Psicóloga entrevistará a los estudiantes para analizar su conducta violenta
Las autoridades de la educación diferenciaron ayer los hechos ocurridos en el liceo 11 que había sido ocupado y el 12 donde los jóvenes protagonizaron hechos de violencia.
A la salida de la Coordinadora de la Enseñanza reunida ayer, el presidente del Codicen, Javier Bonilla, dijo que la ocupación del liceo 11 del Cerro «es un proceso que de alguna manera ha culminado» y señaló que ahora se espera recibir las propuestas de Secundaria, estudiantes, docentes y padres para luego decidir en base a ellas.
«La ocupación del liceo 11 de alguna manera nos ha permitido sentarnos en torno a una mesa una vez que los jóvenes se retiraron del local y ellos van a poder plantear las reivindicaciones y Secundaria está dispuesta conjuntamente con sus técnicos a evaluar cuáles son las reivindicaciones», manifestó Bonilla.
Sobre las agresiones que un grupo de estudiantes del liceo 12 del Parque Batlle perpetró contra su centro de estudio, el jerarca comentó que «los acontecimientos del liceo 12 nos asombró a todos, no entendemos cómo frente a un fenómeno de demora de limpieza de un local liceal se llega a un acto de demolición del centro de estudio por parte de algunos alumnos».
«Creo que es muy distinta la situación que ocurrió con el liceo 11 y no se asemeja en nada la actitud de unos alumnos y otros. Comentó asimismo que mientras que en el 11 había alumnos del ciclo básico y de mayor edad, en el liceo 12 los estudiantes eran todos menores».
Por otro lado ante la ocupación del liceo 9 de Colón (ver nota aparte), el presidente del Codicen indicó que se trata de algo característico de esta época del año.
Consultado si el Consejo Directivo Central intervendría ante otras ocupaciones, Bonilla dijo que por el momento no hay nada previsto y que se dejará que el hecho se resuelva como se realizó habitualmente bajo la órbita de Secundaria.
Por su parte el ministro de Educación y Cultura Antonio Mercader dijo que una psicóloga trabajará con los alumnos del liceo 12 para investigar cuáles fueron las causas que llevaron a un grupo de estudiantes a cometer las agresiones del pasado viernes 24 cuando destrozaron los vidrios del liceo, la cabina de Antel próxima al lugar y arrojaron piedras contra vehículos que pasaban por el lugar. Mercader también diferenció estos hechos en donde los estudiantes buscaron el protagonismo, con el resto de las medidas adoptadas en otros liceos donde los estudiantes no querían ser identificados.
«La autoridad no puede decir que no sabe quiénes son porque están claramente identificados», indicó el ministro al comentar que se trata de menores de edad de 13 a 16 años y algunos otros jóvenes que no eran del liceo de Parque Batlle.
«Lo del 12 preocupa por la forma en que se desarrolló, hay que ver que en el caso del 11 si bien hubo una ocupación se desarrolló en otros términos muy distintos», dijo Mercader.
Frente a estos acontecimientos el ministro destacó que es necesario restablecer el principio de autoridad. «Marcar hasta dónde se llega y hasta dónde no se llega».
En otro orden sobre la formación docente el jerarca agregó que las autoridades educativas mostraron buena predisposición en conformar una política para otorgar el título terciario a la formación docente.
Analizan responsabilidades
Mientras Secundaria inició una investigación administrativa para determinar responsabilidades en los incidentes acaecidos el pasado viernes en el Liceo Nº 12, un grupo de padres atribuyó lo sucedido a la disconformidad de los estudiantes con las condiciones de higiene del local.
Sin embargo, los progenitores deploraron los actos de violencia, concretada en la pedrea protagonizada por una veintena de jóvenes de entre 12 y 14 años de edad.
En una carta remitida a LA REPUBLICA, los padres recordaron que, desde hace un tiempo los delegados de clase venían proponiendo soluciones al tema de la limpieza del liceo ubicado en el Parque Batlle, ofreciéndose a participar en las tareas de mantenimiento. «Sin embargo se alegó que ‘no se puede abrir el liceo fuera de hora'».
Respecto al episodio ocurrido el pasado viernes, los padres narraron que antes de los incidentes se reunió un grupo de alumnos en el salón multiuso, «que quedaron impedidos de salir –sin explicación alguna y sin el apoyo de adultos que los contuvieran– porque alguna autoridad resolvió cerrar con llave la puerta del liceo».
«Llamamos la atención sobre lo inconveniente de estas medidas, por elementales razones de seguridad», advirtieron.
Finalmente, sin perjuicio de las sanciones que se aplicarán a los jóvenes, los padres demandaron que «por acción u omisión, se analicen las eventuales responsabilidades». Mientras tanto, en las últimas horas, el Consejo de Educación Secundaria inició una investigación administrativa, en cuyo marco de dispondrá la citación de los los estudiantes involucrados en compañía de sus padres. *
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