Tiene la Palabra
Alumnos de matemática, «saludablemente distraídos»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
La preocupación por los bajos resultados de los estudiantes en matemáticas es un viejo sonsonete en el Uruguay. Por lo menos una vez por año vemos la cara preocupada de alguna autoridad de la educación pública exponiendo porcentajes alarmantes de reprobación en los exámenes. Informan a continuación, como acaba de hacerlo el consejero Carbonell, de alguna inspirada medida que iniciará la superación del fracaso. A nuestro juicio, y de acuerdo a los aspectos conceptuales y a nuestra experiencia como estudiante y como docente, la anunciada publicación de folletos con ejercicios de examen tendrá un efecto semejante al de coserle la boca a un chico para que no diga malas palabras. La dimensión del problema creemos que sólo planteando el tema en su globalidad, y atendiéndolo en toda la extensión del sistema educativo, podremos comenzar a plantearlo y luego a resolverlo. Abreviando mucho el planteo, creemos que hay tres aspectos fundamentales a considerar: 1) la relación educativa en el aprendizaje de las matemáticas. 2) las matemáticas en la escuela. 3) las matemáticas en el liceo. Y digamos rápidamente qué observamos en cada ítem. 1) La relación educativa en el aprendizaje de las matemáticas. Todo aprendizaje se funda entre otras cosas: a) en el deseo de aprender; b) en la percepción positiva de sí mismo del que aprende. En matemáticas (y muchas veces en ciencias) el docente desarrolla una enseñanza dogmática, imperativa y autoritaria. Las estudiantes del IFD de Mercedes, trabajando en el tema, encontraron que la aproximación heurística (por descubrimiento) es casi inexistente, dominando ampliamente el planteo dogmático: la verdad revelada seguida de mera ejercitación, la que no constituye «escuela activa». 2) Las matemáticas en la escuela. Los estudiantes de maestros provienen en un 90 % de la orientación humanística. Las más de las veces, la han cursado por descarte de matemáticas y ciencias, y no por aptitudes y gusto por las letras. El 90% de los maestros tiene, por tanto, una actitud que varía entre el escaso gusto y la franca hostilidad por las ciencias exactas y/o las experimentales, y ellos forman al 100% de nuestros niños. 3) Las matemáticas en el liceo. El currículo liceal, con su zapping de materias y su apretada cuadrícula horaria, parece un invento de alguien que se dijo: ¿cómo puedo hacer para que los alumnos no aprendan? Cuando el púber y el adolescente están pidiendo a gritos trabajo en proyecto, con temas que los interpelen, con libertad de manejo de su jornada, nosotros les marcamos la jornada con imperativos timbrazos que los hacen saltar de historia a dibujo, de filosofía a física y de matemáticas a geografía. Ni a los animales del circo se los adiestra por tramos recortados. ¿Cómo pretender, en esas condiciones, que el alumno se interese? Más bien, como dice García Hoz, las más de las veces se mantiene «saludablemente distraído» y no otra cosa explica la amnesia total que padece el alumno que egresa del mundo de cosas que creen enseñarle en el liceo. Nosotros hemos elaborado proyectos que apuntarían a superar algunos de estos problemas. El Codicen nos negó la posibilidad de llevarlos adelante, pero la realidad sigue diciendo tozudamente que hay que actuar con reformas en serio.
Elisa Lockhart de Vuan
La resistencia popular logró victorias durante la dictadura militar que desembocaron en la democracia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Habiendo leído el valioso aporte del señor Miguel Aguirre en torno a la Historia del Frente Amplio y el cual merecidamente dedica a su padre, el doctor Aguirre González, precursor de la unidad de la izquierda sin exclusiones en la década del 60 junto a los inolvidables don Luis P. Bonavita, Gil Salgueiro, Enrique Rodríguez y Rodney Arismendi, entre otros, es que modestamente queremos referirnos a una etapa –1974/1984– de esa historia, la cual consideramos que fue insuficientemente abordada, y eso puede llevar a las nuevas generaciones que no la vivieron, a la idea de que los jalones históricos como los citados: plebiscito del 80, internas 82, obeliscazo 83, fueron fruto de la espontaneidad del pueblo, cuando en realidad fueron consecuencia de las inéditas experiencias de lucha del pueblo democrático en la más oscura persecución de la dictadura. Entre otras miles de expresiones de resistencia recordamos: –decreto de reglamentación de la actividad sindical.
Primer gran revolcón de la dictadura. Los trabajadores se reafiliaron a sus viejos sindicatos y Bordaberry se vio obligado a enterrar el decreto.
–Elecciones universitarias, segunda gran derrota de la dictadura, provocación en Ingeniería y con ese pretexto intervención de la Universidad, pese a lo cual nunca dejó de existir organización estudiantil y resistencia a la intervención: lucha que sirvió para sellar en una sola organización a las nuevas generaciones con el viejo tronco, creándose Asceep-FEUU.
–Ilegalización de las fuerzas políticas del FA, con excepción del PDC y 99.
–Cierre de El Galpón y del ICUS.
–1º de Mayo de 1974, La Teja y Maroñas fueron escenarios de combativas manifestaciones duramente reprimidas. La gente aplaudía desde la vereda y mucha ofreció sus casas para refugiarse cuando arreció la represión. En los años subsiguientes, esta solidaridad del pueblo uruguayo, que no fue ganado por el enemigo para la delación, se acrecentó por ejemplo haciendo muchas veces guardia por horas para avisar de la instalación de una ratonera. Los frenteamplistas sabíamos que la derrota de la dictadura era posible a condición de ser capaces de unir a todas las fuerzas antdictatoriales, pero sabíamos que esa unidad no iba a llegar a través de la pasividad y el conciliábulo en las «alturas». Iba sí a llegar a través de «no darle tregua a la dictadura». De luchar de todas las formas posibles en las nuevas condiciones. De allí, los subsiguientes 1º de mayo celebrados de mil formas, las flores que los trabajadores les obsequiaron a las compañeras el Día Internacional de la Mujer, las reuniones so pretexto de las despedidas de solteros, la agitación callejera (volantes hechos a mano, las pintadas), las grabaciones de las audiciones de la solidaridad del exilio que pacientemente compañeros realizaban de onda corta y luego se distribuían, la difusión de materiales como Carta y Líber Arce (órganos clandestinos del PCU y UJC respectivamente) y Compañeros (órgano del PVP), editados en imprentas clandestinas en el país, la carta de Ferreira Aldunate a Videla y la del maestro Balbi a Bordaberry, la preparación colectiva de los bolsos a los presos, el canto popular, la participación en el movimiento cooperativista, el acto de recibimiento a Ferreira Aldunate, a Enrique Rodríguez, Los Olimareños, Zitarrosa, los niños del exilio, la huelga de hambre de Germán Araújo, la reconstrucción de toda la estructura del FA en el año 82/83, la Iglesia, el canto popular, el PIT, el 1º de mayo del 83, la manifestación del 27/9 de ese año que costó un alto precio en detenidos y torturados, el paro del 18/1/84 y del 27/6/84.
En esa larga noche fuimos testigos del compromiso de los cristianos con su tiempo, enfrentando con gran dignidad las campañas de difamación del oficialismo a la vez que asistían a los familiares de presos y desaparecidos en su largo peregrinar por cuarteles de tortura; convertían sus aulas en segundo hogar de los hijos de desaparecidos o hacían posible que los destituidos pudiéramos enfrentar la persecución sin medir los altos riesgos que esa
s actitudes solidarias podían significarles. Una prueba evidente de la continuidad y organicidad de la resistencia lo da el hecho de que un compañero caía y otro retomaba la bandera. La clandestinidad desempeñó un gigantesco papel, sobre todo en ese trecho sombrío que va del 73 a 1980/81, en que debió conservar la llama de la resistencia a costa de enormes sacrificios. Quince mil uruguayos pasaron por la tortura en los años 75, 76, 77, 78 y 79 desde las direcciones clandestinas hasta miles de familias que prestaron sus casas y supieron educar a sus hijos en los principios democráticos desafiando la noche fascista. Los que no fuimos clandestinos pero no la balconeamos, supimos de su habilidad para resolver la contradicción de alimentar la unidad y lucha del pueblo y pasar desapercibidos para el enemigo. Páginas de heroicidad quedan para la mejor historia de nuestra patria. Sin embargo no hubo superhombres, no hubo escogidos ni iluminados, hubo sí sencillos militantes y una sólida concepción democrática que les permitió también a nuestros entrañables presos de esos años enfrentar la represión en los penales, cuyas direcciones se proponían destruirlos física y síquicamente. También allí hubo lucha clandestina, sometidos a régimen de trabajo forzado y humillante, cuanto más unidos, se les aislaba más y condenaba a largas calaboceadas.
En todos esos años el ejemplo de los presos era un aliento para la lucha clandestina y semiilegal, la lucha clandestina y semiilegal era un aliento para los presos, la solidaridad internacional era un aliento para la cárcel y la clandestinidad, y a la vez esto era un aliento para el exilio de cara a la patria, en un mundo donde despertábamos el cariño y la solidaridad por el combate del pueblo. Fabuloso mecanismo este de retroalimentación que hizo posible los jalones del 80 en adelante citados por Miguel Aguirre en su ensayo.
En esos años aprendimos que el quehacer del cambio es obra de todos los patriotas por sobre matices y que nuestra responsabilidad histórica nos impone ser cada día forjadores de la más amplia unidad de todos los orientales honestos en el papel y en los hechos para posibilitar ese cambio a la uruguaya que ya se transformó en un anhelo de multitudes, al cual los frenteamplistas de siempre no le podemos fallar.
Alma Sendeza – CI 1.019.784-5
Para «atraer» el turismo
Sr. Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Agencia de Copsa en la Terminal de Maldonado. Domingo de noche. Faltan tres minutos para la próxima salida hacia Montevideo.
Espero mientras el encargado, con carita bien de perro, atiende a una señora. Llega un muchacho a toda carrerea y pregunta:
–¿A qué hora sale el próximo a Montevideo?
Silencio en la noche; el músculo duerme. El empleado no se digna ni siquiera a levantar la vista.
Llegan otros dos muchachos, que por la carga de mochilas y equipajes habían quedado rezagados. Consultan al compañero.
–¿Y? ¿ A qué hora tenemos?
–No sé –respnde el primero en llegar– No me contesta nada.
El empleado, impertérrito, como si la cosa no fuera con él. Terminó con la señora; me despachó los pasajes a mí; y espero que después de irme, se haya dignado contestarle a los muchachos la «difícil» pregunta y decirles que en ese momento estaba saliendo el ómnibus hacia Montevideo…
No sé si los muchachos eran montevideanos o porteños. Sólo sé que eran posibles usuarios de la empresa que le mata el hambre a ese señor soberbio.
Pero, además, lo lamentable es que no se trata de una actitud aislada.
Es bastante frecuente esa especie de envidia que muchos trabajadores que tienen contacto directo con el turista parece sentir por quien disfruta sus vacaciones.
El mal trato, la prepotencia, la demora a propósito, para hacer perder la paciencia, son cosas comunes.
Algunos rubros los han corregido, como en el caso de la hotelería o las agencias de viaje. ¿Por qué no se puede lograr en otros rubros?
Otra muestra Colonia del Sacramento. Plena temporada. Parrillada en la principal avenida, buenos precios, se come bien. Pero no trabaja con tarjetas de crédito…
Nos encontramos con que eso no es una excepción: hay varios locales de comida en los que no se aceptan tarjetas. Encontramos un restaurante en la parte histórica que acepta todas las tarjetas. Lástima que sus precios son de restaurante «5 estrellas».
Por fin logramos establecernos en una confitería y restaurante con precios más o menos razonables, atención regular, buena ubicación, ambiente confortable.
Y acepta todas las tarjetas. Claro que un 10% de recargo para quien elija esa forma de pago. También aceptan dólares: los cotizan a $ 11.20, en un día en que en el Banco República está a $ 11.67 en la compra…
Constantemente escuchamos comentarios plañideros sobre la pobre temporada turística; sobre la preferencia de los argentinos por Brasil.
Es que además de los precios muy favorables, los brasileños saben ser anfitriones. Saben ser amables y simpáticos.
Aunque después le arranquen una oreja para quedarse con una caravana…
Justamente eso, la seguridad, es lo que debemos explotar para desarrollar nuestro turismo. Pero acompañada de buenos modales; de precios que no sean de robo; de condiciones que favorezcan y simplifiquen la vida del turista y no le pongan trabas evitables; de un trato amable que no sea, ni más ni menos, que el que dispensamos a quien nos visita en nuestra casa.
R. Leizagoyen
Las facultades del Directorio del BPS
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Señor director, cada vez que leo LA REPUBLICA tengo la sensación que leo Página/12 de la vecina orilla, y cuando estoy en la Argentina creo que leo LA REPUBLICA cuando leo Página/12.
Quería referirme a la página editorial de LA REPUBLICA del 4/2/00, página 11, titulada «Nuevo paso para quitarle facultades al BPS y a su Directorio», del prestigioso publicista don Ernesto Murro.
El señor Murro dice en el primer párrafo de su notable artículo: «En múltiples ocasiones hemos hecho referencia a la gestión administrativa del BPS, aspecto que por su complejidad y aparente ‘poco que ver’ con los aspectos fundamentales de la Seguridad Social, muchas veces es soslayado o poco tratado».
Al señor Ernesto Murro le asiste razón en lo que dice en el párrafo citado.
Por ejemplo, realicé, en 1999, un curso en la Universidad de la República, de Derecho Financiero, con la doctora Addy Mazz, martes y jueves de 10.00 a 12.00 horas.
Cuando llegamos a la parte del programa sobre tributos, en que se estudian los impuestos, las tasas y las contribuciones especiales, se trata el tema de las contribuciones de mejora y las contribuciones a la seguridad social.
Estas últimas contribuciones son definidas por el doctor Valdez Costa en el Código Tributario anotado, página 192, como: «Prestaciones pecuniarias que los patronos y trabajadores están obligados a realizar, establecidas con el único objeto de financiar los servicios de previsión social, estatales o no estatales, organizados en su beneficio y en el uso de sus causas habientes».
La Ley 16.713, de 3 de setiembre de 1995, «Régimen Previsional», introdujo importantes modificaciones en la Seguridad Social, que deben estudiarse y tratarse en el curso de Derecho Financiero, en contribuciones a la seguridad social. Además es un tema muy complejo.
La doctora Addy Mazz durante todo el año prometió dictar este tema, terminó el año y el tema citado no se tocó. Investigué y me d
ijeron que en los cursos de Addy Mazz siempre pasa lo mismo; no toca este tema.
Averiguando en la Facultad de Derecho, comprobé que el doctor Alberto Faget, que tiene un curso libre controlado de Derecho Financiero, sí estudia el tema Contribuciones a la Seguridad Social. Aunque un tercio del curso no lo dicta por falta de tiempo.
El curso de Derecho Financiero de la doctora Addy Mazz es reglamentado.
Al salvar Derecho Financiero, muchos estudiantes se reciben de abogados o escribanos.
Saluda a usted atentamente.
Eduardo Núñez – CI 2.453.672-2
Contra la visión «oficial» acerca de los negros en Uruguay
Señor Director deLA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
He leído con atención la carta dirigida por el Sr. Rodolfo Ayala a un personaje (demasiado lujo tratarlo de señor) llamado Hugo Ferrari.
Y desde ya lo felicito sinceramente, aunque espero alguna otra de las organizaciones de Derechos Humanos o las que nuclea a los negros de nuestro Uruguay.
Esos compatriotas que oficialmente no existen como bien lo puede comprobar cualquiera que lea el folleto que entregan nuestras representaciones diplomáticas.
Que en la gran mayoría (por suerte hay excepciones) sólo sirven para dar cabida a personeros o familiares de los mandamases de turno.
Sobre su actividad pregunten a muchos uruguayos, turistas o no, que hayan tenido algún percance sobre la «ayuda» que les brindaron. ¡Se ponen a llorar!
Meses atrás el doctor Semino, embajador en Francia, representó a nuestro país en un Congreso sobre Derechos Humanos y siguiendo la posición oficial expresó que no hay racismo entre nosotros porque un descendiente de indígenas fue presidente una semana…
Sí señores. El mismo que está pidiendo un «laburito» porque no le alcanzan los casi 20.000 pesos de jubilación que percibirá como ex Representante Nacional.
Menos catador, puede darle cualquiera. Mejor si es nombrado director de algún banco oficial o algún consulado siguiendo el ejemplo de Ruben Díaz, premiado con ese cargo luego de sus esfuerzos a favor del voto amarillo, hasta poniendo trabas al ingreso de los ómnibus procedentes de Argentina que cruzaban los puentes sobre el Río Uruguay…
Podemos recordar también el triste episodio, uno más, donde estuvo involucrado nuestro embajador en el Reino Unido, Agustín Espinoza. Su mayor mérito: ser amigo personal de la doctora Marta Canessa. Para defender lo indefendible llamaron urgentemente y retornó desde EEUU el hasta hoy canciller, doctor Opertti. La respuesta oficial en contra de negros uruguayos exiliados en Londres no convenció a nadie e incluso sirvió de inspiración a letristas de carnaval…
Resultado final: lo premiaron ¿o castigaron? nombrándolo con el mismo cargo en Brasil. ¿Cómo hará para soportar la presencia de tantos negros? Una pesadilla…
Expresa también el señor Ayala que no hay negros en el coro ni orquesta del Sodre.
Habría que agregar que tampoco en la Sinfónica Municipal. Con las neuronas que todavía me funcionan sólo recuerdo un negro (quizá hubo otros) en la orquesta y era Vicente Martínez, notable contrabajista.
¿Qué expresiones musicales nos identifican dentro y fuera del Uruguay? Candombe y murga por más que le duela a los «exquisitos»…
¿Jamás vieron los televidentes que cuando se presenta cualquier elenco deportivo en algún lugar del mundo y hay aunque más no sea un pequeñísimo grupo de compatriotas alentándolos, aparecen los clásicos tamboriles? ¡Qué horrible, Ferrari!
Maestro con mayúscula Federico García Vigil, ¿por qué en vez de «Galas del Tango» no le ofrecemos al pueblo «Galas del tango y candombe»? Percusionistas puede elegir entre los más de mil que desfilaron en las Llamadas y cantantes de primer nivel le puedo nombrar como al pasar algunos (y que me disculpen los que omito).
Vaya anotando: Néstor Silva, Ruben Rada, Eduardo Da Luz, Mara Lua, Dolores, Mónica Ramos, Heber Píriz, Lola Acosta o la señora Lágrima Ríos, un lujo cantando tangos y candombes…
Y el coro podría estar integrándolo el mismo señor Ayala, al que muchos lectores le habrán escuchado emocionándolos el día de su casamiento, cantando el Ave María en la ceremonia religiosa.
¿Duda del éxito? Por si le sirve, van 3 ejemplos.
1- En los Festivales de Joventango la mayor ovación que se recuerda en el Teatro Solís la recibió el conjunto de guitarras del maestro Julio Cobelli por su selección de candombes.
2- En uno de los Concursos de Agrupaciones de Carnaval, la Sinfonía de Tambores creada por Eduardo Da Luz fue fervorosamente aplaudida por el público y premiada especialmente por el Jurado. Hoy la escuchamos previo a las transmisiones de fútbol de Tenfield.
3- Hace un año en el Teatro de Verano, el notable violinista compatriota Federico Britos, radicado en EEUU, estrenó en Uruguay (ya lo había hecho en Venezuela en el año 1992) su suite de ballet «Ebola y Anacleto», dedicada a la etnia afrouruguaya, actuando como solista con su blanco violín, con la orquesta del Sodre dirigida por el maestro Fernando Condon. A ellos se sumó la impecable percusión de Chichito Cabral y los tamborileros de Mundoafro.
Un público mayoritariamente integrado por los que, al decir del señor Ayala, no bostezan escuchando los violines interpretando Vivaldi, aplaudieron de pie esa obra y especialmente a su solista y autor y a los percusionistas que supieron transmitir su arte a tan selecto auditorio.
Sigo leyendo la carta del señor Ayala donde dice textualmente (refiriéndose a Ferrari) «pasó a la fama por el tema «Disculpe». Habría que aclarar que de ese pianista de cuarta que jamás alcanzó ni alcanzará el prestigio y la fama bien ganada de músicos y autores tales como Santiago Luz, Pedro Ferreyra, Ruben Rada o Hugo A. Balle, ¿alguien conoce alguna otra obra que merezca simplemente recordarse aparte de esa? Que tuvo el triste honor que se difundiera por decreto de la dictadura y tuviésemos que soportar cantada por los Nocheros (¡Qué mal eligieron el nombre los argentinos que están teniendo mucho éxito en la actualidad!) cuatro veces por día en todas las radios…
Tuvo su respuesta por parte del respetadísimo y excelente autor don Anselmo Grau, que por su «Está disculpado» tuvo que exiliarse y hoy ¡por suerte! ha retornado al país…
Emocionante la anécdota que protagonizó don José Batlle y Ordóñez, hoy traicionado por los autodenominados batllistas. Lástima que no viviera cuando por los años 40 tuvo el mismo problema una maestra negra que destituyeron en una escuela pública montevideana.
Otros tiempos y otros hombres. Incluyendo al padre del hoy elegido Presidente, que tranquilamente caminaba por 18 de Julio y se hacía un tiempito para escuchar tangos (preferentemente si estaba la orquesta Puglia-Pedroza) en el Café Tupí Nambá o con su señora concurrir al tablado del barrio en las noches de carnaval…
Sr. Ayala: La discriminación hacia los indígenas y negros nos viene desde los comienzos de la Patria, olvidando que el primer batallón que peleó junto a nuestro prócer lo formaban ellos…
¡Si hasta don Juan Manuel Blanes los oculta! Observen atentamente su famoso cuadro del desembarco.
¿Ven algún negro? Y había por lo menos tres. Sus nombres: Juan Rosas, Joaquín Artigas y Dionisio Oribe. Posiblemente no tenía el pintor de la Patria pintura negra, aunque más no fuera para uno solo.
Cuando mencioné «Las llamadas» recordé que uno de los canales de televisión, en la última realizada el pasado 11 de febrero, nombró a quie
n merecidamente eligieron 1ª Reina allá por la década del 50. Su nombre: Angela María Benavídez, que sigue siendo una hermosísima negra. Pues bien, lo que muchos desconocen es que previo a esa elección se presentó al Concurso para Miss Uruguay. ¡Qué lío se armó! Violentas discusiones entre quienes estaban de acuerdo y los que sostenían que una negra no era digna de representarnos. Las presiones determinaron que el jurado, en una lamentable decisión, no le permitiese concursar…
El día que dejemos de lado hipocresías y ocultamientos y digamos con orgullo que alguno de nuestros primeros integrantes de la familia era indígena o negro, pasaríamos de un reconocido porcentaje del 6% de la población a casi un 25%, donde estarían también incluidos muchos blancos con apellidos «ilustres» que fruncen la nariz con solamente pensarlo…
Una vez más felicitaciones, Sr. Ayala. Lamentablemente en este «bendito país», como dice Don Sánchez Padilla, quedan todavía para avergonzarnos muchos Ferrari sueltos.
Fanático de LA REPUBLICA
Silencio sobre Cristalerías del Uruguay
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El 21 de abril de 1999, el presidente y el vicepresidente de Cristalerías del Uruguay entregaron una nota al sindicato obrero de esa empresa, en la cual señalaban sus crecientes preocupaciones sobre la viabilidad de la empresa, «acrecentadas en el nuevo contexto regional provocado por la crisis brasileña».
Importa analizar algunas cifras al respecto. En el último ejercicio (cerrado el 31 de octubre de 1999), la firma había colocado en Brasil 3 millones 392.500 dólares de un total de ventas de 17:300.000. Perdiendo el total de exportaciones a Brasil le tenían que quedar, pues, 13 millones 907.500 dólares de ventas. Y ello sin tomar en cuenta otros países en los cuales pudieran haberse exportado productos en cantidades similares a las del mercado brasileño.
Pero de acuerdo a sus propios análisis Cristalerías determinó el cese de su actividad industrial en vidrio, entendiendo que no le sería posible mantenerla. Quizá sean estos hechos los que resulte necesario analizar públicamente –como se ha propuesto en LA REPUBLICA–, para saber si es posible, o no, salvar una fuente de trabajo que alcanza a numerosas familias.
Por lo que hemos podido informarnos sobre el problema, sobre la tecnología de Cristalerías del Uruguay, por las necesidades del país y hasta por las posibilidades de mercados, ni al país ni a los trabajadores les resulta conveniente el cierre. Lo que inquieta, sin embargo, es que el tema no se analice como corresponde, encontrándose una solución, posible, como muchos consideramos.
Que una empresa opte por lo que considera una inversión mejor y deje decenas de familias sin ingresos, es propio de un sistema cuya lógica apunta esencialmente a la rentabilidad. Pero las instituciones públicas ¿sólo tienen que limitarse a mirar realidades como la que comentamos?
No sólo parece importante que –con respeto, como se propone– prensa, legisladores, instituciones, trabajadores, etcétera, hagan llegar sus opiniones a LA REPUBLICA.
Personalmente considero que dejar correr las cosas no significa proteger a la familia (al desampararse a los trabajadores), ni respetar a los accionistas minoritarios de la empresa, ni proteger, en el país, el derecho al trabajo.
El cierre perjudica, además, a diversas firmas abastecedoras vinculadas en sus ventas y compras a Cristalerías. Los vecinos, importantes sectores de trabajo, algunas iglesias, han actuado con sensibilidad en el problema. Pero la solución se posterga inútilmente.
Todos los partidos políticos han dicho, en la última campaña electoral, que el tema fundamental a resolver es el del trabajo. ¿Puede admitirse sinceridad por parte de quienes hablan del problema en general y no opinan sobre temas concretos, como éste?
Parece claro que el silencio podría definir a legisladores y partidos.
Anselmo Yerú – Vecino de la zona
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