Votación del paro general incrementó las diferencias internas en el PIT-CNT
El movimiento sindical lentamente se viene preparando para realizar su VIII Congreso, que está previsto se desarrolle el 24, 25 y 26 de octubre del corriente. Sin embargo las comisiones no han funcionado y en la pasada Mesa Representativa se informó que si el encuentro se desarrollaba ahora sólo 28 organizaciones estarían en condiciones estatutarias de participar. Fundamentalmente por el atraso que tienen las organizaciones en el pago correspondiente a la central obrera.
Ante esta situación se aprobó, con tres abstenciones, que se «garantizará» que estén todos los sindicatos en el Congreso, «al menos con un delegado con voz y voto».
Se diferenciará a los gremios que tienen descuento por tesorería de los que no y se llamó a los presentes a sumarse a las comisiones temáticas que deben preparar la discusión que se finalizará en la reunión del máximo órgano de dirección de los trabajadores uruguayos.
En este marco se planteó el paro general de 24 horas, con concentración y marcha hasta el Edificio Libertad que finalmente fue aprobado por 26 organizaciones.
Quienes apoyaron esta media son: Adeom (municipales), ADUR (docentes universidad), AFCC (funcionarios consumo), Affur (funcionarios Universidad), AFPU (postales), Afutu (funcionarios UTU), AOEC (Conaprole), COFE (funcionarios del Estado), Fenapes (profesores secundaria), Ffose (funcionarios OSE), Foica (carne): Fopcu (papeleros y cartoneros), SAG (gráficos), SIMA (medicamento), Soima (madera), STIQ (química), Suntma (trabajadores del mar), Sutel (funcionarios Antel), Uaoegas (Gaseba), UOC (curtidores), UTHC (Hospital de Clínicas), y los plenarios de Florida, Treinta y Tres, Canelones, Rocha y Salto.
Rechazaron la medida de paro: ATSS (funcionarios del BPS), AUTE (funcionarios de UTE), y el plenario de Paysandú.
Los delegados que se abstuvieron fueron: AEBU (bancarios), COT (textiles), Fueci (comercio), FUM (magisterio), FUS (salud privada), SAT (tabacaleros), SUGU (gastronómicos), Sunca (construcción), UF (ferroviarios), Untmra (metalúrgicos), y los plenarios de Artigas, Cerro Largo, Colonia, Río Negro, Rivera y Tacuarembó.
Entre las organizaciones que apoyaron la medida están organizaciones que tienen muy pocos afiliados y que no son nacionales.
Ejemplo de ello son: Uaoegas que tenía para el último Congreso del PIT-CNT con unos 200 afiliados, SAG con 600 afiliados, Soima 400, Sima 400, STIQ 400, Suntma 600 y UTHC 2000.
La mayoría de quienes optaron por abstenerse pertenecen al llamado «Grupo de los 9″ que en el VII Congreso del PIT-CNT optaron por no integrar en principio la Mesa Representativa. Si lo hicieron cuando se formó una comisión de reestructura que no funcionó. De todos modos quedó en evidencia que, fundamentalmente, persisten dos metodologías claras.
La reestructura del movimiento sindical, que se inició hace dos décadas, será uno de los principales temas de discusión en el próximo Congreso.
Lo que enfrentará nuevamente a las organizaciones pequeñas que no tienen representación nacional y que tienen peso en la medida que participan e inciden en la dirección de la central obrera. Esto es cuestionado por muchas de las organizaciones que tienen representación en todo el país y que cuando paran la medida se siente.
Pero este no será el único tema que nuevamente generará polémica y posiciones encontradas, ya que la relación con un futuro gobierno de izquierda tensará las posiciones de las distintas corrientes sindicales que se mueven dentro del PIT-CNT.
El presidente de Adeom, Aníbal Varela, y miembro del sector denominado radical ya adelantó que «una de las cosas que vamos a mantener en el Congreso del PIT-CNT, es que no queremos ningún Pacto Social, ningún pacto parecido a la Moncloa, donde (se le) ate la boca a los trabajadores, o las reivindicaciones de los trabajadores queden opacadas por decisiones políticas que no tienen nada que ver los trabajadores». *
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