"Vida nueva" coordina proyecto para rehabilitar a los infractores

Presos purgan condena con trabajo comunitario

En convenio con diversas organizaciones no gubernamentales, el Poder Judicial ejecuta métodos alternativos a la prisión como pena, derivando a los infractores a programas que procuran su rehabilitación.

En vez de purgar la sentencia entre rejas, privado de libertad, en determinados casos el juez considera oportuno que el procesado cumpla la pena realizando actividades comunitarias. También, el magistrado puede determinar esta alternativa para delitos menores.

Danilo tiene 21 años y es uno de los procesados por la Justicia que fue designado para participar en el programa.

El recluso ingresó al Complejo Carcelario de Santiago Vázquez el pasado año por el delito de hurto, en calidad de reincidente.

Tras una denuncia, fue capturado en las cercanía del Paso de la Arena y trasladado al módulo 3 del Comcar. A los pocos días, pasó a residir en el módulo 5, en una celda junto a otros seis reclusos.

Danilo, quien al momento de comenzar la entrevista se encontraba pintando la entrada de la sede del proyecto «Vida Nueva», dijo con la tranquilidad de sentirse en libertad que al momento de ingresar al Comcar no sabía cuándo saldría.

«Me podía costar ocho meses la batida que motivó la detención», señaló el joven que aún está purgando la pena que finalizá dentro de dos meses.

Pasado un mes de prisión, un día la Policía lo despertó a las 6 de la mañana para comunicarle que debía comparecer ante el juez. La magistrada le explicó que tenía la oportunidad de salir de la cárcel bajo determinadas condiciones. «Me preguntó si prefiría seguir en la celda o trabajar y no lo dudé. Tenía que entrevistarme con el director de ‘Vida Nueva’ para saber si me aceptaban y finalmente estoy trabajando conforme con la libertad», indicó el recluso.

Del infierno a la paz

Danilo, a pesar de estar poco tiempo dentro del Comcar, sabe bien que no puede caer nuevamente en la delincuencia. Conoció «la escuela del crimen» intramuros y la crudeza de la sobrevivencia carcelaria, donde prevalecen los más fuertes. «Tuve las rejas entre las cejas y allí adentro sentí el rigor de los propios presos que tratan de dominarte si no te hacés respetar», señaló el infractor en rehabilitación.

En el módulo tuvo de compañero a un homicida, un rapiñero y un incendiario, se acercó a los más veteranos para evitar los riesgos de la cárcel y soportó los atropellos de «los milicos brasileños» que realizaban los apremios psicológicos y las presiones, buscando los puntos de flaqueza.

Aseguró que tenía la oportunidad de seguir delinquiendo cuando saliera si así lo quería, ya que dentro del establecimiento carcelario es una «bolsa de trabajo» para los presos. «Pero no quiero seguir en esa. Ahora quiero regenerarme, continuar en el proyecto ‘Asumir’ y cuando termine la pena, conseguir un empleo», acotó el joven.

Actualmente, Danilo repara bancos y sillas que pertenecen al sistema educativo estatal y ejecuta trabajos de mantenimiento dentro del local de «Vida Nueva». Aguarda que le designen la tarea de fabricación de baldosas y bloques en la fábrica que la organización instalará en la zona de Punta de Rieles. Durante la nota, muchos de sus compañeros se encontraban acondicionando el predio destinado a esta empresa.

Hoy, continúa explicándose por qué su madre lo dejó de lado y ni siquiera lo fue a visitar cuando estuvo tras las rejas. Señaló que se diferenció de su «hermano botón» porque tomó por rumbos distintos, pero precisó que ahora quiere cambiar.

Trabajo comunitario

«Vida Nueva» es una organización no gubernamental cuyo propósito es reinsertar al preso liberado, al marginado y a adolescentes en situación de riesgo. La institución fue fundada el 1º de julio de 1997 y obtuvo su personería jurídica ese mismo año. Nació dentro del mismo complejo carcelario a través de su presidente, Wilson Brun, que tiene la visión de llevar adelante este proyecto. En la sede de la avenida San Martín, tiene tallerres de capacitación en oficios como mecánica, electricidad automotriz, carpintería, chapa y pintura, sanitaria, electricidad de obra, soldadura eléctrica y autógena, computación, serigrafía. Se va a instalar una fábrica de baldosas y bloques en Punta de Rieles. Los presos con salida transitoria o los liberados asisten trabajan colocando baldosas para la Intendencia de Montevideo y arreglando bancos para liceos. Algunos de ellos son remunerados monetariamente.

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