Genoma humano en el ojo de la tormenta
Un proyecto de ley de creación de la Comisión Nacional de Bioética fue presentado por la bancada de diputados del Partido Nacional en la legislatura anterior.
«Los problemas de la bioética han adquirido en nuestros días una importancia determinante. Esta importancia manifestada universalmente –en todas las civilizaciones y culturas– ha motivado el surgimiento, a nivel internacional y a nivel interno, de comisiones o comités de bioética con competencia para estudiar todos los aspectos de la cuestión, proyectar la legislación que hoy se requiere en la materia y dictaminar en los asuntos que involucran temas relativos a la biología, la genética y la ética», advierte el proyecto en su exposición de motivos.
Mientras, la industria biotecnológica británica defendió el miércoles su derecho a patentar inventos basados en genes, tras una iniciativa de Washington y Londres de liberar el acceso a los mapas genéticos.
El martes pasado, el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, y el primer ministro británico, Tony Blair, emitieron una declaración diciendo que los estudios sobre los genes deberían ser de libre acceso. Esa postura fue interpretada por los mercados financieros como negativa para las compañías biotecnológicas, cuyas acciones se desplomaron en los mercados mundiales en esa misma jornada.
En Uruguay, el proyecto de ley procura pronunciarse respecto de todas las cuestiones relativas a la bioética y en especial con aquellas referentes a la genética, la protección del genoma humano y la ética, en función de la promoción, protección y defensa de la dignidad de todos los seres humanos.
Descubrimientos para mal
El proyecto de ley entiende que «los adelantos en la genética nos enfrentan a la perspectiva de violaciones de derechos humanos de nuevo tipo, cuyo origen puede estar tanto en una actividad emanada de un hacer o de un mandato estatal, directo o indirecto, como en conductas ajenas o que escapan a la decisión o al control gubernamental.
La medicina predictiva, que puede llegar a permitir que se descubra en un embrión humano la predisposición a determinadas enfermedades –descubrimiento que resulta posible por el estudio de sus genes– presenta aspectos positivos de gran interés para el futuro de la medicina y la vida humana. Sin embargo, existen riesgos que pueden llegar a afectar la existencia y la salud de un individuo.
La consecuencia del conocimiento puede derivar, asimismo, en la estigmatización discriminatoria de individuos o grupos humanos, por el Estado o por grupos sociales, por sociedades mutuales, por aseguradoras y en el campo laboral, en la hipótesis que no se contrate a una persona cuyo mapa genético denuncie la existencia de una futura enfermedad.
La clonación de embriones humanos, es decir, la manipulación para producir seres humanos idénticos –continúa el proyecto presentado–, de acuerdo a una selección basada en la elección de características preestablecidas, constituye un gravísismo atentado a la dignidad y, por ende, a los derechos humanos. La clonación es un desdoblamiento de la personalidad. Y la individualidad propia e irreproducible de cada ser humano es el fundamento de los derechos de todos los seres humanos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad