Intentarán rehabilitar a jóvenes infractores
En el marco de un intento para descongestionar el sistema carcelario a nivel nacional y reinsertar a los infractores en la sociedad, el Ministerio del Interior a través del Programa de Seguridad Ciudadana creó el Centro Nacional de Rehabilitación para Jóvenes Infractores (CNR), que comenzará a trabajar a mediados del año 2001, una vez que finalicen las obras de remodelación del antiguo Hospital Musto, lugar donde funcionará el centro.
La dirección del programa será efectuada mediante una Junta Directiva integrada por representantes de la Suprema Corte de Justicia, la Fiscalía de Corte, el Instituto Nacional de la Juventud (INJU), el Ministerio de Salud Pública (MSP), el programa de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Interior e integrantes de la sociedad civil. Asismismo se contará con la asistencia técnica del Instituto Nacional de Criminología (Inacri).
En el marco de una mesa redonda realizada en la pasada jornada, en la cual participaron los psicológos Santiago Redondo del centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada de Catalunya, y Hugo Lupiañez de la Universidad de Aconcagua en Mendoza, se buscaron las opiniones especializadas de estos profesionales con experiencia en programas similares, a los efectos de reafirmar los caminos a seguir.
El coordinador ejecutivo del Programa de Seguridad Ciudadana, Carlos Bastón explicó a LA REPUBLICA que el proyecto enfatizará el fortaleciemiento de las actividades básicas de los jóvenes y de la capacidad psiconductual, apuntando al «fortalecimiento de aquellos valores que permiten alcanzar mejores conductas para asegurar la convivencia en el marco de la sociedad». Señaló que en este programa se intentará que la reinserción de los jóvenes en la sociedad no sea traumática debido a la existencia de algún rechazo, y que los rehabilitados no vean como única opción el volver a delinquir. Bastón enfatizó que el Centro de Rehabilitación «no es una cárcel, es un centro que se propone hacer un aporte de valor agregado al sistema penitenciaro nacional a través de diversos programas de capacitación y recuperación».
Así trabajará
El Centro Nacional de Rehabilitación se encuentra desde enero de este año en el proceso de reciclaje de infraestructura edilicia del ex hospital Musto y armado de programas educativos integrales.
Este proceso llevará alrededor de 18 meses por lo que se estima que se podrá iniciar la actividad a mitad del 2001.
El programa estará capacitado para la atención de 300 reclusos de entre 18 y 29 años de edad, que serán seleccionados mediante el diagnóstico de Inacri y una evalución posterior realizada por técnicos del CNR.
Los reclusos pasarán a vivir en el centro, gozando de salidas transitorias o laborales y realizarán varias actividades fuera de la institución, en contacto con la sociedad.
El coordinador destacó el hecho de que el sistema sea una «oferta» que se le realiza al recluso un tiempo antes de finalizar su condena para incorporarse a un programa que «seguramente mejorará las condiciones a las que está sometido, y es una decisión libre donde el joven puede optar por no hacer uso del programa». Señaló asimismo la importancia de que antes de ingresar, el joven deberá firmar un contrato asumiendo las condiciones y responsabilidades que tendrá. En caso de incumplimiento de la relación contractual el infractor será remitido nuevamente al centro de reclusión.
El sistema tiene una cierta familiaridad con el que se ha venido aplicando en los programas de libertad asistida del Instituto Técnico de Rehabilitación Juvenil (Interj), dependiente del Instituto Nacional del Menor (Iname). Según explicó Bastón «se puede decir que son similares en el hilo conductor utilizado para la recuperación de los infractores», aunque puntualizó que se está trabajando con poblaciones completamente diferentes que «suponen un encare diferente».
Manifestó que la duración del proceso de rehabilitación se estaría extendiendo entre 6 y 12 meses dependiendo de cada situación. La recuperación estará a cargo de docentes y personal especializado en las diferentes áreas y se está estudiando la posibilidad de incorporar al programa la figura del educador social.
Explicó que en el marco de la rehabilitación se intentará contribuir a la mejora de las condiciones generales del barrio donde funcionará el CNR.
El coordinador se mostró confiado en los resultados y concluyó que «en caso de que el programa funcione como está previsto se buscará la forma de extenderlo al resto del sistema carcelario».
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