono Sur.
Los cambios «positivos» en los gobiernos de la región
La carta a ser entregada a los presidentes del Cono Sur contendría varios puntos, de acuerdo con lo que se resuelva en la cumbre a partir de un documento base al cual tuvo acceso LA REPUBLICA. El documento destacaría el aspecto «positivo» de los cambios políticos constatados en los gobiernos de la región que, según los trabajadores, resultarán «favorables» a los procesos de integración, sobre todo a partir de la «alianza estratégica» entre los mandatarios de Argentina y Brasil que acordaron «priorizar» el Mercosur por encima del cuestionado ALCA.
Complementación productiva y coordinación macroeconómica
En la carta a los mandatarios, la Coordinadora «insistirá» en varios planteos que viene reclamando «hace siete u ocho años», como la necesidad de instrumentar un proceso integrador que contemple «una complementación productiva», «una coordinación macroeconómica», «un reforzamiento institucional del Mercosur» y «un fortalecimiento del papel de la sociedad civil».
Reivindicaría también un acuerdo «bloque a bloque» entre el Mercosur y los países de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), para «negociar con fuerza» con el ALCA y la Unión Europea.
Ampliar y profundizar una «integración social»
El documento sindical propondría, además, «pasar de la Declaración Social y Laboral del Mercosur a una Carta o Estatuto que tenga carácter sancionatorio y vinculante» para otorgar al bloque un mayor poder coercitivo sobre sus países miembro.
Reivindicaría por otra parte «una libre circulación de personas y trabajadores» entre los países integrados.
Los planteos apuntan a una «ampliación» y «profundización» de «una integración social» como contrapeso a la actual «integración de los gobiernos».
Reforzar el Mercosur como una institución
Impulsaría también la creación de un Instituto Social, una idea ya manejada por Argentina y Brasil, que elaboraría políticas sociales para el desarrollo humano de la región mediante una participación tripartita de los estados, los trabajadores y los empresarios.
Las centrales reunidas entenderían que «una complementación productiva» entre los países integrados permitiría «una nueva división del trabajo regional, pero advertirían que se debería evitar «la repetición del modelo capitalista mundial que genera economías centrales y periféricas».
En consecuencia, reclamarían la instalación a nivel del Mercosur de una Comisión de Asuntos Productivos y de Empleo para consolidar una integración igualitaria en toda la región.
Oficialmente, las ocho centrales pronunciarían su apoyo a la creación de un Parlamento Comunitario, pero harían especial hincapié en la existencia de un Foro Consultivo Económico y Social, con participación de la sociedad civil, que cuente con presupuesto propio y sea de consulta obligatoria. *
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