Un 66% de maestros recibidos perdió examen para acceder a la efectividad

Alto fracaso de estudiantes de docencia en prueba de lengua

Mientras que los estudiantes consideran que la prueba de lengua es una forma de establecer restricciones al ingreso, las autoridades estiman que es un paso obligatorio que deben dar los futuros profesores y maestros.

De 5.116 personas que realizaron la prueba para ingresar a los institutos normales y de formación docente de todo el país, un 67% logró un nivel de aprobación.

La prueba, que en primera instancia incuía tres partes, se limitó finalmente a dos propuestas. La primera de ellas consistía en la evaluación de la comprensión de un texto literario del escritor Mario Benedetti, a través de la respuesta a una serie de preguntas. La segunda parte requería la producción de un texto de 15 renglones, en base a la siguiente pregunta: ¿consideras que el amor de ficción es un amor verdadero?

La aprobación se lograba alcanzando al menos el 50% del puntaje en ambas pruebas.

Un 15% no alcanzó niveles de aprobación en ninguno de los dos exámenes, mientras que 889 estudiantes lograron suficiencia en una parte de la prueba.

La directora de Formación y Perfeccionamiento Docente, Jenny Barros, anunció que «este último grupo deberá hacer un taller de lengua entre 13 al 24 del mes en curso, debiendo rendir la prueba nuevamente el próximo viernes. Asimismo, se permitirá a los estudiantes que no aprobaron el examen, que puedan ver sus pruebas ya corregidas.

Según expresó uno de los coordinadores del proyecto MES y FOD, encargado de la fiscalización de la prueba, Nestor da Costa, «el espíritu de la prueba es que los que se van a formar como educadores deben tener un buen manejo de la lengua madre».

En cuanto al nivel de fracaso, el técnico consideró que se notó la existencia de una cierta distancia entre el lenguje oral y el escrito.

Malestar estudiantil

La prueba causó malestar entre los estudiantes, tanto de los Institutos Normales como del Instituto de Profesores Artigas (IPA). Incluso, se dio la contradictoria situación de que maestros recibidos, que intentaban cursar un año más para recibirse de maestros de educación inicial, perdieron la prueba.

Una carta solicitando una entrevista a la directora del Centro de Formación y Perfeccionamiento Docente sostiene: «consideramos que la falta de coherencia radica no sólo en que un porcentaje de estos estudiantes no admitidos o enviados a recuperación son bachilleres recientemente egresados, sino que también con esta prueba se pone en tela de juicio los títulos recientemente otorgados por el propio sistema a través de maestros/as, privándoles el ingreso o pretendiendo que realicen una segunda prueba luego del cursillo previamente mencionado». Por su parte, un grupo de maestros recibidas en educación común, que intentaron hacer la opción de 3ª de educación inicial y perdieron la prueba, en una carta enviada a LA REPUBLICA, se preguntaron: «cómo puede ser que el mismo instituto que otorga un título, a los dos meses considera que no estás apto para hacer una especialización. ¿Dónde está la falla en la formación en nosotras, en los profesores o en la prueba?».

La consejera del Codicen, Carmen Tornaría, indicó que «el hecho que maestros ya recibidos hayan perdido la prueba es preocupante», considerando que «todos los esfuerzos de la actual administración se han dirigido a que la situación mejore».

La educadora agregó que en el último concurso para lograr la efectividad, que deben dar obligatoriamente los maestros, salvaron nada más que un 44%. «Esto puede ser una muestra de que los profesores no estamos enseñando bien».

La consejera del Codicen descartó la posibilidad de que los que perdieron la prueba puedan comenzar la carrera este año.

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