El rector de la Ucudal criticó falta de políticas de investigación en Uruguay

"Subvención estatal para lograr la equidad educativa"

La Universidad Católica (Ucudal) festeja hoy sus 15 años de vida. Con una matrícula cercana a los 4.000 estudiantes, más de 5.000 egresados y unos 450 docentes, la casa de estudios asume actualmente un período de reflexión y búsqueda de nuevos horizontes.

En extenso reportaje concedido a LA REPUBLICA, el rector de dicha casa de estudios de nivel terciario, se refirió a temas como el rol de la enseñanza privada, el desarrollo de la investigación y la siempre controvertida libertad de educación.

–¿Cómo asume la Ucudal estos primeros 15 años de vida?

–Los festejos van a ser todo este año, en gran medida porque la institución fue fundada por la iglesia uruguaya. La celebración se inscribe en el jubileo, que es un tiempo de autorreflexión.

La Universidad Católica aparece como una referencia en materia universitaria. Admitimos que costó abrir el fuego de ser la primera universidad católica y la primera privada. Hoy, el sistema de servicio público gestionado por privados está enteramente aceptado. Estamos pensando en rever muchas cosas de nuestras prestaciones académicas.

–¿Es posible crear un sistema de acreditaciones a nivel nacional?

–El sistema brasileño de acreditaciones, por ejemplo, es por carreras, por programas, y se aplica a todos. Quien hace la acreditación es una dependencia autónoma, donde coexisten la gestión privada y pública de las universidades. En Uruguay es otra historia, porque recién en 1985 apareció una universidad privada, tras más de un siglo de monopolio de la educación superior.

Entonces plantear un sistema de acreditación como el que se viene dando prácticamente en todo el mundo, aparentemente encuentra resistencia. Como en las universidades privadas ya se está en procesos de ese tipo, esperamos estar en igualdad de condiciones, ya que si es carrera por carrera, posgrado por posgrado o programa por programa, puede perfectamente hacerse de esta manera. Pero reconozco que hay una dificultad hasta política para plantearse esa alternativa.

–¿Cuál es la situación de la investigación en Ucudal?

–Uno de los cometidos de la enseñanza de la universidad es la búsqueda de la verdad, que podría traducirse como investigación. Luego, las otras prioridades son la docencia, la investigación y el trabajo de extensión.

Estamos en un país que no tiene políticas definidas en diversas materias, de ciencia y tecnología, rubros en los que habría que profundizar. Constatamos que eso no existe. Entonces, uno navega un poco a oscuras, porque no se trata de hacer investigar porque sí o porque hay dinero y estudiamos algo que tenga que ver con lo que se pueda eventualmente necesitar.

Aquí la investigación gira en torno a proyectos testigo. En las carreras hay un entrenamiento para la investigación y para recibir el título hay que hacer un trabajo de investigación.

–¿Qué quiere decir con que no hay una política de investigación?

–En otros países hay una política de ciencia y tecnología. Este país tiene que desarrollarse en determinados rubros, por lo que hay que determinar cuáles son las tecnologías mejores para que el país crezca.

–¿Por qué el Estado tendría que subvencionar a las universidades privadas o pagar sus investigaciones?

–Nosotros somos instituciones no lucrativas. Se está cumpliendo un servicio que es en bien de toda la sociedad. Aquí vienen personas que pagan sus impuestos y, sin embargo, tienen que pagar por enviar sus hijos a clase.

En Uruguay hay subvenciones y exoneraciones impositivas. Nosotros nos beneficiamos de esto, aunque admito que hay distintas opiniones sobre este tema. Que fueran subvencionadas en un 100% no sería adecuado.

Tendría que haber subvenciones para la equidad, para que si una familia quiere enviar a un hijo o a una hija a una universidad privada, lo pueda hacer. Debe haber subvenciones o becas al estudiante. Lo que hay que subsidiar es al estudiante y crear mecanismos que faciliten la tarea del estudiante que libremente quiere elegir una universidad.

–¿Por qué a veces se ve a las universidades privadas como meras empresas?

–Nosotros tenemos que tener criterios de gestión, control de calidad y determinado sentido de los sistemas y procedimientos. Se aplican tecnologías de lo empresarial, porque son dinámicas, rápidas. Las instituciones universitarias son generalmente lentas, conservadoras.

En nuestro caso, la parte académica funciona como en la universidad en sus aspectos académicos: hay una formación humanística amplia, que apunta a generar una visión del mundo con determinados criterios y enfoques de la vida.

Si se identifica empresa con sociedades comerciales, es obvio que una universidad no es una sociedad comercial. Pero eso no es así.

–¿Qué opina del reclamo de enseñar religión en la educación pública que ha hecho monseñor Nicolás Cotugno?

–En Uruguay hay falta de información y de cultura religiosa. Es como un tema tabú. Pero hay problemas prácticos. Primero, habría que determinar de qué religiones se podría dar clases. El país tendría que reconocer a algunas religiones como oficiales.

Luego, habría que formar docentes que tendrían que dar una visión amplia de la religión. El tema se podría solucionar si los programas de historia o de sociología incorporan una visión amplia del fenómeno religioso.

–La Universidad Católica logró su habilitación en la dictadura. ¿Cómo sucedió eso?

–La Iglesia uruguaya venía con la idea de tener una universidad católica desde los años 60. El empujón determinante fue el código de derecho canónico del 1983, un código nuevo que establecía que donde no hubiera universidades católicas debía haberlas.

El decreto de autorización de funcionamiento de la Universidad Católica es de agosto del 1984, del período de facto o de dictadura.

Luego hay un decreto ley del Consejo de Estado que le da fundamento jurídico a la existencia de las universidades privadas, que data de octubre del 1984.

En marzo del 1985, las nuevas cámaras refrendan muchas normas del período del Consejo de Estado y esta ley cobra vigencia.

La universidad fue fundada por los obispos el 5 de marzo de 1985. Ahora, acá hay algo que tiene que quedar muy claro: el derecho y las libertades se reivindican ante cualquier régimen.

–¿Se eligen los docentes por concurso?

–No. Eso pertenece al derecho privado. Se hace una opción por el que reúne determinado perfil o tiene buen currículum. Es una contratación. El concurso es para cuando el salario lo pagan los ciudadanos.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje