El caso de Mabel

Centenares de migrantes internos sufren gravísimas situaciones en Montevideo, según demuestran testimonios obtenidos por los investigadores Rodrigo Llovet y Luis Alberto Sáenz. Uno de los más reveladores es el de «Mabel», quien solicitó que no se publicaran sus datos filiatorios reales porque «no quiero que en mi pueblo sepan lo que pasé en Montevideo». Llovet y Sáenz resumieron así este caso:

«Mabel llegó a Montevideo en noviembre de 1999. Tenía entonces 21 años y consiguió trabajo en una fiambrería. Cobraba en negro 2.600 pesos mensuales por 12 horas diarias de trabajo. Cuando el comercio cerró, ya no logró otro empleo permanente y vivió de limpiezas durante cuatro meses. Hasta ese momento alquilaba con otras dos jóvenes del Interior una pieza sin baño en una pensión clandestina de Ciudad Vieja.

Lo que ganaba con las limpiezas no le alcanzaba para pagar su parte del alquiler y quedó literalmente en la calle. En las noches dormía en un albergue y durante el día iba casa por casa ofreciendo servicios de limpiadora. A veces le daban trabajo a cambio de comida y algo de dinero. Con el poco dinero que ganaba comía pizza antes de ir al albergue. Estuvo así largo tiempo y se sentía muy débil. En abril de 2001, una conocida ocasional le ofreció trabajo en una ‘casa de masajes’ y allí un cliente la drogó, violó y robó. En mayo de este año la encontraron desmayada en Andes y Colonia y la llevaron a un hospital, del que salió poco más tarde. En extremo debilitada, durmió varias noches en la calle y se internó por propia voluntad en otro hospital. Una enfermera le dio dinero para que volviera a su departamento y allí está ahora en proceso de recuperación.

Tiene Secundaria completa. Había venido a Montevideo a trabajar para costearse la carrera de Medicina, que su modesta familia no le podía pagar». *

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