Recortarán U$S 48 millones de los hospitales públicos
Un recorte del 15% en el presupuesto asignado para los hospitales estatales, que en buen romance correspondería a una reducción de gastos de U$S 48 millones, compone el futuro escenario de la salud pública.
En el programa de Fortalecimiento Institucional de los Servicios Sociales (FISS), se invirtieron U$S 28 millones durante la pasada administración, de los cuales a los hospitales de Salto y Tacuarembó «sólo les correspondieron U$S 500 mil» según fuentes ministeriales para quienes el resto del dinero se destinó a pagar «a los consultores catalanes».
Con respecto a los futuros recortes, el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, comentó a la revista Búsqueda que «la restricción de gastos en determinados ministerios como puede ser Salud Pública pensamos que sobre todo se va a dar a través de una mejora de la eficiencia más que una restricción de servicios. No estamos previendo una afectación importante en los gastos sociales».
El viernes 24 , LA REPUBLICA consultó al ministro de Salud Pública, Horacio Fernández Ameglio, acerca de la falta de recursos que también afecta a los nosocomios de Las Piedras, Maldonado, Salto y Tacuarembó, los cuales experimentan el plan piloto de autogestión, a través del programa FISS. El secretario de Estado sólo atinó a preguntar de dónde habíamos sacado esa información y agregó que esos cuatro hospitales han trabajado muy bien.
La real realidad
Desde otra perspectiva, el director del hospital de Tacuarembó, Ciro Ferreira, dijo a LA REPUBLICA que está de acuerdo con «la descentralización» de la gestión hospitalria, pero para ello, agregó, «tienen que existir recursos para que el hospital se autogestione».
Angel Batalla, presidente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública dijo a LA REPUBLICA que «esta descentralización implica que el MSP se saque responsabilidades de encima».
Fuentes ministeriales indicaron que la descentralización sin recursos implica que no se podrán ordenar gastos si no hay dinero.
Norte más pobre
Mientras el 60% de los usuarios de salud del litoral, sur y este del país pertencen al sector privado, en el norte el 70% de los usuarios se atienden en el área pública.
El Hospital Regional de Salto casi duplicó en la última década el número de pacientes atendidos, aunque sus recursos siguen siendo los mismos.
Aproximadamente 70 mil personas reciben atención en ese nosocomio estatal.
El programa de Fortalecimiento de la Gestión Hospitalaria, en su etapa de diagnóstico, detectó falencias en el Hospital Regional de Salto. Entre ellos se señala la vinculación de los sistemas privados de salud, a través de los servicios externos que se contratan y los intereses creados entre sus prestadores particulares y el Ministerio de Salud Pública. Por ejemplo en lo referente a la contratación privada del CTI infantil, a pesar de que el Hospital dispone de la infraestructura para ello no la puede poner en funcionamiento por carecer de personal especializado y de disponibilidad presupuestal para proveer dichos cargos.
Por otra parte diversos estudios clínicos deben ser contratados a particulares, hecho que es resaltado en el diagnóstico del programa de Fortalecimiento de la Gestión Hospitalaria donde se asegura que el Hospital salteño debería estar en condiciones de brindar todos los servicios sin contratar con privados. Muchas veces, se señala, el pago de dichas prestaciones experimentan atrasos de hasta un semestre.
En el hospital de Las Piedras –otro de los nosocomios que atraviesa la experiencia de la descentralización–, las carencias no son menores. Faltan medicamentos, enfermeros y choferes que trasladan a pacientes en ambulancias sin la compañía de personal técnico.
En ese hospital el CTI «continúa sin funcionar», aseguró una fuente, mientras por otro lado «se contratan ambulancias porque las tres que tiene el nosocomio no alcanzan».
En Salto, la realidad hospitalaria también presenta carencias, de acuerdo a información brindada por nuestro corresponsal Diego Fernández. El programa de Fortalecimiento de la Gestión Hospitalaria «por sí sólo no puede mejorar los servicios si no se dota de los recursos necesarios. Todavía la gente debe venir a las 5 de la mañana para atenderse» señaló una fuente local.
En Maldonado además de la falta de medicamentos y las irregularidades surgidas por la presunta práctica de abortos en el nosocomio, se suman las denuncias del ex director del Hospital Pereira Rossell, Conrado Bonilla, para quien «se han gastado varias decenas de millones de dólares en asesorías privadas». El ex jerarca mencionó como ejemplo que a una empresa española que enseñaba a gerenciar, sólo en el hospital de Maldonado le pagaron dos millones de dólares», según lo había consignado el periodista Carlos Peláez.
Compartí tu opinión con toda la comunidad