Luto en la tierra natal
La muerte del papa Juan Pablo II fue anunciada ayer solemnemente en Cracovia, la ciudad donde Karol Wojtyla transcurrió gran parte de su vida y donde podría ser sepultado, por el tañer de la campana de Segismundo, en la torre de la catedral de Wawel, y acompañada por el pesar de millones de fieles. Al oír el repiqueteo de las campanas de 350 kilos, que duró alrededor de media hora, miles de católicos inundaron las calles para dirigirse a los lugares emblemáticos del difunto Papa. *
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