Lluvia récord: 81 milímetros sobre Montevideo en 3 horas
Por corresponsales
Las precipitaciones marcaron un récord histórico en materia de registros pluviométricos en el país, alcanzando los 81 milímetros en tres horas en la zona del Prado, donde se llegó al mayor volumen. Lo usual es que llueva hasta cien milímetros en un mes.
El director de Saneamiento de la Intendencia de Montevideo (IMM), Eduardo Ríos, expresó su «tranquilidad» por el funcionamiento de las conexiones hidráulicas, señalando que «los pocos problemas que tuvimos fueron por una situación excepcional, a la que se sumó la basura que la gente siguió sacando a la calle a pesar de la tormenta».
Los servicios nocturnos de recolección de residuos comenzaron a levantar la basura en la madrugada después de la lluvia, pero ya a las 19 horas había bolsas en las calles y la tormenta produjo un fuerte «arrastre» que impidió una evacuación más rápida de las calles. A pesar de eso, a la 1.30 de la madrugada, las avenidas ya estaban circulables.
Ríos dijo a LA REPUBLICA que se registraron algunos problemas en la calle Pagola por una boca de tormenta emergente, en Kruger y Enrique Martínez por un colector que debe ser rehabilitado por el Plan de Saneamiento y en el Cordón, donde hay colectores que también entrarán el año próximo en el plan de rehabilitación.
El director indicó que «la red tiene dos mil kilómetros de extensión y no podemos evitar que algunas bocas de tormenta estén tapadas».
Por otra parte, también hubo arrastre de materiales de construcción de obras municipales y de otros organismos públicos. Fue el caso de los trabajos de vialidad que se están ejecutando en Galicia y Rondeau, donde la inminente culminación de la obra terminará con los problemas en caso de lluvias. Ríos expresó que los principales inconvenientes fueron planteados por los asentamientos ubicados en lugares inundables y la basura en la calle, pero destacó que «la situación fue muy positiva. En otras ciudades del mundo las tormentas dejan a la gente aislada durante varias horas. Aquí los inconvenientes se dieron porque la lluvia fue a la hora que la gente salía de trabajar, pero si hubiera sido de madrugada, prácticamente no habría habido problemas».
Aguacero e incendios
Durante tres horas, el departamento de Maldonado recibió un intenso aguacero, que fuentes de Meteorología estimaron en unos 100 mm. Si bien tanto la policía como bomberos no reportaron personas evacuadas, sí se produjeron otros daños consignados en el parte oficial emitido ayer por la Jefatura de Policía. Por tercera vez en poco más de un año volaron unos 28 metros cuadrados del techo de la estación aérea de Laguna del Sauce.
En tanto, en la intersección de Bulevar Artigas y Roosevelt, personal municipal debió intervenir ante una aglomeración de vehículos arrastrados por las aguas. Ese fenómeno se registra por primera vez.
A la subestación de UTE Punta del Este le cayó un rayo que produjo varias roturas y el consiguiente apagón, mientras personal del ente debió trabajar horas para arreglar caídas del tendido aéreo en la zona de playa Mansa.
En Pan de Azúcar se anegó el Paso Gerona y por algunas horas no se pudo circular normalmente.
El agua caída se transformó en una imprevista aliada de los bomberos, que el mismo día debieron intervenir para sofocar cuatro incendios, que no produjeron víctimas pero sí daños materiales.
El primer siniestro ocurrió en una modesta vivienda del barrio San Antonio y fue ocasionado por un menor que manipuló una botella de alcohol y un encendedor. A media tarde, en plena rambla de Piriápolis, se incendió el automóvil matrícula B507.253 que estaba estacionado sin ocupantes.
A la misma hora estallaron dos incendios en zonas rurales. Uno en el kilómetro 85 de la ruta 93, presumiblemente a consecuencia de un rayo. El otro foco ígneo consumió una hectárea de monte de acacias en el balneario Santa Mónica, cerca de José Ignacio.
Temporal en Sarandí del Yi
Vientos de 120 kilómetros en la hora azotaron con intensidad a Sarandí del Yi, en el departamento de Durazno. El fenómeno meteorológico acompañado de fuertes lluvias, afectó la zona nordeste de la ciudad, donde provocó volatura de techos y arrancó varios árboles de cuajo.
La zona más afectada fue el barrio Estación, en jurisdicción de la Seccional 14ª, donde por lo menos seis fincas se quedaron sin techo, que en algunos casos fueron a parar a más de 200 metros del lugar.
En inmediaciones de Colonia Rossell y Rius, cayeron varios árboles sobre el camino que comunica la localidad con la ruta 14 a Sarandí del Yi, interrumpiendo el tránsito vehicular. Asimismo, volaron columnas de UTE y cables telefónicos, lo que interrumpió ambos servicios. La torre de CW 155 Radio Sarandí del Yi de 40 metros de largo, situada en cercanías del arroyo Malbajar y la ruta 14 a Villa del Carmen, fue arrancada de cuajo por el viento, lo que afectó parcialmente la transmisión.
La ciudad permaneció sin energía eléctrica por más de ocho horas, mientras se procedía a reparar los daños. Ello también afectó el suministro de agua potable, que permaneció cortado durante varias horas.
Pese al temporal, las precipitaciones registradas –que fueron abudantes– no colmaron las necesidades del sector agropecuario, que sigue padeciendo .
Sigue la sequía
El departamento de Lavalleja también sufrió las consecuencias del temporal. En la localidad de Solís de Mataojo, a unos 30 kilómetros de la capital, cayó la mayor cantidad de lluvia de la región, alcanzando los 190 mm.
En Puntas de Ortiz, el fuerte viento levantó techos y derribó árboles. La escuela Nº 30 de esa localidad quedó sin techos en la cocina y el comedor. En la zona de Cebollatí, otra escuela sufrió las consecuencias del temporal, perdiendo también el techo y la destrucción de gran parte del material didáctico.
Si bien la lluvia fue bienvenida en la zona, ésta no fue suficiente para paliar los graves problemas que se sufren por falta de agua.
En San José, si bien llovió con intensidad, la tormenta no dejó secuelas. El mayor índice pluvial se registró en Villa Rodríguez, con 132 milímetros.
Foto G. Niederer
Compartí tu opinión con toda la comunidad