El ataque pudo haber sido perpetrado por un pequeño grupo de menos de media docena de personas

El recorrido de los terroristas y la misteriosa camioneta robada

Los investigadores concluyeron que los detonadores y los rastros de explosivos descubiertos en una furgoneta Renault Kangoo blanca robada, son idénticos al de una de las bombas que no explotó y que fue encontrada en un bolso deportivo entre los efectos personales recuperados en el apeadero de El Pozo, una de las estaciones donde estalló una de las 10 bombas, publicó el sábado el diario El País.

Este explosivo, la «goma-2 eco», y los detonadores de cobre tipo Riodet S fabricados en España por la empresa Unión Española de Explosivos, en Burgos (centro-norte) y Galdakao (País Vasco, norte), no son del mismo tipo que los utilizados recientemente por ETA, añadió El País citando fuentes cercanas a la investigación.

Tras haber utilizado un explosivo denominado por la policía española «Goma 2) -sin la mención «eco»- entre 1980 y 1986, y después Amonal, últimamente ETA «utilizaba dinamita Titadine francesa y detonadores fabricados en México», según expertos sobre la cuestión vasca consultados por la AFP.

La bomba que se encontraba en la bolsa de deporte, compuesta por 12,2 kg de «Goma 2 Eco», iba a ser activada por «la alarma despertador» de un teléfono móvil, también encontrado en la bolsa, indicó el viernes el ministro del Interior, Angel Acebes.

Ahora se esperan con impaciencia los resultados del examen del contenido del bolso y el análisis de ADN de las «camisetas de tirantes, tipo baloncesto, rojas y verdes, guantes, gorros de lana y sueters» encontrados en la furgoneta.

Aunque el explosivo no sea el habitualmente utilizado por la organización separatista vasca, Acebes mencionó las confesiones, el 29 de febrero pasado, de dos militantes de ETA detenidos durante la interceptación de una furgoneta con 500 kilos de explosivos.

Según estos militantes, la organización quería hacer explotar en una estación de esquí 13 bombas colocadas en mochilas, lo que, según el ministro, muestra un «modus operandi» similar al de los atentados de Madrid.

Además, al estudiar el recorrido de los cuatro trenes afectados, los investigadores concluyeron que los terroristas disponían de 20 minutos para actuar.

Los cuatro trenes salieron de Alcalá, a unos 35 km de Madrid, entre las 07H00 y las 07H15 locales (06H00 y 06H15 GMT). Después, tres de los cuatro trenes se detuvieron al mismo tiempo en las tres estaciones, donde estallaron las bombas: Santa Eugenia, El Pozo y Atocha.

Dos trenes con siete bombas explotaron en Atocha o en sus proximidades. Ambos convoyes estuvieron parados en el mismo andén de Alcalá de Henares durante al menos siete minutos, lo que, sin duda, facilitó el «trabajo» de los terroristas. Los terroristas tuvieron esos minutos, necesarios para hacer el cambio de agujas, para actuar.

La proximidad de los dos trenes indica, según El País, que el ataque pudo haber sido perpetrado por un pequeño grupo de menos de media docena de personas.

«La tesis de la participación de una constelación de grupos terroristas» ha sido sugerida por algunos servicios de inteligencia extranjeros, según El País, que da cuenta de que los servicios antiterroristas admiten que están «perdidos». *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje