Desilusionados con el PIT-CNT y empresarios, desalojaron planta
LA REPUBLICA, como lo ha hecho durante todo este tiempo, fue uno de los primeros medios de comunicación que se instaló en el lugar y siguió paso a paso la difícil resolución obrera de abandonar la fábrica.
El personal de esta industria aguarda ahora con mucha expectativa el plazo de 90 días, que se inicia hoy, y confía en que se concreten las negociaciones entre la patronal y un inversor extranjero. De confirmarse el negocio, se abrirá nuevamente la planta y los 110 trabajadores podrán recuperar su fuente laboral. Antes de abandonar la fábrica, los trabajadores agradecieron de forma especial la solidaridad recibida por los vecinos del Buceo, al tiempo que calificaron de «actitud omisa» la posición asumida por muchos dirigentes del PIT-CNT.
A las 8.30 de la mañana los dirigentes sindicales, acompañados por los trabajadores, brindaron una conferencia de prensa en la cual ratificaron la información de que el sindicato «ha llegado a un acuerdo para dejar la fábrica mediante una salida pacífica y consensuada».
En los últimos días, el gobierno insistió en el desalojo de la planta industrial ante la reiteración de la solicitud de los propietarios. Los trabajadores, por su parte, accedieron al pedido para «no entorpecer» la posibilidad de reapertura de la fábrica a partir de la inversión de capitales extranjeros.
Resentimientos
Al realizar un balance de los 407 días de ocupación y los intentos para la reapertura de la fábrica, los obreros formularon una serie de críticas al propio movimiento sindical, al señalar: «Estuvimos en la más absoluta soledad y no tuvimos el apoyo que nosotros necesitamos, tanto de aquellos que tenían el poder de brindarnos las soluciones, como de aquellos que supuestamente son nuestros compañeros de clase». «En la última asamblea general realizada en la fábrica, todos los trabajadores hicieron uso de la palabra y expresaron libremente su pensamiento. Todos coincidieron en sentirse ganadores y triunfadores, pues son sabedores que su lucha no fue en vano, ya que si bien el objetivo no fue alcanzado, somos poseedores de algo que no lo otorgan los bancos, ni los ministerios, ni la clase política, sea del color que sea, ni la obsoleta dirigencia sindical, y eso es la dignidad. Por eso, luego que nos retiremos de la fábrica, vamos a poder mirar a nuestra familia a los ojos y decirles que hemos cumplido», sostiene la declaración.
Acta
A las 9 de la mañana, una vez culminada la conferencia de prensa de los trabajadores, se hicieron presentes en la fábrica los representantes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que se encargaron de avalar el acuerdo, así como los representantes de la empresa, el abogado Fernando Etcheverry Ferber, el ingeniero Carlos Larrás y el jefe de Personal, Roberto Pouso. Los trabajadores fueron representados por la abogada Ana García y el escribano Heber Passeraut. Sobre las 10 de la mañana, y mientras se estaba desarrollando la recorrida por la planta, llegaron hasta el lugar y permanecieron durante algunos minutos el senador emepepista José Mujica y la diputada Lucía Topolansky. Finalmente, pasado el mediodía los representantes de las partes firmaron el acta correspondiente, traspasando el control de la fábrica de los trabajadores al MTSS y de este organismo a los dueños de la empresa.
Crítica a empresarios
El dirigente Juan José Ramos, que ha colaborado permanentemente en tareas de asesoramiento a los trabajadores, le dijo a LA REPUBLICA: «Debemos hacer una crítica al sector empresarial, porque cuando el Estado protegía los mercados monopólicos producíamos vidrio, pero cuando se liberalizaron, lo importamos».
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