
La iniciativa de hacer un relevamiento surgió a partir del trabajo conjunto de esta asociación y la comisión reguladora del Ministerio de Salud Pública (MSP) creada para medicinas alternativas con el fin de dar aplicación al decreto reglamentario aprobado en enero de este año buscando brindar las mayores garantÃas posibles a los pacientes. El objetivo es evaluar la formación de los acupunturistas que están ejerciendo en Uruguay y se los obligará a formarse en el paÃs, señaló a LA REPUBLICA la presidenta de la Asociación de Acupuntura, Silvia Rojo.
El espÃritu de la Asociación de Acupuntura del Uruguay es basar la práctica en el conocimiento cientÃfico aplicado, combinado con la técnica oriental. Por otro lado se busca alejar esta técnica de prácticas relacionadas con la mÃstica o la brujerÃa impartidas por quienes no son médicos clÃnicos.
Hasta la aprobación del decreto 16/2001 no se exigÃa al profesional que fuera médico recibido. Si bien hace algunos años hubo algún curso a nivel particular nunca existió ninguna escuela reconocida que formara profesionales en el tema.
Se estima que el promedio de un curso “serio” de formación en acupuntura debe durar tres años. Si bien entre los acupunturistas registrados hay médicos especialistas en distintas patologÃas los traumatólogos, reumatólogos y fisiatras son los más interesados en ampliar sus conocimientos y enriquecer su visión en este campo.
En Montevideo hay registrados en la Asociación, 25 médicos formados en acupuntura, pero se cree que son más de 40 los que aplican esta técnica sin contar “un gran número” que ejerce sin haber pasado por la Facultad de Medicina. La acupuntura en nuestro paÃs no es una especialización reconocida por esa casa de estudio.
La acupuntura se define como una técnica de origen oriental con más de cinco mil años de antigüedad que trabaja en la interacción de los procesos vitales de energÃa. Tiene tres grandes aplicaciones: en todo el cuerpo, la auriculoterapia y la moxibustión. Todas apuntan a lograr el equilibrio de las dos tradicionales fuerzas energéticas complementarias y opuestas: “yin-yang”.
La acupuntura es todavÃa considerada medicina alternativa pero algunos ya la definen como complementaria y los que la imparten dicen que en ciertos casos es de primera elección.
El acupunturista Félix Macedo dijo a LA REPUBLICA que esta técnica es especialmente recomendada para aquellas personas que no pueden ingerir medicación, que son alérgicos o los que presentan resistencia a los tratamientos convencionales de ciertas patologÃas.
El equilibrio del “yin” y el “yang” simboliza la salud, y el desequilibrio de ambas fuerzas energéticas es la enfermedad. A partir de estas bases, la medicina oriental trabaja con los doce canales biolaterales y doce canales mediales como rutas imaginarias que se trazan en el cuerpo humano y que sirven para establecer los 365 puntos energéticos. Existen cerca de 700 puntos que se marcan fuera de estos canales. Para la acupuntura son un total de 1.000 los sitios donde se centra la energÃa.
Cada punto tiene múltiples funciones y la combinación de ellos dará el éxito o fracaso de un tratamiento. El tiempo de una consulta ronda la media hora. El médico le coloca un cierto número de agujas en una determinada zona del cuerpo (que varÃa según la dolencia del paciente), previa desinfección con alcohol se clavan las agujas que el médico considere necesarias y cada cinco minuto se las rota para movilizar la energÃa corporal mientras el paciente descansa. Las agujas a utilizar son de acero inoxidable, descartables y personales, de un espesor de una pulgada que penetra cerca de cinco milÃmetros en la piel.
Esta práctica no presenta contraindicaciones y el paciente no experimenta dolor. Básicamente es aplicada mayoritariamente en tratamientos de reumatismo y artrosis pero es efectiva en cualquier patologÃa, para cualquier diagnóstico y enfermedad.
El precio promedio de una consulta es de $ 200 y el número de sesiones varÃa según el diagnóstico.
Para los orientales existen otras zonas de representación total del cuerpo humano repetidas en distintas partes como la oreja, el pie, la mano, la nariz o el cráneo. Estas zonas presentan microsistemas y a partir del trabajo ambulatorio se logra una acción permanente.
Los especialistas entienden que si bien hay varias partes del cuerpo que lo representan en su conjunto, el examen de la oreja es el más utilizado. A este método se le llama auriculoterapia y a partir de ahà se diagnostica la patologÃa. El tratamiento se basa en la aplicación superficial en la oreja, de semillas, de una planta china, que son apoyadas sobre los puntos energéticos del cartÃlago e incluso se presiona la zona sujetándolas con una cinta adhesiva para lograr canalizar la energÃa. El paciente debe portar la semillas en su oreja hasta su próxima consulta.
La moxibustión es otra de las opciones de la técnica de la acupuntura. La combustión de la hierba medicinal china llamada “artemisa” actúa como movilizador de energÃa. Desde su origen la planta artemisa sufre modificaciones de curación hasta que llega al consultorio presentada con apariencia de algodón en distintos tonos de marrón claro. El tratamiento consiste en encender a unos pocos centÃmetros y sin dañar la piel y sobre el punto de acupuntura (con o sin aguja puesta) el bastón o triángulo de artemisa en la proporción de una cucharada sopera. Una vez que se consumen las tres cuartas partes de la planta se la aleja de la zona.
La moxibustión calienta los canales energéticos, eliminando el frÃo y la humedad por lo que se aplica en afecciones provocadas por frÃos y humedad, como artritis y calambres. Es especialmente recomendada para ancianos ya que es eficaz en casos de falta de energÃa, debilidad e hipotensión. El tratamiento en bebes y niños pequeños es igualmente efectivo que en adultos y se trabaja con moxibustión o semillas por la comodidad de la aplicación. *
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