En los próximos días el gremio le presenta a Batlle 50 mil firmas y el proyecto de reapertura de Funsa
ENRIQUE ROMERO, miembro de la dirección sindical, le informó a LA REPUBLICA que en la víspera culminó la etapa de inventario que se iniciara el pasado viernes. El personal de mantenimiento, los ingenieros y técnicos coincidieron en que las máquinas están en muy buenas condiciones y que algunas de ellas se podrían poner en funcionamiento ya. Esto asombró a los propios trabajadores, ya que hace varios meses que la planta industrial está prácticamente abandonada.
Después de esta etapa de inventario, el gremio intensificará los contactos con los abogados de Funsa-Titán, a fin de llegar a un acuerdo para que las acciones de la empresa queden en sus manos.
Romero indicó que este paso es fundamental, ya que es necesario llegar a un acuerdo lo antes posible para poder recuperar los puestos laborales de unas 500 familias. Porque la comisión que viene trabajando en la reapertura de Funsa ya comenzó a recibir pedido de productos. Destacó el sindicalista que la idea que se maneja es la de llevar adelante un emprendimiento autogestionario y cooperativo o un sistema mixto. Por lo tanto, se mantienen contactos con inversores de la región que ya han manifestado algún interés en participar en una fábrica de estas características.
Informó Romero que se continúan las negociaciones con Titán. Hoy esta empresa tiene básicamente dos opciones: pasar las acciones a los trabajadores o declararse en quiebra. Esto último sería «poco elegante» para una firma estadounidense. Por ello, hoy «nos manejamos con tres elementos imprescindibles para poner en marcha la planta industrial: que las acciones pasen a manos de los trabajadores; que se elimine el pasivo entre Funsa y Titán; y que se firme un acuerdo comercial que nos permita venderle neumáticos a Estados Unidos. Una vez logrado esto, lo primero que se pondría en marcha será la fabricación de guantes y luego se procederá a otro tipo de producción».
El sindicalista reconoció que faltan algunos moldes, los cuales fueron llevados a EEUU. De todos modos, «la mayoría de los mismos aún están en la planta industrial». En cuanto a los moldes que se llevaron, el gremio iniciará las gestiones para que los mismos sean devueltos.
En las próximas horas, además, un grupo de trabajadores comenzarán un curso de capacitación organizado por Cudecoop. Se apunta con el mismo a ir recogiendo elementos de conducción cooperativa de la posible autogestión que se lleve adelante en Funsa. Con esto, subrayó Romero, no se está descartando un emprendimiento mixto, en el cual existan capitales privados.
Informe indica viabilidad
El estudio que realizó el economista Juan Manuel Rodríguez indica que Funsa, si se gestiona de forma eficiente, es un proyecto viable. Un equipo técnico encabezado por Rodríguez, estudió «minuciosamente cada una de las secciones y departamentos de la empresa: de producción, administrativos, técnicos, de comercialización y ventas. También se analizaron los procesos de la producción de neumáticos. Identificándose las materias primas, materiales y energía necesarios, sus orígenes, sus precios, las condiciones de adquisición y los tiempos que ello requiere».
Además se analizaron cada una de las categorías de cada departamento para saber el perfil del personal a utilizar para obtener un nivel de productividad que permita cubrir los costos y obtener un excedente. En este marco se estudiaron, además, tres hipótesis de funcionamiento: una pesimista con bajo nivel de actividad; una media; y una optimista, con un nivel de actividad elevado.
«Un aspecto clave del estudio fue analizar si existía un mercado potencial para la marca Funsa en el país y en el exterior. La conclusión a la que se llegó es que la marca Funsa todavía es recordada y que existen nichos de mercado aún no cubiertos. Lo que permite afirmar que con costos razonables Funsa es un neumático competitivo y está en condiciones de recuperar el mercado que abandonó desde el cierre de la planta».
El sindicato de Funsa sostiene que los estudios permiten afirmar que en el marco de este proyecto, aun en la hipótesis más pesimista, se «está en condiciones de vender neumáticos a un precio competitivo, que cubre sus costos y permite atender los intereses del préstamo necesario para su reapertura si ésta fuera la fuente de financiamiento y devolver el préstamo en un tiempo prudencial.
Y, si hubiera una inversión de capital, puede demostrar que está en condiciones de obtener una tasa de rentabilidad adecuada».
Finalmente, el informe subraya que los trabajadores de Funsa «están en condiciones de enfrentar la reapertura de la fábrica y llevar adelante una gestión eficiente y moderna. Por lo que la industria del neumático es viable en el Uruguay». *
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