Nuevamente PIT-CNT intentará superar su materia pendiente: la reestructura interna
El próximo jueves la Mesa Representativa analizará, entre otros puntos, si este año se realiza el VIII Congreso; el cual está previsto que se realice en el segundo semestre del corriente año. Un día antes, el miércoles, el denominado «Grupo de Pluna» definirá la postura que llevará a esta reunión de la dirección del movimiento obrero. En el VII Congreso de la central (realizado el 27, 28 y 29 de julio del 2001) los sindicatos de AEBU (bancarios), APU (prensa), AUTE (Funcionarios UTE), COT (textiles), FUM (magisterio), OFP (funcionarios de Pluna), Federación del Caucho, SUGU (gastronómicos), y Sunca (construcción) resolvieron no integrar el máximo órgano de dirección del PIT-CNT.
Luego de una serie de gestiones, en las cuales incluso participaron como «mediadores» veteranos dirigentes y fundadores de la CNT, estas organizaciones resolvieron volver a participar en la Mesa Representativa. Para que ello ocurriera se formó una Comisión de Reestructura. Organismo éste que debía recopilar las distintas posiciones que existen sobre la futura estructura y estrategia a desarrollar por la central. A fin de año se debía tener un documento «borrador», el cual se convertirá en un material de discusión de los sindicatos. Sin embargo no se pudo elaborar este material.
Representación proporcional
El «Grupo de los 9″, ahora denominado «Grupo de Pluna» porque es en este sindicato donde se realiza la mayoría de las reuniones, es muy crítico de la actual estructura del PIT-CNT. Los reclamos básicos de este conjunto de gremios, que según miembros del mismo ya nuclea a 14 organizaciones gremiales, pasan por una conducción política de la central que sea representativa y proporcional a la cantidad de afiliados de cada sindicato.
Esta posición es rechazada fundamentalmente por organizaciones pequeñas, algunas de las cuales no cuentan con más de 200 afiliados, y que al igual que los sindicatos «poderosos» tienen hoy un voto en los organismos de conducción. El estatuto del PIT-CNT, al igual que el de la CNT, habla de representación de las tendencias en la dirección del movimiento obrero. Esto, ha llevado a que organizaciones, que incluso no son nacionales, cuenten con dirigentes en la cúpula de la central.
La prolongada crisis que vive el país ha ido eliminando las principales industrias, las cuales aglomeraban a miles de trabajadores. Esto ha hecho que muchas de las principales organizaciones sindicales perdieran peso y afiliados. Los otrora gremios de la carne, de Funsa, metalúrgicos, bebida, salud privada, del gas, ferroviarios, portuarios, e incluso sindicato bancario, entre otros que prácticamente han desaparecido, han sido los más afectados en esta etapa.
Y nos encontramos con que los sindicatos denominados fuertes están siendo objeto de una política económica del gobierno de coalición que los ha debilitado en forma considerable, producto de la pérdida de puestos de trabajo en el sector. Ejemplo de ello es la organización que reúne a los trabajadores bancarios, tanto privados como públicos, y a los sindicatos de Ancap, Antel y UTE. Porque toda empresa fuerte tiene un sindicato fuerte. Más allá de las políticas de destrucción del gremio que se planteen los patrones privados o públicos.
Miles y miles de personas se encuentran hoy en el sector informal; sin organización sindical y sin beneficios sociales. Otro importante número, que según las estadísticas es la de mayor porcentaje en la historia del país y que ha superado a la situación vivida en plena caída de la «tablita» en 1982, es el de los trabajadores que se encuentran desocupados o en el Seguro de Desempleo. Los desocupados están intentando nuclearse en una organización que por el momento tiene una clara influencia de los sectores denominados radicales del movimiento sindical. Pero ya han perdido protagonismo debido a que el sistema, en el cual está inmersa la central y los partidos políticos, lleva a que estos sectores no pasen de ser algo pasajero.
¿Qué reestructura?
En este marco surge ahora con más fuerza la «confrontación» sobre qué estructura es mejor para conducir al movimiento sindical y se analiza la realización del próximo Congreso. Desde ya la realización del mismo es cuestionada por el «Grupo de Pluna», ya que lo primero que se debe tener en claro antes de llegar al encuentro del máximo órgano de conducción del PIT-CNT es «qué reestructura se quiere. Esto es fundamental, porque si no se estará corriendo el riesgo de que nuevamente se frustre una discusión que ya lleva más de 10 años», indicaron fuentes de este conjunto de organizaciones. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad