Pediatras uruguayos están alertas por mal de la vaca loca
En Uruguay se comercializan cuatro grandes marcas de leche maternizada o sustitutiva de la leche materna, con variedades del artículo para bebés de más de seis meses.
A pesar que algunos de los productos son importados de países que nunca registraron casos de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o mal de la vaca loca, consignan en sus envases que se elaboraron en países catalogados por el Comité Científico Director de la Comisión Europea como «probable (de padecer el mal) pero no confirmado, o confirmado a bajo nivel».
Según esta categorización es «altamente improbable» que el ganado uruguayo se infecte de este mal.
La Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP) organizó el 27 de junio pasado una reunión científica sobre la encefalopatía espongiforme bovina o mal de la vaca loca. Las exposiciones estuvieron a cargo de los panelistas R. Salamano, C. Ketzoian, E. Perdomo, M.M. Rodríguez y M. Illa quienes, según la Sociedad de Pediatría, «fueron altamente esclarecedoras». Ante numerosas consultas, puntualiza la Sociedad –en un comunicado que aún no fue divulgado formalmente– que «las enfermedades tipo Creutzfeld en el ser humano han aumentado grandemente en países que tienen la encefalopatía espongiforme bovina en su ganado» y señala que «no existe al presente forma de asegurar inocuidad de productos que llegan de países de riesgo. No se puede demostrar hasta el momento actual (pues no existe test para ello), la ‘esterilidad’ en priones infectantes, en los diversos lotes». Además se indica que «han existido prácticas comerciales que desplazan materia prima de un país de riesgo a otro libre de riesgo». Por su parte la Organización Mundial de la Salud –consigna el comunicado–, y numerosas conferencias aseguran que la leche de vaca no es transmisora de los priones.
La subdirectora general de la salud y presidenta de la Sociedad Uruguaya de Pediatría, Gloria Ruocco, confirmó a LA REPUBLICA que «la leche de vaca fresca no trasmite el mal, pero sí está cuestionada la leche sustitutiva o maternizada».
La Sociedad Uruguaya de Pediatría recordó que «los priones se acantonan principalmente en las estructuras neurológicas, también en el sistema nervioso periférico, en los ‘nidos’ ganglionares y en los linfocitos que responden a la inflamación. Estas tres estructuras están muy comprometidas en la mastitis de la vaca». Los priones no se pueden ‘desinfectar’, no existe método esterilizante actual. Por ello, al presente, no es aconsejable consumir productos derivados de la leche ovina o bovina de animales de países de riesgo».
Priones
El mal de la vaca loca ataca las células del sistema nervioso de bovinos, ovejas y cabras que quedan condenados a la muerte. El mal se contagia al hombre al ingerir alimentos provenientes de animales infectados y aparece como una enfermedad progresiva y mortal.
El primer caso de encefalopatía espongiforme bovina se detectó en 1986 en el Reino Unido y el caso más cercano a Uruguay fue notificado en las Islas Malvinas.
En 1990 aparecieron los primeros casos en Europa y desde entonces se hallaron vacas enfermas en casi todos los países del viejo continente. De los 182 mil casos detectados, el 99% corresponde a Gran Bretaña.
Aunque desde 1991 comenzaron a circular noticias sobre el posible contagio en humanos, recién en 1996 las autoridades británicas lo admitieron públicamente, al tiempo que se notificaron 80 casos fatales en humanos en ese país.
El agente infeccioso que produce este mal fue detectado. Consiste en una partícula proteica llamada prion. El prión –que no tiene núcleo de ADN ni de ARN–, fue descubierto por el científico y neurólogo norteamericano Stanley Prusiner y obtuvo, por ello, el Premio Nobel de Medicina de 1997. El cuadro clínico es, pues, la consecuencia de una degeneración del tallo encefálico y la corteza cerebral de carácter irreversible. Consiste en una parálisis y demencia, que se observa de forma progresiva, y al cabo de un tiempo produce la muerte. El nivel de riesgo de los países se mide con la presencia de uno o más bovinos infectados en una región geográfica o país. En el período del 6 de julio de 2000 al 5 de junio de 2001, el Comité Científico Director de la Comisión Europea clasificó 46 países (ver infografía). Como altamente improbable se reunió un total de 14 países, entre ellos Uruguay, mientras que como improbable pero no excluida (la posibilidad de hallar ganado infectado), se registraron 11 países. En el nivel ‘probable pero no confirmado o confirmado a bajo nivel’, se agruparon 19 países. Sólo dos países –Portugal y Reino Unido–, fueron catalogados como ‘confirmado a niveles altos’. *
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