Tenemos más sangre india de la que solemos aceptar
«La historia la cuentan los vencedores» dice un aforismo y –en este caso– ciertamente así es.
La historia de los indígenas ha sido contada a partir de una concepción absolutamente europea, la visión de los conquistadores, que en todo momento buscó denigrar la imagen del indio.
Amén de ello, cuando comienza a escribirse la historia de estas tierras, los indígenas que aún sobrevivían eran mayoritariamente los grupos cazadores, a los que genéricamente se bautizó «charrúas».
La concepción de quienes escribieron entonces la historia fue de que «acá siempre vivieron éstos».
Ello aportó también a una consideración sumamente uruguaya que no todos estamos dispuestos a reconocer: la sociedad del país se considera masivamente de raza blanca. Aun cuando estudios antropológicos revelan que el índice de mestizaje es bastante mayor al aceptado. En Montevideo, hasta un 5% de los habitantes tienen algo de sangre india, en el interior hasta un 20%, con «picos» en departamentos como Tacuarembó. «El indio de nuestras tierras no dejó historia, somos hijos del verbo español: ese indio que iba triste, solitario, que casi no sabía llorar, que no sabía cantar…» palabras de Zorrilla de San Martín, durante una misión diplomática en Argentina. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad