Tubos de luz contaminantes
Mario Ravinovich es el autor de la futura planta procesadora de pilas que implantará la Intendencia Municipal de Montevideo.
La Oficina de Gestión Tecnológica de la Facultad de Química, que dirige el investigador, trabaja en un proyecto conjuntamente con la IMM para el procesamiento de las pilas.
Actualmente, se realizan pruebas de laboratorio procesando tandas de 25 kilos de pilas. En un futuro, se pretende instalar una planta que reduzca la cantidad de metales pesados que se alojan en unidades de generación eléctrica.
Asimismo, otros componentes, como zinc y manganeso, podrían utilizarse para la elaboración de fertilizantes. La fábrica nacional Isuza, que actualmente debe importar este tipo de sales, comprometió su compra en caso de efectuarse el proyecto. Si bien el costo de las sales obtenidas por el procesamiento de las pilas sería más elevado, se trataría de sustancias menos contaminantes que las importadas.
Por otra parte el plástico, el papel, también podrían ser re-utilizados y el residuo final que consiste en un polvo de color negro podría ser utilizado para la elaboración de pigmento de pintura.
En lo que concierne a las luces de neón –más conocidas como tubo de luz– Ravinovich indicó que son altamente contaminantes debido al mercurio que contienen. En efecto, cada unidad contiene entre 15 a 30 milímetros de mercurio.
«Una vez que estos tubos se rompen, esta sustancia va directamente a la atmósfera», señaló el técnico universitario, quien añadió que «resultan altamente contaminantes para el medio ambiente. Los tubo de luz son más peligrosos que las pilas».
En nuestro país aún no se ha encarado ninguna gestión para su procesamiento y en este sentido Ravinovich señaló que la misma tecnología que se aplica para el procesamiento de las pilas, podría utilizarse con los tubo de luz.
Actualmente la Intendencia Municipal de Montevideo almacena las pilas en la Usina Número 7, en la cual hay aproximadamente 70 toneladas recogidas desde el año 1995.
El material se encuentra almacenado en depósitos especiales, cerrados herméticamente y en donde pueden permanecer hasta 200 años.
La planta procesadora proyectada por Mario Ravinovich permitiría reciclar este almacenaje. Según dijo el técnico se podrían porcesar 250 kilos en 8 horas.
En opinión de nuestro entrevistado, Montevideo es la única ciudad de nuestro país que encara un plan de recolección, ya que en el resto del territorio nacional las pilas se tratan como cualquier otro residuo.
Ravinovich señaló que por este motivo, además de la planta fija, se ha proyectado una unidad móvil, la cual podría trasladarse por todo el país.
Compartí tu opinión con toda la comunidad