Prueba de vida

El secuestro como negocio. Bajo el nombre de «Prueba de vida» (expresión que se utiliza en el negocio del secuestro constantemente mientras se entablan conversaciones para demostrar que el rehén está todavía vivo) es la historia que presenta esta producción, donde Meg Ryan y Russell Crowe, a la orden del veterano director Taylor Hackford y con base en un artículo de Vanity Fair (Adventures in the Ranson Fair) y en un libro sobre secuestros llevados a cabo por la guerrilla colombiana (Tom Hargrove’s Own Story of his Kidnapping by Colombian Narco-guerrillas) relata una historia que, a pesar de las apariencias, está más cerca de la realidad de lo que sería deseable.

La trama se desarrolla en Tecala (un país situado en los Andes) a partir de que el ingeniero norteamericano Peter Bowman (David Morse), contratado para construir una presa, es capturado por fuerzas antigubernamentales durante una incursión en la capital.

Cuando los rebeldes descubren su identidad exigen tres millones de dólares para devolverlo sano y salvo. Sin embargo, la empresa de Peter está al borde de la bancarrota y ha cancelado la póliza de seguros contra secuestros y no puede proporcionar el dinero para su rescate.

Abandonada por la compañía, la esposa de Peter, Alice (Meg Ryan) debe hacer frente a la situación por su cuenta y contrata los servicios del negociador de rehenes profesional Terry Thorne (Russell Crowe). Este hombre, como casi toda la gente que trabaja para las compañías de seguridad, en el caso de la película se llama «S y R» (Secuestro y Rescate) son normalmente antiguos oficiales del FBI, la CIA y el SAS. *

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