Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Felicitaciones. El hecho histórico –en el que tuviste particular protagonismo– devuelve la confianza en la posibilidad de profundizar la democracia permitiendo la plena vigencia de los derechos humanos.
Tu conducta –y la de tu equipo– colocan en su verdadero lugar al periodismo independiente y de investigación. En nombre de los que aún creemos en la dignidad y la justicia, muchas gracias.
Daniel DÃaz Maynard – Representante Nacional
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El Servicio Paz y Justicia, Serpaj de Uruguay, desea hacerle llegar su profundo reconocimiento por su intensa y decidida campaña en favor del esclarecimiento de la suerte corrida por la nieta de Juan Gelman. Más allá del aporte de todos los que contribuyeron a la ubicación de la joven, es innegable que la labor desarrollada por LA REPUBLICA contribuyó de manera fundamental, sobre todo en la formación de opinión pública, con las consiguientes repercusiones en todos los sectores, para que finalmente fuera posible llegar al resultado deseado.
Aprovechamos la oportunidad para reiterarle nuestro mayor aprecio.
Raúl MartÃnez – Mario Costa – Coordinación Nacional
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hoy es uno de esos dÃas en que me siento particularmente orgulloso de integrar el equipo de LA REPUBLICA.
Le saludo con mucho afecto.
Carlos Peláez
Federico
Lector empedernido
Antonino M. Bombaci C.I. 1.544.277-2
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Esta es la primera vez que me comunico contigo, estuve a punto de hacerlo a la mañana siguiente del acto electoral de noviembre/99, pero después la tristeza e impotencia acumuladas quizás no me lo permitieron. Desde la fundación de LA REPUBLICA, sentà la sensación de que aún nos quedaba la esperanza de un mañana justo y solidario… ya nunca más estarÃamos solos a merced de una prensa digitada y flechada hacia la defensa de los intereses de unos pocos “dueños” de este paÃs.
Por eso te valoro y te aprecio, por tu honestidad y la de todos los integrantes de nuestro diario, digo nuestro porque forma parte de mi familia y de infinidad de familias de mi barrio y de mi paÃs.
La misma tristeza que experimenté el 27/11/99, tu y otros ciudadanos me la transformaron en una de las más grandes alegrÃas, al develar el injusto misterio que ha rodeado la vida de Juan Gelman.
¡Cuánta grandeza encierra el corazón de ese insustituible ser humano! Te cuento Federico, que durante muchos “Febreros”, soñé en mis textos este momento, por eso quiero compartir contigo un estado interior tan especial, sabiendo que tu también has pasado, y pasarás aún, momentos de extremada tensión.
Yo desde aquÃ, desde el oeste montevideano, desde nuestra casita de cultura, austera pero muy sincera, creada en exclusividad para intentar ayudar a los más desposeÃdos, en la vereda de enfrente de los comercios y negociados que encierran a la fiesta colectiva mayor del paÃs, llamada carnaval… te extiendo mi mano Federico, y estoy a tus órdenes junto con mi “tribu”, para lo que gustes mandar (sin excepciones).
Hoy, primer domingo de abril de 2000, el almuerzo familiar nos sabrá distinto, gracias a LA REPUBLICA y a su director: un hombre de veras…
¡Adelante! ¡Siempre Adelante!
José Ma.Morgade Amestoy – Director de la “Reina de la Teja”
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
La República Oriental del Uruguay ha sido tradicionalmente adalid del derecho de asilo. Somos privilegiados, directos testigos del combate honrosÃsimo que diera justa fama a nuestra embajada en Buenos Aires en los últimos años de la década del cuarenta y mitad de la década del cincuenta. La entonces pequeña, modesta sede diplomática uruguaya en la esquina de avenida Las Heras esquina Ayacucho en Buenos Aires, se constituyó en el fortÃn irreductible de defensa de los derechos humanos y del derecho de asilo en la República Argentina. Incluso, en su misma puerta ocurrieron pugilatos entre los funcionarios uruguayos y sicarios de la policÃa federal que pretendÃan evitar el ingreso de refugiados.
Allà se asilaron prestigiosos integrantes de la legislatura argentina como AgustÃn RodrÃguez Araya, Silvano Santander, Ernesto Sanmartino, el teniente coronel Atilio Cattaneo, Alfredo Palacios, etc., quienes se asilaron en nuestro paÃs, con su cabeza a precio allende el Plata.
Quien ha conocido la brillante trayectoria diplomática de nuestra patria no puede concebir que posteriormente nuestras mismÃsimas fuerzas armadas violaran el derecho de asilo, tomando por asalto una embajada extranjera y secuestraran violentamente a una docente uruguaya… enlodando nuestras honrosas tradiciones y provocando la ruptura de relaciones diplomáticas con un paÃs hermano. Ningún uruguayo –mucho menos un ministro de Defensa Nacional, miembro del gobierno constitucional– puede justificar y defender el proceder denigrante e imperdonable de nuestras fuerzas armadas en junio de 1976.
Más todavÃa: ninguna ley de amnistÃa o caducidad de carácter polÃtico, ampara un procedimiento delictivo de carácter penal y de agresión de tipo extraterritorial contra una embajada extranjera.
Los culpables merecen el consiguiente castigo.
José Luis Azarola Saint
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hay hechos que trascienden la frontera de lo polÃtico, lo democrático, lo de la izquierda o la derecha y los sistemas de que sirven para lograr sus fines. Más allá de que la violencia engendra violencia hay millones de formas democráticas y antidemocráticas que no por pequeñas que puedan ser coadyuvan la misma esencia: llegar a lÃmites extremos en que ambas se confunden y se convierten en atrocidades que ningún ser racional aceptarÃa.
Es muy difÃcil ser justo y lograr que la balanza de los enfrentamientos no se incline. En el caso concreto de lo que sucedió en nuestro paÃs en el año 73 y aún antes hubo hechos previos que se fueron gestando hasta hacer explosión en una dictadura. Usted ha dicho muchas cosas cuando se lo consultó sobre el caso Gelman. Este es un hecho que ha cobrado más notoriedad que otros debido al gran prestigio del poeta y el enorme reclamo desde todos los rincones de la tierra para que usted, como comandante supremo de las Fuerzas Armadas del Uruguay, ordene una investigación en serio.
Aún aceptando que entre los militares uruguayos y los tupamaros o izquierdistas hubieran muerto en forma pareja, hay muchas diferencias que son reales, y nadie puede discutir. Se las detallo porque no tengo ojos en la nuca. 1) Murieron militares asesinados, no desaparecidos. Sus familias saben dónde, cómo y por qué murieron. 2) No hubo niños hijos de militares robados ni dados a criar como propios a los tupamaros. 3) Los tu
pamaros no violaron mujeres, no torturaron. 4) Las Fuerzas Armadas –no todos– asesinaron previas torturas espeluznantes y desaparecieron sus restos. Robaron bebés y se los entregaron para criarlos como hijos, siendo ellos los asesinos de sus padres biológicos. 5) Los militares violaron mujeres indefensas varias veces y han sido intocables a tal extremo que muchos de ellos han ascendido pasando por encima a otros que no sólo les correspondÃa hacerlo, sino que no tienen un pasado de torturadores. 6) Durante uno de sus gobiernos tuvo usted como ministro al doctor Marquesano, que públicamente justificó los apremios, torturas, violaciones, etcétera, a los detenidos durante la dictadura. 7) Ni Hitler robó niños judÃos para entregarlos a los alemanes, y eso que era un gran sádico. Pero las honorables Fuerzas Armadas uruguayas llegaron a ese extremo: dar los bebés a los asesinos de sus propios padres. Doctor Sanguinetti, es horroroso que usted padre y abuelo piense que Gelman o tantos otros realizan una explotación muy triste del sistema. También afirma usted que no se investiga a un tupamaro que mató (y subrayo mató) y nunca fue preso. Y sà se investiga un militar que se excedió y nunca fue castigado. Vamos, doctor Sanguinetti, note la diferencia en los términos que usa. Cuando se refiere a un tupamaro dice mató, pero al hacerlo de un militar dice excedió. Aunque el resultado sea el mismo: mató por excederse. Me extraña que una persona de su nivel cultural no esté atento a ciertos detalles gramaticales. Doctor Sanguinetti, sus afirmaciones hieren la capacidad que se le atribuyen y su juego de palabras, sus gestos manuales, su grandilocuencia le quedaron cortos. Porque aunque Gelman sea o haya sido lo que usted dice, también es un ser humano. ¿O es que acaso piensa que el tener ideas diferentes a las suyas lo hacen acreedor a que le roben su nieto? ¿Qué es más importante, la renuncia de un comandante del Ejército o dar contestación a la búsqueda de un nieto? Usted dijo: “Tuve que aceptar que renunciara mi comandante del Ejército”.
¿Qué pasa con el hijo de Sara Méndez? Todo el mundo sabe que se lo arrancaron de sus brazos con tan solo 20 dÃas de nacido. La persona que se lo llevó fue José Nino Gavazzo.
Si usted está tan seguro de que él es inocente, ¿por qué no los pone frente a frente: madre y raptor? Los tupamaros pasaron años metidos en un aljibe, los militares torturadores siguen ascendiendo. ¿Hasta cuándo? ¿Por qué esperó a último momento para decir que Gelman es comunista, montonero, antidemocrático y maoÃsta?
Como decÃa al principio es muy difÃcil ser justo. Pero usted ha tenido por dos perÃodos el poder total para dar respuesta y cumplir con el artÃculo 4º de la Ley de Caducidad. Hay grandes diferencias entre usted y yo. Pero aunque no se lo deseo puede estar usted seguro que de ser usted cualquiera de las personas que reclaman por sus familiares, sean hijos o nietos, también escribirÃa esta carta al presidente de todos los uruguayos.
Una precisión más: no soy comunista, ni maoÃsta, ni montonera ni tupamara. Simplemente una mujer uruguaya, desconocida, hija, esposa, madre y abuela que trato de oÃr todas las campanas, que no tengo ojos en la nuca, que no distraigo el tiempo que me queda de vida en odios ni venganzas. Yo amo y lucho por una palabra corta y mal usada que ya es un clamor de la humanidad: justicia ya.
Renée Carranza – C.I. 646.391-3
Señor Director deLA REPUBLICA
Dr. Federico
Glosando el adagio del maestro, dirÃa que hay instantes en la vida que condensan una biografÃa entera como un rayo sintetiza la tormenta.
Este es uno de ellos, especialmente nÃtido, que revela con su fogonazo todos los rincones de tu contextura. Es también, una cima eminente de la cordillera que has forjado. Quiero decÃrtelo, porque nunca se sabe cuánto la perplejidad del alma escamotea al protagonista la conciencia plena del momento.
Felicitarte no es lo principal, porque es casi obligatorio. Lo que quiero es obligarte a mirar un instante, crudamente, el orgullo que reconforta y envanece a tus amigos.
Dos perlitas al collar. Mi madre me despertó temprano para compartir la emoción por Gelman y “lo linda que salió LA REPUBLICA“.
Minutos después, llegué al kiosco cuando el soldado firmaba en la cuenta de su Batallón, como todos los dÃas al llevarse El PaÃs para el comando. “Cóbreme éstos aparte” dijo, metiendo la mano en el bolsillo para pagar los tres LA REPUBLICA que, subiendo al camión, colocó bajo el asiento.
En fin, una obra de arte, Federico. Gracias.
Daniel RodrÃguez
LA REPUBLICA solicita a la lectora que escribió una extensa carta sobre la situación de la comuna capitalina y en especial sobre las propuestas del candidato colorado, Oscar Magurno, que se comunique con la secretarÃa de Dirección para identificarse, requisito indispensable para la publicación de su carta.
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano
La culminación de esta nueva etapa, el reencuentro de Juan Gelman con su nieta, es uno de esos momentos en que siento satisfacción de vivir este tiempo, una rara mezcla de alegrÃa y emoción, de rabia y dolor que se convierte en esperanza. Agradezco el haber podido ser contemporáneo de muestras de tal dignidad y firmeza como las exhibidas por el poeta y de tanta sensibilidad, como discreción, aportadas por otros protagonistas imprescindibles.
Hemos sido privilegiados testigos del esfuerzo realizado desde las páginas de LA REPUBLICA. Pude compartir momentos de duda y frustración, otros de ansiedad y esperanza. Sin su aporte y el de su equipo periodÃstico estoy convencido de que este logro hubiera sido, cuando menos, muy, muy difÃcil.
Salud y larga vida.
VÃctor Rossi
Señor Director deLA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Por su intermedio, quisiera dar a público conocimiento la situación que se vive en el Instituto Normal MarÃa Stagnero de Munar hoy dÃa, a poco de comenzar el año lectivo.
Tengo dieciocho años y me interesan las carreras relacionadas con la educación, por lo cual pretendÃa tomar el curso que Magisterio ofrece.
Pero, para mi sorpresa, descubrà que dicha institución se convierte en una carrera de obstáculos para quien desee ingresar a ella, donde abundan los destratos de parte de funcionarios y la falta de información, que se reflejan en algunos incidentes que tuvieron lugar y que pasaré a detallar:
* El dÃa 9 de febrero del corriente tuvo lugar una prueba eliminatoria, que no sólo no contaba con la aprobación del cuerpo docente, sino que es aplicada, diseñada y corregida por personas de las cuales fue imposible averiguar el nombre o el cargo que ocupan dentro del Codicen.
* Quienes no aprobaron dicha prueba, no lograron verla para constatar el criterio de corrección o ver sus errores.
* Quienes perdieron por pocos puntos, son llevados a “recuperación” y luego de recibir clases, tomarán la prueba nuevamente. Esto atrasará el inicio de las clases que se prevé será el dÃa 24 de abril.
* Luego de aprobada la prueba, se debÃa presentar la documentación a los efectos de la inscripción. Para ello se publicó una lista que comenzaba el dÃa 8 de marzo. Acudà con la documentación el dÃa
9 pero no pude realizar la inscripción, ya que la lista habÃa sido cambiada el dÃa 8.
* El dÃa 9 tuve la oportunidad de tener conocimiento de un cambio realizado en los programas: antes, entre primer y segundo año el estudiante debÃa aprobar ciertas materias extracurriculares fuera del horario de clases: hoy, dichas materias deberán aprobarse el primer año y dentro del horario, lo cual lleva a extender éste. Si el estudiante trabaja o estudia en otro lugar, no podrá hacerlo más.
Todas estas situaciones llevan a que el curso dictado sea elitista ya que implica que el estudiante no pueda realizar otra actividad, se disuade a quienes tienen vocación (porque nadie espera de esta profesión beneficios económicos, sino gratificaciones de Ãndole personal y emocional) de llegar a ser maestros.
No tengo duda de la capacidad del cuerpo docente o del estudiantado, pero la burocracia de la cual fui vÃctima y testigo, me llevan a replantearme la decisión de ingresar a dicha carrera.
Creo que la mayorÃa de los estudiantes está de acuerdo con estas crÃticas, el CEM (Centro de Estudiantes de Magisterio) coincide en que la situación no es nueva y que ha sido para ellos difÃcil hacerla cambiar.
Siento que, ya tomada mi decisión de no ingresar, lo único que está en mis manos hacer es denunciar la situación públicamente para que se tenga conciencia de lo que allà sucede.
Sin otro particular, agradeciendo desde ya la atención prestada, saluda a usted atentamente.
LucÃa Campanella – C.I. 2.980.094-8
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Con la emoción aún “a flor de piel” te mando un abrazo y un reconocimiento enorme por el trabajo de LA REPUBLICA en la búsqueda de la nieta de Juan Gelman.
Federico, creo que también es el momento de homenajear, junto a los familiares y otros actores notorios de los hechos, a tantos “héroes anónimos”, que tenazmente aportan esos hilos silenciosos pero firmes que permiten finalmente cada uno de estos encuentros.
¡Adelante!
MartÃn Ponce de León – Diputado del Frente Amplio
OTRAS NOTICIAS EN LARED21