EL 95% DE LOS COSTOS ES ASUMIDO POR EL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL Y NO POR LOS EMPLEADORES

Sólo el 1,47% de las trabajadoras hace uso de licencia por maternidad

En diálogo con LA REPUBLICA, la coordinadora de la Comisión Tripartita para la Igualdad de Oportunidades, Ana Santestevan y la representante del PIT-CNT, Graciela Retamoso, explicaron diversos aspectos de la inserción del sexo femenino en el mercado laboral, procurando demoler numerosos mitos culturales subyacentes en la sociedad uruguaya.

Historiando el proceso de integración de la comisión tripartita, que reúne a representantes de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social y de Educación y Cultura, el PIT-CNT y las cámaras empresariales, Ana Santestevan recordó que este grupo de trabajo se instaló el 7 de marzo de 1997. Santestevan explicó que la iniciativa se originó a raíz de las conclusiones de un seminario celebrado en 1996, de donde surgió la necesidad de crear un ámbito especializado que abordara la relación entre la mujer y el mercado de trabajo y la necesidad de generar políticas tendientes a la igualdad de oportunidades.

Este cuerpo tripartito –que inicialmente se instaló como un ámbito informal– cumple el rol de asesorar al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. El propósito es mejorar una mejor inserción del sexo femenino en el mercado laboral, así como sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de garantizar de propender hacia un modelo igualitario.

Nuestra entrevistada admitió que, a nivel regional, nuestro país ha sido históricamente vanguardista en materia de consagración de los derechos del sexo femenino. No obstante, manifestó que aún existen muchos aspectos que deben ser corregidos.

Por su parte, Graciela Retamoso definió a la comisión tripartita que funciona a nivel del MTSS, como un «generador de insumos de debate».

Precisó que uno de los debates fundamentales de este tema es el relativo a los mitos que subyacen en la sociedad uruguaya, como ser la participación de la mujer en el sustento del hogar a través de su salario, que muchas veces es el mayor ingreso del núcleo familiar.

«Para los jóvenes de hoy, es impensable no asumir que ambos van a trabajar», destacó enfáticamente Retamoso a LA REPUBLICA.

Analizando el proceso de ingreso de la mujer al sector laboral, la representante de la central sindical consideró que este fenómeno no sólo está relacionado con la crisis, sino que también atañe a la sensación de independencia derivada de percibir un ingreso. Destacó la necesidad de cambiar las políticas de empleo, para mejorar el perfil laboral de la mujer, tanto en lo atinente a las retribuciones como a los derechos al amparo legal.

Aludiendo a la discriminación salarial, Graciela Retamoso afirmó que la mujer percibe un 40% menos que el hombre, situación que se agudiza cuanto más calificada es la tarea. Sin embargo, destacó que el nivel de instrucción del sexo femenino es superior, recordando que el 62% de la matrícula universitaria está precisamente integrada por mujeres.

Retamoso desmintió que emplear a una mujer sea más caro, porque el costo de la maternidad es asumido en un 95% por el sistema de la seguridad social y no por el empleador.

Aludiendo al seminario nacional «Mujer y Trabajo» celebrado la semana pasada en Montevideo, Ana Santestevan dijo que el encuentro dejó importantes conclusiones.

Al respecto, destacó que la línea estratégica de la Organización Internacional del Trabajo es promover la igualdad de oportunidades en materia de género, que es calificada como un derecho humano. Esta voluntad está consagrada tanto en los convenios como en la declaración emitida por la organización en 1998. Consideró como una de las conclusiones del encuentro de la semana pasada, que el costo de empleo de las trabajadoras «es insignificante».

Aunque admitió que Uruguay está en una posición privilegiada en la región en materia de derechos, hay aspectos en los que ha quedado rezagado.

En efecto, mientras en Uruguay la licencia por maternidad es de 12 semanas, en Brasil es de 14 y en Chile de 16. La media recomendada por la OIT es también de 14 semanas.

Otro aspecto que debería ser mejorado es la necesidad de reglamentar la instalación de guarderías en los propios locales de trabajo, lo que es común en otros países latinoamericanos.

Nuestras entrevistadas resaltaron la necesidad de promover pautas culturales que estimulen la maternidad, a los efectos de revertir la baja tasa de natalidad de nuestro país. Asimismo, hicieron notar que el 40% de los nacimientos sucede en hogares situados debajo de la línea de la pobreza.*

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