
En la mañana del lunes 3 de abril, un alumno de segundo año del Liceo Nº 32 “Guayabo”, durante los cinco minutos de recreo, le propuso ir al baño a un grupo de compañeros. Una vez dentro del gabinete higiénico, el adolescente exhibió un arma calibre 6.35, la cual se encontraba cargada con cinco balas.
En el momento en que el menor salÃa del baño, un alumno de primer año venÃa de la cantina con la merienda. El joven, cuyas iniciales son WNGG, le mostró el arma al otro chico y le reclamó lo que llevaba consigo. Cuando éste se negó a dársela, el adolescente que habÃa emitido la amenaza le dijo que “lo iba a ver a la salida”, ante lo cual el chico siguió su camino.
Carbonell informó a LA REPUBLICA que luego de este episodio, el autor de la amenaza entregó el arma al cantinero para que se la guardara. Este, actuando indudablemente con responsabilidad, se dirigió a la dirección a informar sobre el hecho al igual que lo hizo el chico amenazado. Inmediatamente, personal del liceo condujo al joven agresor al recinto de la dirección, donde fue interrogado.
Durante la investigación, el chico negó rotundamente estar en posesión de un arma de fuego como se le imputó.
Paralelamente, la directora del liceo llamó a la madre y avisó al servicio policial 222, quien se comunicó con la Seccional 3ª. En esas circunstancias, el adolescente fue derivado al juez de Menores.
Según informó Jorge Carbonell, el Consejo de Educación Secundaria le aplicó una suspensión preventiva de 60 dÃas, “para alejarlo de sus compañeros”. A su vez, el Consejo de Orientación Educacional (COE) del Liceo Nº 32 está estudiando el caso, a los efectos de evaluar las medidas a adoptar. “Lo ideal serÃa que el niño pudiera reintegrarse a clase pero en otro liceo, dado sus buenos antecedentes”, manifestó el jerarca de Secundaria.
Carbonell indicó que si bien habÃan existido antecedentes de alumnos con posesión de armas blancas en establecimientos liceales, nunca se habÃa reportado la existencia de armas de fuego.
Por su parte, la madre del adolescente se manifestó sumamente preocupada por la situación de su hijo, manifestando su aspiración a que pueda culminar el ciclo básico sin inconvenientes. Actualmente, el joven se encuentra en su domicilio, donde vive junto a su progenitora.
Según informaciones suministradas por fuentes policiales, no se descarta que el arma que portaba el joven le haya sido entregada por su novia, quien no concurre a ese liceo. Trascendió que la chica habrÃa obtenido el revólver a través de un familiar suyo, con propósitos de protección. El chico dijo que tenÃa el revólver, “porque el barrio se estaba poniendo bravo”.
Fuentes docentes allegadas al liceo consideraron que el episodio no pasarÃa de un “juego de jóvenes”, y destacaron que el liceal en cuestión es un estudiante que tiene muy buenas calificaciones. Por su parte, los compañeros manifestaron su preocupación por lo sucedido, y calificaron al alumno de “inconsciente por ir con un revólver al liceo”.
En el liceo Nº 32 se desarrolla desde hace tres años una experiencia en el horario de la tarde, dirigida a adolescentes con dificultades auditivas.
El chico concurrÃa en el horario matutino.
Por otra parte, otro joven que concurre al establecimiento liceal, al ser consultado por LA REPUBLICA estimó que todo lo sucedido fue una broma, revelando que habÃa otros tres compañeros que estaban al tanto de que el adolescente portaba un arma de fuego.
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