La Marina aceptó este año por primera vez a una estudiante en la Escuela Naval

En 40 años una mujer puede estar al frente de los militares

Un total de 41 mujeres intentan llegar a ser oficiales en las Fuerzas Armadas de nuestro país. Su participación en las distintas armas está limitada, por decreto, en cuanto al número de vacantes destinadas para el personal femenino que no será mayor al 20 % del total de ingresos de estudiantes de las distintas escuelas militares. Sin embargo voceros castrenses aseguaron a LA REPUBLICA que las jóvenes no tienen ningún tipo de limitación en relación a sus compañeros varones, por lo que deben superar las mismas pruebas de capacidad intelectual, física y exámenes psicológicos para continuar avanzando.

Las estudiantes cumplen además con igual régimen de permanencia en las unidades militares, participan de entrenamientos de guerra, y se las sanciona como a cualquiera en caso de incumplimiento de la normativa que los rige. En los centros de estudios y en los ejercicios en campos de entrenamiento sólo se separan de sus compañeros varones en la noche a la hora de decansar. Cuando son llevados al interior para realizar prácticas, ellas duermen en tiendas separadas y utilizan sanitarios separados.

En esto tres años de participación de mujeres en academias militares se denunciaron dos casos de «acoso sexual», «hostigamiento y malos tratos». Ambos fueron denunciados a través de nuestro matutino en setiembre de 1999. Uno de ellos había ocurrido en la Escuela Militar de Aeronáutica (EMA) y el otro en la Escuela Técnica de Aeronáutica (ETA).

Las dos jóvenes involucradas pidieron la baja.

El estudiante de la EMA involucrado en el caso — en un hecho que oficialmente se le trató de quitar trascendencia — fue sancionado con 7 días en sala de disciplina y 15 días de arresto a rigor, lo que según fuentes militares se consideró una pena «dura». Al estudiante de la ETA también fue sancionado.

A raíz de estos casos, que había originado pedidos de informes del Parlamento y la aparición pública del entonces ministro de Defensa Nacional, Juan Luis Storace, la Escuela Militar de Aeronáutica decidió establecer seminarios sobre comportamiento sexual dictados a partir de este año por profesionales contratados, según los indicó a LA REPUBLICA el director de la EMA, coronel aviador Enrique Bonelli.

El jeraca señaló que de lo negativo de caso de acoso se trató de aprender y evitar que se repitan otros similares. En ese sentido se estableció crear esos talleres, dictados por psicólogos, asistentes sociales y sexólogos, quienes en pocas clases tratan de explicar aspectos del relacionamiento entre hombres y mujeres dentro de unidades militares en una experiencia nueva para el país. En esas charlas se habla sobre la conducta a seguir entre los compañeros, qué conviene exteriorizar y qué no, y qué puede ser considerado una molestia por parte de otro estudiante.

Números

En el Ejército uruguayo la primera mujer egresada de la Escuela Militar, donde se forma la oficialidad, obtendrá el grado de alférez en el próximo año. Actualmente 4 jóvenes integran los cuadros de estudiantes de tercer año de esa escuela, 13 están en segundo y 10 realizan el curso de aspirantes que sería el primer año en la Escuela Militar.

En el liceo militar General Arigas, que sería uno más para Secundaria pero con características especiales, hay inscriptos 518 varones y 130 mujeres lo que no quiere decir que todos ellos optarán por la carrera militar, comentó a LA REPUBLICA el coronel Ruben Castaldi, de Relaciones Públicas del Ejército.

En la Escuela Naval, que este año abrió sus cursos al sexo femenino, una sola estudiante «con buena calificación» logró ingresar de las 6 que se habían inscripto.

La joven Valeria Sorrenti Pírez había cursado el preparatorio naval y en cuatro años — en caso de no perder exámenes– puede convertirse en la primera mujer oficial a bordo de un buque de la Armada Nacional.

El capitán de navío Eduardo Olivera, encargado del relacionamiento con la prensa, señaló que el curso se habilitó este año para mujeres, «luego de evaluarse su pujante participación en el mundo».

Actualmente unas pocas mujeres, que son personal subalterno están embarcadas.

En la Fuerza Aérea la oficialidad se forma en la Escuela Militar de Aeronáutica. A los cursos de este año lograron ingresar 6 mujeres –que era el total de plazas disponibles para el sexo femenino — y 28 varones.

Se habían anotado en total 122 jóvenes de los cuales 20 eran mujeres. En la EMA estudian en total 13 mujeres, cuatro de las cuales egresarán a fin de año como piloto y navegantes.

En el mundo

Algunos datos estadísticos de otros países muestran la evolución de la participación femenina en las Fuerzas Armadas.

En Estados Unidos, las mujeres representan el 14 % de la fuerza total. De los 537 mil efectivos desplegados en Arabia saudita durante la guerra con Irak, en lo que se conoció como «Operación Tormenta del Desierto», 33 mil eran mujeres de acuerdo a un informe del mayor norteamericano Leslie Bryant.

En Canadá las mujeres representan un 11 % de la fuerza militar, en España el 2,3 % y en Italia las filas castrenses no cuentan con personal femenino.

En América Latina las mujeres constituyen menos del 4 % del total de las Fuerzas Armadas.

Bolivia aceptó la asistencia femenina en la década del 80. El desencadenante fue la muerte de oficiales en varios conflictos lo que precipitó que las mujeres puedan desempeñarse en calidad de comandantes.

Honduras contó con una mujer oficial en 1984, egresada de la Academia Militar de EEUU, y en 1996 el país abrió las puertas de su academia de la Fuerza Aérea a las mujeres, donde 4 de ellas serán pilotos este año.

En Guatemala el personal femenino ingresó a las escuelas castrenses durante 1997.

Entre los países que cuentan con mujeres suboficiales se encuentran Argentina, Chile, Colombia, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua y Venezuela.

Algunos países tales como Argentina no permiten que la mujer desempeñe el cargo de comandante de las tropas de combate, mientras que en Estados Unidos tienen el acceso restringido a las unidades que implican combate directo y tampoco pueden ser destinadas a submarinos. A pesar de esto en la guerra del Golfo las mujeres entraron en combate y algunas de ellas fueron condecoradas por su actuación bajo el fuego enemigo.

En Francia las mujeres militares sólo pueden servir en unidades de apoyo y tienen vedadas las fuerzas operativas. En el Reino Unido existe una política de no discriminación por razones de sexo con lo que se busca conseguir la plena integración del personal femenino a pesar de lo cual las mujeres aún tienen limitado su ingreso a algunas especialidades.

En Cuba las mujeres cumplen un rol importante a nivel militar siendo más de 40 mil las que integran cuadros de mando.

Los ejércitos de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), denominados «Cascos Azules» prácticamente no cuentan con mujeres.

Las estadísticas recogidas de Estados miembros que contribuyen con tropas en misiones de paz, entre ellos Uruguay, determinan que entre 1957 y 1979 de un total de 6.250 efectivos sólo 5 eran mujeres.

Entre 1989 y 1992 el número total de mujeres Cascos Azules aumentó a 255, y en 1993 el personal femenino, en las 17 misiones de paz de la ONU que había en ese año, representaban el 1,7 % del total del contingente militar internacional.

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