Kneit rechazó acusaciones de Fucvam
Ante las acusaciones formuladas por Víctor Fernández, presidente de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), quien responsabilizó a los anteriores del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) de «blanquear la situación de corrupción ocurrida durante la dictadura», el ex presidente del BHU Julio Kneit enumeró una serie de «hechos históricos que pueden ser constatados y que comprueban lo contrario».
El ex jerarca se refirió a las declaraciones publicadas el pasado 22 de julio en nuestro matutino, donde el dirigente de Fucvam realizó las denuncias luego de que en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes el actual presidente del BHU, Ariel Lausarot, manifestó que la deuda que arrastra el organismo desde el período dictatorial es de U$S 671 millones.
Julio Kneit y el diputado nacionalista Gustavo Borsari propusieron que es el Estado el que debe hacerse cargo de la deuda contraída por el BHU en el período de facto.
El Kneit sostuvo que «no es cierto que en nuestro período y creo que en ningún (otro) se haya blanqueado una situación de corrupción y cada vez que hubo hechos irregulares se hicieron las denuncias correspondientes».
«No somos responsables por lo menos en mi Directorio de la continuidad de la deuda porque en todo momento se planteó que esa deuda pasara a Rentas Generales».
Kneit recordó que en el año 85 al retorno de la democracia «se toma el banco con un capital de 85 millones de dólares y 10 empresas que cotizaban en el Banco».
Asimismo señaló que en aquel entonces existía en el BHU lo que se denominaba Promesa General de Aranco con 85 millones de intereses, «lo cual se puso en conocimiento de Ariel Davrieux, quien estaba a cargo de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
Esos 85 millones de dólares que prácticamente no existían en el banco, aunque sí en su balance, dado que las promesas no se contabilizan, se transformaron en un artículo de una rendición de cuentas que le permitió al banco disponer de ese monto, dado que en caso contrario el capital del banco hubiera quedado en cero».
Kneit destacó que «en ese mismo momento le pedí al contador Davrieux ver la posibilidad de que la deuda externa que tenía el organismo, de la que nos estamos ocupando ahora, pasara a Rentas Generales. Quedó en estudiarlo y posteriormente decidió que no se hiciera en ese presupuesto quinquenal».
El ex jerarca dijo que durante su gestión en el BHU se formó una comisión investigadora de hechos irregulares ocurridos durante el proceso de facto, comisión que trabajó durante dos años (1986 y 1987). En base a su trabajo se presentaron denuncias penales a juzgados. El fiscal de la época pidió procesamientos pero la Justicia finalmente resolvió no procesar a los involucrados, por aplicación de la Ley de Caducidad porque dos militares habían integrado el Directorio del BHU», manifestó.
Recordó que en momentos en que finalizaba su gestión, cuando aún era presidente del BHU, en el período del Presidente Lacalle, «el presidente del Banco Central, Ramón Díaz, lo primero que hizo fue tratar de que el BHU en mi persona empezara a pagar los intereses de la deuda externa» del organismo.
«Yo le informé al doctor Ramón Díaz que el presupuesto quinquenal aún vigente establecía que esos intereses los pagaba el Estado no el BHU y ante la insistencia del doctor Ramón Díaz y luego de una serie de gestiones con el presidente Lacalle renuncié a mi cargo y me retiré del Directorio del Banco», agregó.
Kneit destacó que cuando abandonó su cargo dejó al BHU con U$S 420 millones de capital «lo había tomado con 85 millones». *
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