Breves de la rural
–Nunca es tarde cuando la dicha es buena, dicen. Por eso no podemos dejar de aplaudir la decisión de los organizadores de la fiesta del Prado de terminar con el montaje de la carpa, que reducía a muy pocas personas (algo así como 400) los espectadores que podían disfrutar de los espectáculos que en ella se desarrollaban. Bien hecho.
* Ejemplo a seguir
En los 22 años de existencia la Criolla del Roosevelt ha volcado más de un millón de dólares a obras sociales, producto del trabajo constante y el esfuerzo de los Clubes de Leones de Shangrilá y Parque Roosevelt, que fueron sus creadores y siguen siendo sus puntales hasta ahora.
* Récord de humor
Nilda y Roberto, los inefables «Paseanderos» estará en el Prado este año y desde el viernes intentarán nuevamente batir el récord mundial de humor, tratando de superar las 60 horas sin pausa haciendo reír. Hay que apoyarlos.
* ¿Y los gauchos?
Más allá de tratarse de excelentes espectáculos los propuestos por el Parque Roosevelt esta semana, de todas formas, muchos creen que «lo criollo», en lo que tiene que ver con la parte artística, ha sido relegado. Al menos en lo que tiene que ver con sus escenarios mayores.
* Las ausencias
–Se nota y mucho la ausencia de los grandes payadores nacionales recientemente desaparecidos, en la programación del Prado. Además, a muchos este escenario les queda grande.
* Lamentable
La actitud del jinete riograndense Ricardo Suárez Pino de trabar sus espuelas para lograr que el potro le diera más lucha. Lo prohíbe expresamente el reglamento, porque la espuela al no «correr» sobre sí misma, hiere alevosamente al animal. Triste honor le hizo este gaúcho a los nobles paisanos del sur brasileño.
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