FUNDACION ALEMANA COLABORA EN LA CONSTRUCCION DEL "LICEO JUBILAR"

La Iglesia uruguaya es de las más pobres de América Latina

Un representante de la fundación alemana Adveniat visitó recientemente Uruguay, en el marco de una gira a nivel continental procurando tener un conocimiento directo de la realidad de cada sociedad y de las necesidades de las iglesias nacionales.

El visitante católico germano, que estuvo en Colombia, se entrevistó en Uruguay con el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Carlos Collazzi.

A partir de 196l, los católicos alemanes –conscientes de que los vínculos con América Latina eran múltiples, ya que muchos de estos países, incluido Uruguay, colaboraron con la reconstrucción del Estado germano– quisieron expresar su solidaridad a través de ayudas económicas a las iglesias de América Latina.

En estos 40 años, Adveniat y otras organizaciones pertenecientes a la Iglesia Católica alemana concretaron importantes ayudas a Uruguay, tanto en la construcción de capillas, reparación de parroquias, edificación de centros de estudio como en la capacitación de personal.

También colaborará en la construcción del «liceo jubilar» en la zona de la Gruta de Lourdes.

A pesar de que la Iglesia alemana ayudó constantemente a su par uruguaya, en la última década el porcentaje de aporte disminuyó debido a que la institución europea está priorizando otras regiones, como países de Europa del Este, Asia y Africa.

El párroco de la Gruta de Lourdes, Rodolfo Bonci, afirmó que la Iglesia uruguaya es la más pobre de Latinoamérica.

Según indicó el obispo de San José, Pablo Galimberti, la institución uruguaya se encuentra con la dificultad, al momento de recurrir a la ayuda exterior, de que a nivel continental la sociedad uruguaya tiene altos valores en educación, salud y calidad de vida.

Esta suerte de contradicción con una situación de pobreza en la Iglesia uruguaya y una mejor condición a nivel social en relación con los países latinoamericanos a veces no es comprendida por los organismos alemanes.

Se estima que los gastos administrativos de la Iglesia Católica uruguaya son tan bajos que se la compara con los insumos de su par cubana.

La institución religiosa de nuestro país tiene de negativo la ausencia del aporte del diezmo por parte de la comunidad, costumbre que sí tienen en Brasil, Chile y otros países de Centroamérica. Tampoco cuenta con el respaldo del Estado, lo que sí sucede en Argentina, e incluso el porcentaje de católicos en Uruguay es menor comparado con el de otras poblaciones.

El próximo 28 de agosto, días antes que los prelados uruguayos visiten al papa Juan Pablo II en el Vaticano, el propio Collazzi, acompañado con el obispo de Maldonado, Rodolfo Wirz, participarán en Alemania de una misa de agradecimiento de las iglesias latinoamericanas hacia Adveniat, que con su aporte permitió el desarrollo de las mismas. *

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