Bloqueo en el Puente del Cerro como protesta
El asesinato de Washigton Piaggio, ocurrido a media tarde de ayer en el barrio Casabó, provocó una profunda indignación y repulsa general de los trabajadores del transporte y del taxi, lo que llevó a que se tomara de inmediato la medida de un paro total, que se extenderá, en principio todo el día de hoy.
Ayer, sobre las 18 horas, ómnibus y taxis, bloquearon la entrada al Cerro, como medida de protesta, lo que provocó congestionamiento en el tránsito que circulaba hacia o desde este populoso barrio capitalino.
Integrantes del gremio del taxi, intentaban organizar el tránsito en la rotonda de acceso a la villa. Se vivieron algunas situaciones enojosas cuando algún obrero del volante procuró ingresar al Cerro con pasaje. Se les obligaba a que el vehículo no proseguiera el recorrido, por entenderse que se estaba cumpliendo una medida gremial, e incluso se manifestaba la voluntad de quienes viajaban, no pagaran la tarifa que marcaba el fichero, como medida solidaria.
Entre los conductores y taxistas, se reflejaba el sentimiento de tristeza e impotencia que se vivía, ante la muerte de otro compañero de labor.
Los comentarios eran variados, pero la necesidad de terminar con la situación de violencia y la delincuencia que «nos está ganando a todos», como se expresaba, era el objetivo generalizado entre los trabajadores del transporte.
El panorama era totalmente diferente al de todos los días, debido a la larga cola de transeúntes que caminaban hacia sus hogares, ubicados en El Cerro y barrios aledaños.
«Mano muy dura con la droga»
Mientras se producía el bloqueo, desde la Unott no se descartó solicitar una reunión con el ministro del Interior, José Díaz, en la que se reclamarán medidas de seguridad para los trabajadores que deben atravesar esta zona.
El jueves ya se había registrado un incidente con un ómnibus de Cutcsa en la misma calle del barrio y se había advertido sobre los peligros del lugar, según informó ayer Observa.
Marcos Lombardi (Unott) señaló que las últimas reuniones «se han transformado en pequeñas minutas de aspiraciones de cada una de las partes tratando de lograr algún beneficio particular que no tiende a solucionar el problema de fondo que es la violencia».
«Entendemos que esta comisión ha perdido la dirección. Lo que nosotros entendemos, y así se lo hicimos saber al ministro Díaz, es que acá hay que atacar el tema de fondo, procurar generar trabajo, empleo, y fundamentalmente atacar el tema de la droga con mano muy dura. Porque el 90% de los que están robando y asesinando, ya sea a los trabajadores del ómnibus, del taxi o a cualquier vecino que camina por la calle libremente, se encuentra bajo los efectos de la droga.
En cuanto a que los trabajadores de los ómnibus, no lleven el dinero de la recaudación, señaló que «esa fue una propuesta vertida principalmente por las empresas.
Nosotros entendemos que podría colaborar en algún aspecto el no tener la tentación del dinero arriba del ómnibús. De cualquier forma eso acarrea otros problemas que van dirigidos al propio usario, y es de qué manera y cómo accede a la compra de una tarjeta magnética que tenga determinada cantidad de boletos y que le permita viajar. Nosotros entendemos que quizás disminuya en alguna forma lo robos a los trabajadores del transporte. Lo que sí decimos es que en algunas líneas en que hay cofres de seguridad y que se maneja poco dinero, han subido delincuentes y han encontrado poco dinero arriba del ómnibus y entonces terminan robando a todo el pasaje. Y eso ha ocurrido no en El Cerro o Casabó, o en barrio considerados como zona roja, sino en pleno Carrasco o Pocitos.
La tecnología puede ayudar, pero si no se ataca el tema de fondo, de la delincuencia arriba de los ómnibus, o de la delincuencia en la calle, o la que afecta a cualquier ciudadano, ésta no se va a terminarse sólo con la tecnología». *
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