VIII Congreso del PIT-CNT sólo genera discusiones en las corrientes sindicales
Mientras el movimiento sindical lentamente se viene preparando para realizar su VIII Congreso, previsto para el 24, 25 y 26 de octubre del corriente, las principales corrientes sindicales ya están tomando posición sobre las posturas que impulsarán a través de los delegados sindicales que responden a ellas.
Pero la conflictividad y la lucha en defensa de la fuente laboral y del salario ha repercutido directamente en las distintas comisiones y ello determinó que las mismas no funcionaran. A modo de llamado de alerta la Comisión de Finanzas del PIT-CNT informó en la Mesa Representativa que si el congreso se desarrollaba en esa oportunidad sólo 28 organizaciones estarían en condiciones estatutarias de participar. Fundamentalmente por el atraso que tienen las organizaciones en el pago de las cuotas que según los afiliados se aporta a la central obrera.
Ante esta información en el encuentro se aprobó, con tres abstenciones, que se «garantizará» que estén todos los sindicatos en el Congreso, «al menos con un delegado con voz y voto». Se diferenciará a los gremios que tienen descuento por tesorería de los que no, y se llamó a los presentes a sumarse a las comisiones temáticas que deben preparar la discusión que se finalizará en la reunión del máximo órgano de dirección de los trabajadores uruguayos.
Alianzas
Uno de los temas que generará importantes intercambios de opiniones, ya que cada corriente sindical procurará «imponer» su punto de vista, está la relación que se tendrá con un posible gobierno de izquierda. En el documento sobre estrategia aprobado en el VII Congreso se recuerda que «la historia del movimiento sindical tiene varias experiencias en este sentido. Desde su concepción humanista, el esfuerzo mayor lo podemos ubicar en el Congreso del Pueblo que demostró que un conjunto de organizaciones podían ponerse de acuerdo y armar un programa común. (Y, se recuerda) que con distinta suerte hasta hoy, han habido varias experiencias. Otro mojón fue la 1ª Asamblea Nacional del Pueblo, llevada adelante por la Intersocial de 1999.
En ese momento, antes de que se desatara la importante crisis que afecta al país, se afirmó que «hoy estamos en mejores condiciones objetivas y subjetivas de ser un eje vertebrador de unidad del pueblo. La crisis acentuada e irreversible, con las políticas actuales, hacen a la toma de conciencia multisectorial que no se ha conocido hasta el momento. Mucho depende del propio PIT-CNT que la movilización del pueblo organizado asuma nuestro Programa y Plataforma que, insistimos no es corporativa, que tendía y tiende a contemplar a la inmensa mayoría del pueblo en una lucha de clases que persiste de forma cada vez más profunda y sofisticada».
Y, por esta razón se sostenía que «nuestra acción debe estar enmarcada en todos los ámbitos del desarrollo de la humanidad, desde lo filosófico hasta lo ético cultural. Para que oriente la historia hacia el cambio social donde el ser humano y la solidaridad sea el marco lógico de la acción popular. Para ello tenemos históricamente nuestros aliados naturales, tal el caso de los jubilados, los estudiantes, cooperativistas, desocupados, excluidos, etc. a los cuales se puede sumar aquellos que asuman su pertenencia popular y no tengan relación de explotación sobre otros trabajadores».
También se recordó que «tenemos también, históricamente, relacionamientos con sectores no dependientes pero que, perjudicados de alguna forma por la economía, tienden coyunturalmente a juntarse con los demás, tal el caso, algunos sectores del agro, del comercio, la industria, etc. En todos los casos, nos exige una política amplia con el cuidado necesario en las relaciones de acumulación, porque un programa popular, para ser asumido por todos, necesita del consenso, por dos razones básicas: nuestro respeto a los demás y porque nadie está dispuesto a hacer los mandados a otros».
La relación con los partidos políticos, principalmente con el EP-FA si es gobierno, es un punto principal de discusión del próximo congreso. El documento de estrategia sostiene que «los partidos políticos y los sindicatos son dos fuerzas de transformación social, de distinta especie que, a veces, pueden tener objetivos históricos similares o parecidos y, en esa eventualidad, la relación interinstitucional debe ser concertada y programada en función de los objetivos acordados».
Se afirmó, además, que «esta relación no tiene otro camino que la amplitud, profundidad y alcance de lucha social. Donde cada uno debe cumplir su papel específico sin dependencia del otro». Esta posición general será profundizada en octubre y la relación entre Adeom y la comuna capitalina será uno de los temas que llevarán un intercambio muy profundo de posiciones. *
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