La grave situación disparó el déficit de las instituciones al 3%

Mutualistas del interior perdieron 20.000 socios en apenas un año

Las cooperativas integrantes de la Federación Médica del Interior perdieron el año pasado 20.000 afiliados, a consecuencia de la crítica situación económica que padece la población, según lo confirmó a LA REPUBLICA el propio presidente de (FEMI), Italo Mogni. Propuso que las mutualistas y la salud estatal se hagan cargo de las técnicas de medicina altamente especializada (trasplantes y demás) que hoy financia el Fondo Nacional de Recursos.

Domingo 02 de abril de 2000 | 12:00
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail
 <DT> Italo Mogni alert

Víctor H. Abelando

“El FNR sirvió para estimular la inversión tecnológica y eso le hizo bien al país. Pero, hoy el Fondo se ha transformado en un financiador del despilfarro tecnológico. Debe cambiar todo, desde la forma de pago hasta el ingreso de las técnicas y la supervisión de las mismas”, dijo Mogni a LA REPUBLICA. Algunas de esas técnicas, agregó, tendrían que pasar a ser parte del sector mutual con la sobrecuota correspondiente.

Para el presidente de Femi, una solución es que los Institutos de Medicina Altamente Especializada, encargados de realizar las técnicas que paga el FNR, pertenezcan exclusivamente a las mutualistas o al Estado. De esa manera, se controlaría mejor el gasto. “No puede ser que se junten dos personas, compren un aparato, fijen un precio y nadie más controle si los costos corresponden.

Propuso incluir en el proyecto todas las prestaciones que hoy controla el Fondo, en el sector mutual o estatal. “Entonces no habrá inducción de demanda y los sueldos de los técnicos serán más realistas. En el FNR quedaría el mecanismo político de evaluación de ingreso de la técnica y la supervisión de la calidad de los IMAE, también podría licitar entre los prestadores. Con los 57 pesos de sobrecuota que el afiliado mutual paga, pueden cubrirse las técnicas que hoy administra el organismo”.

Entre 20 y 25 mil socios abandonaron, el último año, el sistema mutual del interior, provocando un descenso del 5% en el padrón social y el aumento del déficit financiero hasta el 3% promedio (en 1998 fue del 0,66%). La mayoría de los ex afiliados provenían de Disse, por lo que la situación se puede atribuir al cierre y dificultades de las empresas rurales, aclaró Mogni.

Un estudio de la facultad de Ciencias Económicas citado por el presidente de Femi y realizado por los investigadores Rodrigo Arim y Magdalena Furtado, describe que el ingreso de un poblador del interior era en 1991 del 61% de lo que percibe un habitante de Montevideo; seis años después, en el 97, era el 56% y ha seguido empeorando. “En el interior, el 24% está por debajo de la línea de pobreza”, advirtió,

La situación, según el dirigente, agravó la problemática del sector, condicionada desde tiempo atrás por varios factores, entre los que destacó la transición epidemiológica (Uruguay tiene una carga de enfermedad similar a los países desarrollados, con predominancia de las patologías no transmisibles y un envejecimiento creciente de la población) generadora de costos cada vez más altos de la medicina; la introducción irracional de la tecnología médica: el encarecido precio del dinero, debido a la categorización de “alto riesgo” que los bancos hacen de las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC); falta de regulación de los seguros parciales, hacia donde emigran los jóvenes por una cuota menor y una canasta asistencial menos integral. Para Mogni, es necesario incluir entre los desencadenantes de la crisis del mutualismo, el aumento de la desocupación. “Los jóvenes, en un marco de desempleo generalizado tienden a borrarse del sistema mutual. De ahí que el aspecto solidario del mutualismo, basado en que el joven y el enfermo aportan para el anciano y el enfermo quede cuestionado severamente. ¿Cómo reequilibrar esa solidaridad sin pasar por un costo que sea inaccesible? Sólo mediante el ingreso de contingentes de jóvenes, trabajadores de distinto origen y niños, a través de convenios colectivos como el de la ex Disse.”

Propuso, además, “involucrar al médico en las cooperativas médicas, para que aquel no sea un reclamador de salario a través de un laudo, sino que su retribución esté vinculada a los resultados de la organización en que trabaja. El médico debe ser un buen gestionador de los inmensos recursos que maneja. También pautar los procedimientos, establecer las definiciones fundamentales de la medicina basada en la evidencia”.

Respecto a la coexistencia de los sectores público y privado, Mogni propuso que los mecanismos para la contratación de servicios se hagan bajo la forma de un seguro de prepago. “Ello nos aseguraría contra los abusos y los problemas éticos de conjunción entre lo público y lo privado”.

“Esta es una propuesta de Femi que podría hacer transparente la cooperación. También debería usarse el mismo mecanismo cuando las cooperativas médicas contratan servicios de salud pública, como los CTI pediátricos, etc”.

Añadió que se podrían realizar emprendimientos comunes. “Todas medidas en procura de eliminar esa historia de hospitales para los pobres y sanatorios para los pudientes. Aunque esto ya sea tan así, porque en el mutualismo existen afiliados por Disse, pero se conservan diferencias. Los recursos que ha volcado el sistema privado en el interior deben ser utilizados también por el sector público.” Según Mogni, los avances registrados son visibles, ya que hoy viene a Montevideo sólo el 3 o 4% de las patologías. Aunque existe una asignatura pendiente: el modelo asistencial. “La asistencia primaria es la filosofía a impulsar. Deben hacerla los dos sectores, público y privado. Debería haber un incentivo para las mutualistas que cumplan con él, ya por devolución de impuestos, exoneración de IVA, etc., para terminar con el juego de las IAMC, que para sumar ingresos sólo piensan en montar IMAEs “.

 

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

OTRAS NOTICIAS EN LARED21

    Comentarios


    Domingo 12 de Febrero, 2012
    Montevideo, UY
    Despejado, 30 °C