Ancap apunta a encarar refinación de combustibles no contaminantes
El procedimiento comprendería la eliminación del plomo en la nafta y el azufre en el gasoil, antes del plazo tope del año 2005 fijado en la Cumbre de las Américas de 1994, que fue avalado por Uruguay. Nuestro país consume alrededor de dos millones de metros cúbicos al año de productos derivados del petróleo, para calefacción, transporte y actividad industrial.
Abdala participó en julio de una jornada organizada por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, en la cual se analizaron las alternativas técnicas para disminuir la contaminación del aire producida por vehículos automotores, en la que se coincidió en la necesidad de eliminar el plomo en la nafta.
El jerarca nacionalista señaló que en materia ambiental, Ancap tiene una política definida que se viene implementando desde hace ya muchos años. «Empezó en el período pasado y se ha profundizado, procurando que nuestras actividades de carácter industrial minimicen el impacto sobre el medio ambiente y en ese sentido se viene trabajando en diversas divisiones», puntualizó.
Ejemplo de ello, agregó, es el presupuesto aprobado para el 2002 que prevé una serie de inversiones, que apuntan a la creación de una planta de tratamiento de residuos y elaboración de una planta de tratamiento de efluentes líquidos, todo lo cual marca que hay un compromiso en la contención del impacto sobre el medio ambiente».
«Eso está definido por el organismo como un objetivo en el marco de la ampliación de la refinería. Una vez que se reanuden las obras, avanzaremos en el cumplimiento del mismo».
Destacó que es «impostergable que en un plazo breve Uruguay pueda refinar combustible sin elementos contaminantes».
Consultado sobre la razón por la cual la nafta sin plomo, conocida como ecosupra, es cara, Abdala reconoció que es cara en función de que hay una dificultad de carácter «estructural y productivo».
Según consignó, la empresa pública no tiene hoy la capacidad suficiente como para refinar el volumen de combustible necesario para abastecer hipotéticamente todo el mercado interno. De acuerdo a la actual estructura de la refinería, Ancap produce entre un 17 y un 18 por ciento del total de los combustibles que se consumen en Uruguay y por eso hay un encarecimiento en el precio.
«Cuando hablamos de la ampliación de la refinería –afirmó–, nos referimos a que Ancap pueda contar con la estructura necesaria para poder refinar nafta sin plomo de acuerdo a los volúmenes del mercado interno».
Aclaró que «Ancap impulsa un proceso de asociación por dos motivos: mejorar la calidad del producto y, al mismo tiempo, ampliar su escala productiva, tendiendo a reducir los costos y bajar los precios por la vía de tener más producción para el mercado interno. Al mismo tiempo, se procurará volcar los excedentes de producción en la región y ser más competitivos».
Mea culpa
Para el representante blanco en el Directorio de Ancap, la situación en La Teja deja al organismo algunas enseñanzas y conclusiones. «Para Ancap la lectura es ambivalente. En un sentido, la contaminación no es causa directa de la presencia física de la planta en ese lugar de acuerdo a lo que han concluido todos los estudios. Sin perjuicio de ello, por otro lado, existe la constatación de que el elemento contaminante que poseen nuestros combustibles están contribuyendo negativamente en la situación ambiental general». Explicó que «se ha detectado por parte de la Dinama y de la Dirección de Tecnología Nuclear, niveles de plomo en el aire en distintos puntos de Montevideo por encima de los valores tolerables. La causa no está sólo en los combustibles, sino en múltiples factores contaminantes del medio ambiente».
Pronosticó que, antes de fin de año, podría estar culminado el proceso de asociación y reanudarse las obras de la refinería, para culminarlas en el plazo más breve posible.
«Podremos cumplir con el compromiso internacional que el país tiene de tener combustible sin plomo ni azufre a más tardar en el año 2005, asumido en la Cumbre de las Américas de 1994 en el sentido que para ese año ningún país suscriptor estaría refinando nafta con plomo.
Detallando otras medidas concretas a corto plazo que está instrumentando el organismo, Abdala se refirió a los procesos de certificación ambiental en planta distribuidoras del Interior. «Inclusive tenemos una línea telefónica 08004040 a las órdenes de todos los ciudadanos, a efectos de evacuar dudas ambientales vinculadas con la actividad el organismo». *
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