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Taxis japoneses usan reconocimiento facial para bombardear a pasajeros con publicidad

Un juego de cámara en el asiento trasero calculan la edad, el género y otros detalles del pasajero y selecciona cuidadosamente anuncios publicitarios que podrían ser pertinentes para ellos como consumidores.

Foto: Twitter Rosa Golijan
Foto: Twitter Rosa Golijan

Si tomas un taxi este año, podrías toparte con lentes que te miran a la cara, pero no necesariamente por un tema de seguridad: se trata de una estrategia publicitaria.

Días atrás, la ingeniera experta en privacidad de Google, Rosa Golijan, publicó una foto en su cuenta de Twitter en la que se ve una tablet en el respaldo del asiento del conductor con una inscripción inquietante: “Esta tablet está usando un sistema de reconocimiento facial y recibe imagen de la cámara frontal. Estos datos son usados para estimar el género de la persona con el fin de presentar contenido optimizado. La estimación del género corre desde el inicio del programa de publicidad y todos los datos del pasajero recabados se desechan al final del proceso. Ni el servidor del sistema ni la tablet almacenan esos datos”. 

Otro tweet publicado en respuesta a Golijan muestra más detalles, incluida la forma en que se recopilan los datos y cómo se utilizan. Un código QR en la imagen enlaza con el sitio web del desarrollador japonés DeNA Co Ltd, que enlaza específicamente con la página “Confianza y seguridad” específica para el servicio “Premium Taxi Vision”.

Te tienen fichado

El sitio web de DeNA explica que el video de los pasajeros se utiliza para generar un perfil de pasajeros (edad, sexo presentado, número de pasajeros) que se envía a la agencia de publicidad Geniee, Inc., que luego envía un anuncio relevante y bien perfilado de vuelta.

Eso significa que Geniee no ve las imágenes. En el caso de Golijan, simplemente habría sabido que una mujer adulta viajaba en el taxi.

Premium Taxi Vision, que se implementó por primera vez en enero de este año, y sus gestores aseguran que está destinado a hacer que “viajar en un taxi sea más cómodo y conveniente”.

Es de suponer que el confort y la comodidad significa ahorrarle de los clientes la pura vergüenza de ver un anuncio destinado a un género, edad o grupo socioeconómico distinto, porque no interviene en ninguna otra parte del proceso de la prestación del servicio de taxi.

 

 

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